H. Clinton es un peligro para la humanidad

Según la mamerta y multimillonaria Hillaria Clinton el enemigo no es el islamismo militante, no señor, sino las armas

Luego, si estamos bajo ataque de un enemigo que no da cuartel y que va armado hasta los dientes quien llame a eliminar las armas, está tácitamente llamando a que nos entreguemos mansas palomas a ese enemigo, que cedamos el espacio de libertades que es el mundo occidental, porque si en Orlando un solo homosexual hubiese estado artillado con una uzi, el musulmán de la madre que lo parió no hubiese podido perpetrar tal matanza. Luego, creo que Hillaria es no sólo enemiga de la comunidad homosexual, que debería votar en masa contra ese esperpento, sino enemiga del mundo occidental.

¿Por quién entonces debería votar la comunidad homosexual?

Bueno, debería votar, en masa, por el único candidato que, hasta ahora, ha tenido palabras precisas de cómo combatir a la musulmanada militante. Porque, deberían saberlo, los islamistas penan con la muerte al homosexualismo, son enemigos juramentados de los homosexuales; por eso ISIS los lanza al vacío para que se estrellen en el pavimento de las plazas públicas, o los queman vivos.

Al menos enemigos de los homosexuales pasivos, porque parece que Mahoma no veía con malos ojos el que los fieles beduinos desesperados ante el oscuro objeto del deseo penetrasen ferozmente a los efebos en la canícula del desierto.