Habemus confitura

Este año la fábrica de conservas La Conchita no tendrá que recibir mango de otras provincias para cumplir sus compromisos productivos

PINAR DEL RÍO.—Todavía quedan varias semanas de campaña, pero ya se puede afirmar con certeza que, a diferencia del 2014, este año la fábrica de conservas La Conchita no tendrá que recibir mango de otras provincias para cumplir sus compromisos productivos.

Las más de 2 800 toneladas de fruta asimiladas hasta el momento así lo indican. Se trata de una cifra que supera ampliamente las 2 200 contratadas en un inicio y que debe continuar creciendo.

Fara María Pérez, directora de la industria, estima que para el mes de agosto, cuando concluya la cosecha, La Conchita habrá recibido unas 3 200 toneladas.

Para una fábrica que el año pasado solo consiguió moler 500, se trata de una buena noticia. “En primer lugar porque no habrá que traer pulpa de otros territorios. En el 2014, tuvimos que hacerlo desde muy lejos. Hasta de Granma y Santiago de Cuba.

“Además, porque esta cantidad de mango permitirá aumentar las entregas para los mercados y la gastronomía”, señala Fara.

Con el encargo estatal de producir compotas para los niños, la industria pinareña elabora además jugos, néctares y mermeladas para el turismo y las tiendas recaudadoras de divisa, a fin de evitar importaciones, y también para las unidades de comercio.

De ahí el empeño por asimilar toda la materia prima que llega del campo.

Noel Jesús Benítez, jefe de la planta productiva, explica que de 60 toneladas como promedio que se habían previsto en el inicio, en todo el mes de julio se han estado recibiendo entre 100 y 120, una cifra que sobrepasa las posibilidades de la fábrica.

“Ante esa situación, hemos establecido un doble turno de trabajo de diez horas cada uno, como alternativa para incrementar los niveles de procesamiento, y reservar solo unas pocas horas para el mantenimiento”.

Para la directora de La Conchita, este es el re­sultado del comportamiento del clima y también de la estrategia que se lleva a cabo desde ha­ce varios años, para el incremento de los  frutales.

“Tradicionalmente, los territorios más productivos fueron los del norte de la provincia, pero en los últimos tiempos se han incorporado otros como Consolación del Sur y Los Pa­lacios, gracias al fomento de nuevas plantaciones”, afirma Fara.

El campesino palaceño Pedro Nicolás Ca­sañas, por ejemplo, comenzó en el 2010 a cubrir su finca con variedades de rápido crecimiento, y ya posee más de 6 000 matas que en esta cosecha le han reportado 70 toneladas.

“Decidí hacerlo pensando en mi jubilación, para seguir sacando provecho de la tierra cuando ya no pueda trabajar más, y ya usted ve los resultados”, dice.

También la estrategia adoptada por el sistema de la agricultura para el acopio de importantes cantidades de mango que siempre se perdían en los campos, por la falta de una estructura que se encargara de recogerlos, ha dado buenos frutos.

Solo en la Cooperativa de Créditos y Ser­vicios (CCS) 17 de Mayo, de Consolación del Sur, ello se ha traducido este año en cerca de 60 toneladas para la industria.

Noel Pérez, su presidente, explica que con 310 hectáreas dedicadas a la actividad tabacalera, la cooperativa nunca había considerado que recoger las frutas que se dan en los patios y en las arboledas ubicadas en los límites de las vegas, podía ser otra fuente de ingresos.

“Este año decidimos hacerlo, para apoyar a la industria. Empezamos con nuestros asociados y luego sumamos a la comunidad. Los jefes de área se encargaron de dar a conocer que compraríamos todo el mango que nos trajeran, y el resultado ha sido tremendo”, asegura Noel.

“Cerca de 200 personas de toda esta zona se han sumado a la iniciativa y han acopiado”.

Para el presidente de la cooperativa, la experiencia ha sido provechosa en todos los sentidos, pues le ha reportado ingresos a muchos vecinos de la comunidad, a los campesinos y hasta a la CCS, que ya ha sumado unos 14 000 pesos por concepto de margen comercial.

“Y lo más importante, que es una producción que estaba ahí, en la que no se invirtió nada y que hasta ahora siempre se echaba a perder”.

Hispanista revivido.