Un grupo de desaprensivos que intentaba captar a toda costa la red wifi recientemente instalada por ETECSA en el parque Agramonte de la ciudad de Camagüey terminaron por derribar la estatua

 

Fotos de Leandro A. Pérez Pérez

El mal estado de conservación del histórico monumento y la fragilidad de su estructura interna fueron la causa de su derribo. Pero también la debilidad de la señal suministrada por ETECSA, sumada a las dificultades de recepción, son los verdaderos responsables del accidente que se cobró la vida de una inocente paloma mensajera que allí anidaba.

En efecto, los cubanos de a pie tienen que ingeniárselas para poder mantener la comunicación con sus seres queridos en el exterior; sobre todo en estos meses de invierno cuando aumenta la presión migratoria, dados los insistentes rumores sobre la inminente supresión de la famosa ley de ajuste cubano.

Como sucedía en los 80 con la señal de FM que llegaba desde la Florida las tardes nubosas, los cubanos se las arreglan para optimizar el alcance de las ondas electromagnéticas distribuídas a cuentagotas por ETECSA en la villa agramontina.

Lo último que parecía funcionar era subirse a lo alto de “La Madre Patria”, una estatua que dedicó en su momento la Municipalidad republicana a uno de sus hijos predilectos el ‘Mayor’ Ignacio Agramonte. Un guapísimo general anexionista, muerto durante la primera guerra civil con la bandera de la Unión americana cosida a su chaqueta.

La escultura ‘A la madre patria’, fundida en bronce, que formaba parte del conjunto erigido en Camagüey a la memoria y figura del héroe cubanoespañol,  fue derribada en horas de la noche de ayer 6 de octubre, sin que hasta el momento los causantes de tamaño desastre hayan sido identificados por las autoridades competentes.

La estatua que representa a une mujer con los turgentes pechos al aire, sufrió varias fracturas en el torso y perdió la punta de la lanza que simboliza el espíritu de lucha de los cubanos.

No es la única…

 

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