Igual o peor la situación de los asturianos en Oriente

A pesar de las dificultades, Alina Artímez Romero persiste infatigable en su lucha por los derechos de los asturianos del Oriente de Cuba

  • Tras años de infructuosa lucha por legalizar en Cuba la Asociación que dirige, su presidenta está actualmente en España buscando apoyos para que su asociación sea reconocida por el Gobierno asturiano.

Hace 5 años la presidenta de los asturianos de la provincia de Oriente se quejaba de la indiferencia que mostraban hacia sus compatriotas la Federación de sociedades asturianas de Cuba (FAAC) con estas duras palabras:

“A pesar de la indiferencia hacia los demás asturianos de la isla, que lo único a que aspiran es a una relación digna entre todos, seguimos con la Virgen de Covadonga como estandarte en nuestros corazones, llevando con nosotros nuestra cultura y tradiciones ancestrales. La Cultura y el valor de la dignidad nos ayudan a vivir en nuestra soledad”.

¿Qué ha sucedido desde entonces?

Nada, lo primero que ocurrió fue un iracundo desmentido publicado a trevés de una carta abierta en la página digital Crónicas de la Emigración. En la misma se aclaraba que dicha asociación no existía, puesto que no se hallaba acreditada ante el Ministerio de Justicia cubano y que en consecuencia “por considerarlo irrespetuoso para la Patria de acogida de los emigrantes astures y cuna de sus descendientes”, la FAAC tampoco podía hacerlo. Le siguen reproches de una finura digna de Beria. en efecto acusan a los guantanameros de no ser asturianos de corazó y de estar interesados en “la Colectividad de Guantánamo, solo mantiene relaciones con esta institución en los casos de convocatorias para ayudas individuales de sus descendientes y viajes de la Operación Añoranza”.

No se entiende como un órgano de prensa subvencionado por el Estado español, publique semejantes atrocidades sin exigir una encuesta por parte del gobierno y del Principado quien es la entidad encargada de financiar a todas las asociaciones asturianas en el extranjero y no sólo a algunas de ellas.

Las presiones hacia estos valientes asturianos y el desamparo en el que viven es inaceptable. La sociedad civil en Asturias debería aprovechar la presencia en España de  la presidenta de la Colectividad Principado de Asturias en Guantánamo para manifestarle su solidaridad, pero sobre todo, para ayudar a sus compatriotas desamparados en el Oriente de Cuba. Ya es hora de que se sepa que las asociaciones legalmente reconocidas por el gobierno cubano NO representan a los españoles de Cuba sino a sus propios intereses.

Colectividad Principado de Asturias en Guantánamo

La fundación de la Colectividad Principado de Asturias en Guantánamo, el 4 de enero del 2003, marcó un punto de giro en los destinos de un buen número de descendientes de Asturias en esta región cubana. Por primera vez muchos vieron muy de cerca la Historia y la Cultura de la región de las que vinieron sus padres y abuelos; por vez primera fueron capaces de autoafirmarse en una identidad que desde los años de los años estuvo vedada para ellos.

Historia, cultura y lengua asturiana, vinieron a constituir para los miembros de la Colectividad un modo de conocerse, de presentarse y de autoafirmarse como identidad. No se trata ya de la descendencia y la cultura como un tabú en donde aflora el problema de fuerzas antagónicas como las que existieron entre la colonia, Cuba, y la metrópoli, España; se trata hoy de la expresión de unión entre los pueblos, Cuba y España. La Cultura tiene mucho que ofrecer a la Paz, al desarrollo humano, y a la integración entre los pueblos. El desarrollo de la cultura debe ser siempre de oportunidades para todos, sin exclusiones.

Es verdad que los tiempos y la historia contemporánea están preñados de guerras, abusos, de injusticias, en que priman las ambiciones y envidias de unos y las bastardías de otros. Pero el ser humano, el que padece, abrazado a la dignidad como principio, se sobrepone a ello, siempre, a través de la cultura y de la creación. Así surgió la Colectividad Principado de Asturias en Guantánamo, como obra creadora: hacer asturianía, hacer lo que podamos por la felicidad de los que nos rodean.

 

Hispanista revivido.