Jesús Ángel Rojo sigue adelante con su tarea revisionista sin concesiones

  • Autor de ‘Los invencibles de América’  un libro que narra la grandeza de la gesta de los conquistadores españoles en el Nuevo Continente.

En una reciente entrevista concedida a Actuall, el destacado periodista e historiador, aclara donde se encuentra la verdad histórica.

¿Por qué cree que hay tanta vergüenza en revindicar la empresa de España en América?

En España hay desgraciadamente una cosa que se llama la Leyenda Negra que fue un arma de propaganda en tiempos de guerra, de unas naciones que eran muy inferiores militarmente contra España.

Lo que es lamentable, es que eso haya llegado hasta nuestros tiempos prácticamente intacta. Todavía más lamentable es que parte de nuestra sociedad la dé por buena.

El genocidio

Nunca hubo un genocidio en Hispanoamérica. En México, por ejemplo, un 60 por ciento de la población es mestiza, un 30 por ciento es indígena y un 10 por ciento blanca. Si te vas un poquito más al norte, en los EE UU, verás que no hay mestizos y los indios están metidos en reservas.

Es absurdo. La mayoría de los conquistadores, desde Hernán Cortés, Ponce de León, Alvarado, el mismo Pizarro, etcétera se casaron con indígenas y formaron familias mestizas.

“Los indios sufren cuando se independizan los países hispanoamericanos”

Esta protección del indígena no sólo fue un deseo, sino que se sustanció en leyes…

La Corona española los considera súbditos. Isabel la Católica, en su testamento; las Leyes de Burgos de 1512 fue el primer texto legal de la historia que considera hombres libres por primera vez a un pueblo conquistado; y las leyes de 1542 que reafirman que el indio es un hombre libre.

Son leyes perjudiciales para los españoles que estaban en América. Además, los indígenas, cuando llega la emancipación de los pueblos hermanos, no querían que la Corona se fuera de allí. De hecho, lucharon a favor de los españoles.

Cuando se independizan los países hispanoamericanos es cuando los indios sufren porque las nuevas repúblicas dicen que todos somos iguales y por lo tanto los indios no tienen que tener privilegios. A partir de ahí, las grandes oligarquías se dedican a quitarles las tierras y a perjudicar a los indígenas. Desde entonces no levantan cabeza y no durante la época de la Corona.

Las leyes de Burgos y los derechos humanos

Las leyes de Burgos de 1512 son la base de los futuros derechos humanos. Ahí hay derechos como que las mujeres tienen derecho a la baja por maternidad, incluso de tres años; que los indios tiene que trabajar y recibir un sueldo y ser protegidos… No hay leyes más paternalistas que las de la Corona.

En España seguro que hay algún asesino, algún violador y algún ladrón. Eso no quiere decir que todos sean asesinos, ladrones, ni violadores. Por supuesto que hubo excesos y fueron denunciados por la propia España. Fue la misma Corona la que toma medidas.

Cosa muy diferente a la que hicieron los anglosajones que dijeron: necesitamos este terreno, que empiece el exterminio. Eso fue lo que pasó y ahí están los resultados: Hispanoamérica, la mayor nación mestiza del mundo. En Norteamérica prácticamente no hay ningún indígena.

“Con la llegada de los españoles se acabó con una cosa tan aberrante como es el canibalismo y el sacrificio de seres humanos”

Por otro lado, no sólo se dieron leyes que preservaban la dignidad de todo ser humano, sino que se erradicó una serie de prácticas absolutamente inhumanas.

La gente tiene que saber de dónde viene la palabra caníbal, que es precisamente de los indios caribes que vivían en las islas del Mar Caribe. Los aztecas no sólo hacían sacrificios humanos, sino que también eran caníbales. De hecho, cuando cogían a un prisionero lo sacrificaban y le devolvían el cuerpo a la familia del que lo había capturado para que se lo comiera.

Si los españoles no hubieran llegado al imperio azteca, éste habría llegado a un colapso total. Lo dicen hasta los propios indigenistas, porque sacrificaban y se comían a unas 250.000 personas al año.

En Tzitzén Itza, una delas siete maravillas del mundo, te explican cómo tomaban a niños de 3 a 11 años y los lanzaban por el cenote sagrado para que lloviera o hubiera buenas cosechas; o les cortaban los brazos y les lanzaban. Verdaderas aberraciones en auténticos parques de atracciones del horror y la sangre.

 

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