Hipocresías de Washington

De lo que precede resulta que el foco de la insurrección no está hoy en la isla de Cuba; está en Washington y en Nueva York

¿Ignora el gobierno, por ventura, quienes son estos refugiados inquietos, estos huéspedes importunos, y quienes les prestan material y constate auxilio? No lo ignora ni puede ignorarlo; no lo ignora nadie en el territorio americano, en la isla de Cuba ni en el mundo entero. Los rebeldes, desde el momento en que se han creído en lugar seguro, han hecho alarde de su tracción, y se han empeñado en tratar de potencia a potencia, con tanto cinismo como arrogancia, con el mismo gobierno de Washington.

¿No conoce el Gobierno americano a los miembros de la que se titula Junta central republicana de Cuba y Puerto Rico? Los conoce perfectamente. Ha visto sus nombres impresos al pie de protestas, circulares y proclamas, anunciando pomposamente el lugar donde tienen sus oficinas.

¿No conocía el gobierno ya mencionado á Jordán, y no conoce a Ryan y a tantos otros condottieri, que se ponen a sueldo de los agentes de la insurrección en los Estados Unidos, para reclutar ciudadanos americanos y residentes en el país, organizarlos y traerlos a Cuba, con el objeto de privar a España de una parte del territorio que posee? Tan perfectamente los conoce que los ha arrestado más de una vez, como a los reconocidos jefes de expediciones que han sido detenidas en el momento de ir a dejar los puertos de la gran república.

De lo que precede resulta que el foco de la insurrección no está hoy en la isla de Cuba; está en Washington y en Nueva York. Lo mismo Céspedes y Quesada que Morales Lémus y Macías saben que la rebelión no cuenta en la isla de Cuba con un número de partidarios que la permitan sostenerse durante algunos meses, y, como no son los representantes del pueblo cubano, como no toman nunca en cuenta sus grandes y permanentes intereses, como solo desean satisfacer sus odios y realizar, aunque sea momentáneamente sus ambiciones, se empeñan en traer a la isla do Cuba una, nube de aventureros de todas las razas y naciones.

Editorial, 15/08/1869

Hispanista revivido.