Iberostar, cómplice con la dictadura, arriesga mucho en el Riviera

Iberostar asumirá la administración del Hotel Riviera de La Habana

  • La familia del mafioso Lansky reclama una indemnización por el hotel Riviera. ¿Acaso no lo saben sus directivos?

La cadena española Iberostar asumirá a partir de enero de 2017 la gestión del Hotel Riviera, su décimo segundo hotel en Cuba y el segundo en La Habana, que tras su reforma pasará a ser una instalación cinco estrellas con los servicios propios de la categoría Premium Gold de la compañía, según publicó el sitio oficial Cubadebate.

El Riviera iniciará en poco tiempo un ambicioso proyecto de reforma integral, que prevé la renovación total de 352 habitaciones y de espacios comunes y adecuará la oferta a los estándares de calidad de la compañía.

Las reformas incluyen asimismo el Cabaret Copa Room.

Administrar el icónico Riviera supondrá un hito fundamental en la trayectoria de Iberostar y una muestra de su apuesta por Cuba como un destino de máxima relevancia, según declaró Enric Noguer, director general para América del Grupo Iberostar.

“Este hotel supone para nosotros un paso de especial relevancia ya que nos permite consolidar de forma cualitativa nuestra presencia en La Habana con un hotel muy reconocido históricamente. Para Iberostar, Cuba es un destino de enorme importancia y clave en nuestra estrategia de expansión, por lo que seguiremos apostando por ofrecer en este país una propuesta de alojamiento competitiva y de calidad”, dijo.

El futuro Iberostar Riviera se convertirá así en el segundo hotel de la cadena en La Habana, donde ya funciona el Iberostar Parque Central.

En la actualidad Iberostar Hotels & Resorts dispone de otros once hoteles en la Isla. En 2017 la compañía sumará también su decimotercer hotel a su portafolio en Cuba, el Iberostar Bella Vista Varadero, un establecimiento con estrellas en el balneario matancero con 827 habitaciones.

Otra división hotelera del Grupo Globalia anunció el viernes que comenzará a gestionar a partir del 1 de enero un nuevo establecimiento en La Habana, con una inversión prevista de 6 millones de dólares para reformas y reposición. Con el Be Live Habana City Copacabana, la compañía también busca “reforzar su apuesta” por Cuba.

La familia del mafioso Lansky reclama una indemnización por el hotel Riviera

La familia de Meyer Lansky espera ser recompensada por la confiscación del hotel Riviera en La Habana. El céntrico edificio, a pocos metros del Malecón, fue inaugurado en 1957 y funcionó como base de operaciones para este conocido hampón, cuyos herederos anhelan beneficiarse ahora con las conversaciones entre los Gobiernos de Cuba y Estados Unidos, según publicó este martes The Tampa Tribune.

El Riviera, como se le conoce popularmente, fue nacionalizado en 1960 por el Gobierno de Fidel Castro junto a otras tantas propiedades pertenecientes a compañías y ciudadanos estadounidenses. Ahora el tema resurge por la realización en la capital cubana esta semana de la primera reunión bilateral sobre compensaciones económicas mutuas.

“A mi abuelo le arrebataron el hotel por la fuerza”, afirmó el nieto de Lansky, Gary Rapoport, de 60 años, residente en Tampa. “Cuba debe dinero a mi familia”, agregó el familiar, quien asegura que su abuelo nunca recuperó la inversión en el proyecto. La construcción del hotel costó unos ocho millones de dólares y actualmente es operado por Gran Caribe, una empresa turística estatal.

“Nunca presentamos una reclamación ante el Gobierno, ni habíamos contratado antes un abogado porque no creíamos que se abriera jamás la puerta para las negociaciones”, explicó Rapoport. “Ahora está abierta”.

Sin embargo, en un correo electrónico a The Tampa Tribune, el Departamento de Estado dijo que la Comisión de Arreglos de Reclamaciones Extranjeras “no está autorizada actualmente a aceptar reclamaciones adicionales de ciudadanos estadounidenses por propiedad incautada por Cuba”.

Meyer Lansky, apodado “el contable de la mafia”, fue socio de Charles Lucky Luciano, y el creador del gigantesco sistema de lavado de dinero del “Sindicato Nacional del Crimen”. En Cuba, donde gestionaban hoteles y casinos con el favor de Fulgencio Batista, ambos asistieron a la célebre reunión secreta de hampones en 1946, en el Hotel Nacional, algo que en la ficción ha sido recreado, por ejemplo, en El Padrino II. En esta película, Lansky sirvió de modelo para el personaje de Hyman Roth.

Hispanista revivido.