Hilllary, la mitómana

La mentira tiene las patas muy cortas

Las mentiras de Hillary Clinton son tantas que se amontonan. No las voy a enumerar aquí porque son bien conocidas. Se ha dicho con toda razón que la candidata demócrata miente sobre lo mentido, que es como orinar sobre lo meado. De que es absolutamente embustera y deshonesta, a nadie le cabe la menor duda, excepto a sus fans, que no son pocos ni apocados, y hallan maravillosa su sonrisa impostada y hasta su tos nerviosa.

Pero de todas sus mentiras hay una que me dejó a cuadros. Y no es su versión de lo que sucedió en Bengasi, ni el empleo indebido de un servidor privado para procesar información clasificada, ni los emails borrados o los celulares rotos a martillazos, entre otras fechorías. Lo que a mí me dejó flipando fue el relato heroico en que convierte su aterrizaje en Tuzla, Bosnia, en marzo de 1996. Un cuento absolutamente falso, además de innecesario, que demuestra la fatuidad del mitómano que maquilla su currículum, olvidando que la mentira tiene las patas muy cortas.

Así lo relataba Hillary en el año 2008:

“Recuerdo que fue un aterrizaje bajo el fuego de los francotiradores. Se suponía que hubiese algún tipo de ceremonia de bienvenida en el aeropuerto, pero, en lugar del recibimiento, tuvimos que salir corriendo con la cabeza gacha para abordar los vehículos que nos llevarían hasta nuestra base”.*

La verdad es que Hillary y su hija Chelsea aterrizaron con total normalidad y tuvieron un recibimiento distendido y feliz, como muestra el vídeo al final. Primero se coge a una mentirosa…
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*Original en inglés: “I remember landing under sniper fire. There was supposed to be some kind of a greeting ceremony at the airport, but instead we just ran with our heads down to get into the vehicles to get to our base.”
–Hillary Clinton, speech at George Washington University, March 17, 2008