Tras meses de considerar a los veteranos Alain Juppé y Nicolas Sarkozy como los favoritos en las primarias de derecha en Francia, nuevos sondeos confirman hoy la entrada de un tercer hombre en el duelo: François Fillon.

 

El debate televisivo realizado anoche, el tercero y último de cara a las primarias, permitió al ex primer ministro (2007-2012) irrumpir con fuerza en la escena y llevarse el título del más convincente de la noche.

De acuerdo con una encuesta de Elabe, Fillon fue el más convincente para un 33 por ciento de los interrogados, por delante de Juppé (32) y Sarkozy (18).

Otro estudio de OpinionWay indicó que entre los votantes seguros de acudir a urnas el próximo domingo, Fillon es el más popular con un 38 por ciento, seguido por Juppé (26) y Sarkozy (23).

No obstante, la mayor parte de los encuestados opina que Juppé, quien fue primer ministro de 1995 a 1997, sería el mejor presidente, resultado coherente con las tendencias de opinión señaladas hasta ahora en que siempre resultó el favorito.

Con estos sondeos, el panorama luce más incierto de cara a la primera vuelta de las primarias prevista el próximo domingo, en la cual todo puede pasar, tal como reseña la prensa local.

Ese día serán electos los dos finalistas, quienes se volverán a enfrentar una semana después para definir el representante de la derecha a las elecciones presidenciales de 2017.

Uno de los factores más inciertos es quiénes irán a ejercer el voto, pues por primera vez podrán hacerlo todos los ciudadanos inscritos en las listas electorales, sin importar su filiación política.

Anoche más de cinco millones de telespectadores vieron el debate, lo que equivale a un 23,1 por ciento de la audiencia.

Lo que sí parece bastante seguro es que del total de siete candidatos, hay cuatro atrasados y con pocas posibilidades de entrar en el juego: Bruno Le Maire, Nathalie Kosciusko-Morizet, Jean-François Copé y Jean-Frédéric Poisson.

Durante la discusión televisada que se extendió por unas tres horas, los siete aspirantes dialogaron sobre un amplio abanico de temas que incluyó la lucha contra el terrorismo, la situación de la Unión Europea, el mejoramiento de la educación nacional, el enfrentamiento a la pobreza, la reforma a la organización territorial en el país y la migración.

Los candidatos estuvieron menos agresivos entre ellos que en el segundo debate, en el cual se sacaron a luz ‘algunos trapos sucios’, como reseñó entonces la prensa.

En esta ocasión estuvieron más concentrados en exponer sus puntos de vista sobre cómo gestionar el país para impulsar su desarrollo, mientras sí hubo numerosos cuestionamientos al actual gobierno socialista.

Deja un comentario