Histórica reunión en La Habana

París, 9 de septiembre de 2015.

Querida Ofelia:

Te envío este interesante testimonio histórico que me hizo llegar desde Miami el Comandante Armando Fleites Díaz, en él aclara cómo tuvo lugar la célebre reunión de marzo de 1959 en La Habana.

“El Segundo Frente Nacional del Escambray, segundo bastión de Cuba en la lucha guerrillera por la libertad, fue convocado por el Movimiento 26 de Julio para una reunión donde se trataría sobre el reconocimiento de los grados militares a los oficiales del Segundo Frente y su incorporación al Ejército Rebelde.

Anteriormente, durante la lucha en las montañas de El Escambray, el Segundo Frente, fundado públicamente el 10 de noviembre de 1957, había declarado que no aspiraba al poder pero ansiaba una Cuba constitucional y democrática con elecciones periódicas libres, con pluripartidismo y con cambios y reformas económicas, políticas y sociales que garantizaran el bienestar del pueblo cubano.

El Segundo Frente era contrario a todas las dictaduras y tiranías y durante la etapa insurreccional había rechazado hacer pactos con el Partido Socialista Popular (Partido Comunista Cubano).

El Segundo Frente, cuando ocurrió el triunfo del 1ro. de enero de 1959, respaldó públicamente al Gobierno Revolucionario y marchó a La Habana, y aunque no ocupó ningún establecimiento público brindó su apoyo para proteger el orden y la estabilidad en la nación.

La reunión con el Movimiento 26 de Julio se realizó una mañana de marzo de 1959 en Ciudad Libertad, antiguo Campamento Militar de Columbia. Allí había un salón de reunión del Estado Mayor del Ejército de la dictadura; era un local amplio donde se destacaba una mesa grande y larga en forma de triángulo isósceles con una presidencia horizontal y dos bordes laterales que se unían al final en la parte presidencial de la misma. Allí estaban sentados los Comandantes Raúl Castro y Sergio del Valle, en la presidencia; en el lado izquierdo los Comandantes Ernesto Ché Guevara, (Jefe de la Fortaleza de la Cabaña), Eloy Gutiérrez Menoyo y Lázaro Asensio; y en el lado derecho los Comandantes Dr. Armando Fleites (Secretario General del Segundo Frente) y Lázaro Artola, con los oficiales del Segundo Frente Felipe Lema y Enrique Cobo y otros militares acompañantes.

Al inicio de la reunión la Delegación Militar del Movimiento 26 de Julio planteó que se discutiera en forma individual los méritos militares y revolucionarios de cada oficial. La Delegación del Segundo Frente preguntó cuántos oficiales tenía el Movimiento 26 de Julio y le respondieron que más de 600. El Segundo Frente dijo que aceptaba sin objeciones a los oficiales designados por el Movimiento 26 de Julio, pero que reusaba discutir la lista de oficiales del Segundo Frente y planteaba que se aceptara a todos los oficiales del Segundo Frente que eran alrededor de cien, en otras palabras, que el Segundo Frente no aceptaba discutir el historial de sus oficiales, que en el Ejército Rebelde entrarían todos o no entraría ninguno, porque eso sería una discriminación para los oficiales del Segundo Frente.

Allí comenzó el debate. El Segundo Frente se mantuvo firme en su posición ratificando que no vetaría a ningún oficial del Movimiento 26 de Julio pero que ellos no podrían vetar a ninguno de los oficiales del Segundo Frente.

La situación se fue poniendo tensa. El Comandante Ernesto Ché Guevara en forma irónica y con altanería comenzó a atacar al Segundo Frente, porque lo que nosotros, en respuesta a esa actitud, nos vimos precisados a repartir copias de la confesión firmada por el Comandante Víctor Bordón reconociendo su indisciplina y faltas al Estado Mayor del Segundo Frente. A pesar de esto el Comandante Ernesto Ché Guevara continuó atacando y responsabilizó al Segundo Frente por una rifa que había realizado el oficial Sinesio Walsh, cuando era oficial del “Segundo Frente”, olvidando que éste había desertado, y se había unido a sus fuerzas (es decir las fuerzas del Comandante Ernesto Ché de Guevara), quien le había reconocido el grado de Capitán.

Ante esa injusta acusación el Comandante Eloy Gutiérrez Menoyo abandonó su asiento y se dirigió al Comandante Ernesto Ché Guevara expresándole que ya estaba cansado y muy molesto por las acusaciones injustas, y sacó su pistola apuntándole. La reacción del Comandante Ernesto Ché Guevara fue levantar sus brazos con las manos abiertas en señal de que no iba a tomar su pistola y ripostar.

Nosotros y los oficiales del Segundo Frente inmediatamente preparamos nuestras armas, pero súbitamente el Comandante Raúl Castro salto y se subió a la mesa exclamando en voz alta:
-Detengan las armas no dispare, porque volveríamos a ser como la Revolución Francesa que devoró a sus hijos. Añadió: Segundo Frente, todas sus demandas son aceptadas por nosotros.

Ante ese planteamiento bajamos las armas, y la reunión se terminó con la promesa del Comandante Raúl Castro de cumplimentar esos acuerdos y de la aceptación como parte del Ejército Rebelde todos los oficiales del Segundo Frente que quisieran pertenecer al mismo.

Han pasado los años y a veces me pongo a pensar que hubiera sucedido y cuales hubieran sido las consecuencias históricas si solo se hubiera disparado un tiro en esa reunión”. Com. Dr. Armando Fleites.

Nota bene: El Com. Dr. Armando Fleites Díaz, es el único comandante sobreviviente hogaño de la lucha guerrillera en el Segundo Frente del Escambray, contra la dictadura de Fulgencio Batista. Allí ocupó el cargo de Delegado General Civil y posteriormente el de Secretario General del Segundo Frente Nacional del Escambray. También participó en la expedición de revolucionarios que desembarcó en Nuevitas el 8 de febrero de 1958. Desde el 26 de enero de 1961 vive en el exilio en los EE.UU.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Foto: De izquierda a derecha los comandantes guerrilleros: Lázaro Artola, el Dr. Armando Fleites Díaz y Genaro Arroyo, en el Escambray, Cuba, 1958.

Hispanista revivido.