Jesús Menéndez, otra víctima olvidada del racismo cotidiano en Cuba

¿Qué se sabe en realidad sobre la muerte del líder sindical Jesús Menéndez?

Tania Diaz Castro, Cubanet

Los historiadores cubanos más exigentes, tanto de la República como de la dictadura castrista, a lo largo de casi setenta años jamás investigaron a fondo la muerte del célebre líder azucarero y militante comunista y Representante a la Cámara por su Partido, Jesús Menéndez Larrondo, ocurrida el 22 de enero de 1948, cuando apenas tenía 36 años.

Seguramente no han querido buscarse problemas con un gobierno que no ofrece libertad a la sociedad.

Esa es la razón por la que muchos hechos históricos aún permanecen sin investigarse a plenitud, en espera de recibir la luz de la verdad, sobre todo los relacionados con la historia de la Revolución cubana, cuyo comienzo fue mucho antes de 1953, cuando Fidel Castro ya luchaba, de forma personal, por alcanzar el poder político de Cuba.

Hace apenas  diez años, un graduado de Historia de la Universidad de La Habana, Newton Briones Montoto (1941), se dio a conocer a través de varios libros publicados, y sobre todo con algunos artículos aparecidos  en la revista Espacio Laical, que han llamado la atención a aquellos que aman y respetan la Historia de nuestro país, por encima de todo.

Uno de esos artículos, dicho por personas que  han disfrutado la lectura de los libros de Newton, se basa en la muerte de Jesús Menéndez, durante el gobierno de Ramón Grau San Martín, a manos de Joaquín Casillas, capitán del ejército.

En la enciclopedia EcuRed, por ejemplo, se dice lo mismo de siempre: Jesús Menéndez fue asesinado por orden de Grau, a través de Casillas, alto miembro del Ejército.

Para Newton, se trata de una historia mal contada, que él insiste en aclarar a través de su artículo, aunque el resultado sea que muchos lo miren de reojo y lo saluden hasta con algún temor. Un trabajo difícil, no sólo por el tiempo transcurrido, sino por la cantidad de documentos que se guardan en deteriorados archivos, que él ha analizado con gran paciencia, en busca de esclarecer cómo fueron en realidad las circunstancias que ocasionaron el famoso “asesinato”.

Así, Newton explica el altercado que tuvo el líder comunista con varios militares en el andén de Manzanillo, hoy provincia Granma, cuando sin permiso de las autoridades, trató de organizar una huelga de los trabajadores para obtener mejor pago para ellos.

En dicho altercado, según testimonios oficiales del Buró de Investigaciones de ese mes, fue Menéndez no sólo quien desafió al Capitán, sino también quien sacó su revólver y disparó dos tiros, hiriendo a un soldado. Por último, Casillas disparó sobre Menéndez, alcanzándolo con tres de los ocho tiros que hizo.

Hace apenas unos días, el 14 diciembre, en el Canal 6 de la TV Cubana se rindió homenaje a Jesús Menéndez por el aniversario de su nacimiento. Seguramente a muchos llamó la atención que en ningún momento de la alocución se mencionara el histórico asesinato.

Es muy posible pues que Newton haya logrado su propósito y hoy se sepa que la historia no se puede imponer, sino investigar, para que al final “sea la historia la que salga ganando”. Él mismo ha  confesado que para escribir sus libros, “tuve que sobreponerme a no pocas afirmaciones de otros historiadores, porque de haberlas aceptado, hubiera repetido los errores cometidos por estos”.

 

Hispanista revivido.