Joseph Stiglitz al servicio de la izquierda y de las dictaduras

Cuba está preparada para asimilar los cambios acelerados que vive la economía mundial, aseguró este martes Joseph Stiglitz, Pre­mio Nobel de Economía del año 2001, durante una conferencia en la capital, organizada por el Ministerio de Comercio Exterior y la Inver­sión Extranjera.

Participantes en la conferencia del Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, realizada en el Hotel Nacional de Cuba, el 6 de diciembre de 2016.     ACN  FOTO/ Abel PADRÓN PADILLA/ rrcc
Participantes en la conferencia del Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, realizada en el Hotel Nacional de Cuba, el 6 de diciembre de 2016. ACN FOTO/ Abel PADRÓN PADILLA/ rrcc

«El desarrollo económico mundial radicará en el sector de los servicios que emplee mano de obra capacitada, y en ello Cuba tiene un avance positivo», dijo en un encuentro en el Hotel Nacional de Cuba al que asistieron reconocidos investigadores cubanos y extranjeros, además del vicepresidente de la Asociación Nacional de Economistas y Contadores de Cuba (ANEC) y Héroe de la República de Cuba, Ramón Labañino Salazar.

«Desde mi última visita a Cuba, en el año 2002, en el mundo han ocurrido cambios drásticos, sobre todo desde el punto de vista tecnológico. El desarrollo que ha ocurrido en esa esfera ha traído como consecuencia el descenso acelerado de oportunidades manufactureras. La mano obrera está siendo desplazada por robótica de punta», comentó Joseph Stiglitz, de nacionalidad estadounidense.

Por ello, el gran reto del mundo contemporáneo es generar empleos, potenciar los sectores de servicios que amplíen el aprendizaje y las competencias de los trabajadores. Cuba, según Stiglitz, se encuentra preparada para ese desafío y solo necesita identificar sus principales potencialidades.

Al respecto, Stiglitz comentó acerca de dos aspectos que Cuba podría aprovechar y le harían destacarse a nivel mundial: la agricultura y la energía solar.

«Cuba, por su posición geográfica, posee una riquísima dotación de sol. En Estados Unidos las industrias del carbón y petróleo impiden que se potencie esta forma valiosa de energía. Este no es el caso de Cuba», valoró el Premio Nobel.
Los cambios de los últimos años han sido drásticos y «tenemos que repensar la economía —amplió—, pero Cuba está bien posicionada. Su desarrollo económico dependerá de ello».

Hoy miércoles el autor, entre otras, de clásicos en materia de economía como El precio de la desigualdad y El malestar de la globalización, impartirá una conferencia magistral en el Aula Magna de la Universidad de La Habana.

Hispanista revivido.