El Gobierno de Estados Unidos destacó este martes como principal amenaza desde el Hemisferio Occidental a su seguridad interna a los servicios de inteligencia de Cuba, a pesar del acercamiento diplomático, informa AP.

El director nacional de los servicios de inteligencia, James Clapper, dijo que “Rusia y China representan la mayor amenaza, seguidos por Irán y Cuba, a menor escala”.

Al comparecer ante la comisión de asuntos militares del Senado, Clapper dijo que la inteligencia cubana “continúa viendo a Estados Unidos como una amenaza primaria”.

The Associated Press solicitó un comentario a la embajada cubana, sin obtenerlo de inmediato.

El funcionario también destacó la amenaza que representan los carteles a la seguridad estadounidense debido al tráfico creciente de heroína y metanfetaminas procedentes de México, cocaína procedente de los países andinos y de sustancias psicoactivas elaboradas principalmente en Asia.

Clapper calificó como “crucial” la alianza que pueda lograrse con el Gobierno mexicano para contrarrestar el tráfico ilegal de heroína, cuya producción ha aumentado ostensiblemente desde 2007 y con mayor frecuencia viene repotenciada con fentanyl.

“Creo que al liderazgo nacional (mexicano) obviamente le gustaría detener el tráfico. Pero allí, como usted sabe, fuerzas económicas muy poderosas están en contra. Y tienen mucho dinero. Y también está el problema de la corrupción”, dijo Clapper al responder una pregunta del senador demócrata por Maine Angus King sobre la honestidad de los mexicanos en el combate al narcotráfico.

“Necesitamos ser lo más proactivos que podamos, e interceptar todo lo que podamos”, agregó.

Clapper expresó su expectativa de que durante 2016 aumente el flujo migratorio hacia Estados Unidos desde América Central —debido a la violencia de pandillas, desempleo y una aguda sequía que podrá afectar a 3,5 millones de personas en el Triángulo Norte.

También espera que más cubanos busquen migrar a Estados Unidos ante la lentitud de las reformas económicas adelantadas por un liderazgo concentrado en preservar el control político mientras prepara una posible transición presidencial en 2018, y por temores de que el Congreso estadounidense derogue la Ley de Ajuste Cubano.

“Los líderes cubanos permanecerán centrados en preservar el control político (del país) mientras se preparan para una probable transición presidencial en 2018”, asegura el informe anual de la comunidad de inteligencia estadounidense, presentado por Clapper.

El informe también anticipa que las autoridades cubanas “mantendrán a un ritmo lento las reformas económicas destinadas a reducir el control estatal en la economía y en la promoción de la actividad económica privada”.

Los servicios de inteligencia estadounidenses atribuyen esto último en parte a la “probable resistencia de altos líderes y funcionarios gubernamentales preocupados porque unos cambios rápidos pudieran provocar disturbios”.

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