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La Habana, Cuba. En primer plano de izquierda a derecha:
Camilo Cienfuegos, Fidel Castro y Huber Matos. Enero de 1959.

París, 16 de enero de 2016.

Querida Ofelia:

Este es un nuevo testimonio del ex capitán guerrillero del II Frente del Escambray en la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista, nuestro viejo amigo Roger Redondo.

“Al contrario de lo que se ha publicado, junto a Fidel Castro Ruz, el día 8 de enero de 1959 con apenas un muy reducido grupo de soldados rebeldes, llegaron a la capital cubana, alrededor de doce mil soldados del ejército de Batista, solo que con los brazaletes del Movimiento 26 de julio. A partir del día primero de enero dejaron de rasurarse.

Los oficiales con los que Fidel llegó a la Habana eran de capitán hacia abajo, pertenecían a las tropas de Santiago de Cuba.

Cinco mil hombres de las fuerzas armadas acamparon en el aeropuerto de Bayamo, que dicho sea de paso eran los soldados de Batista que más combatieron en la Sierra Maestra. Eran los componentes de La Zona de Operaciones, que se habían destacado por su resistencia en los combates de Guisa y Mafo.

En Guisa el Teniente Reinaldo Blanco Navarro, de unos veinte años de edad, con cien hombres a su mando, se enfrentó a la tropa de 700 soldados rebeldes que personalmente dirigía Fidel Castro. Logró demorar el avance rebelde y reconquistar un tanque que Fidel le había tomado un día antes. Por esa acción, el teniente Reinaldo Blanco Navarro fue ascendido a capitán.

En Mafo, un coronel al mando de esa plaza, sabiendo que Fidel Castro acababa de recibir un enorme arsenal desde Venezuela y con tres veces más efectivos que los que el coronel contaba, sin tener la más mínima posibilidad de recibir refuerzos de la Habana, decidió rendir la plaza.

Fue entonces cuando el teniente Antonio Regueira, le puso la pistola en la cabeza al coronel y tomó por la fuerza a la tropa que lo apoyó. Así resistió varios días el ataque rebelde, hasta que se agotaron sus recursos disponibles.

También las tropas del regimiento de Holguín, y Camagüey se unieron a la Caravana de la Libertad con todos sus recursos.

Huber Matos desde Holguín, salió en un carro y alcanzó a unirse a Fidel antes de su entrada en La Habana. Le llevaba un recado de Raúl Castro.

Muchos revolucionarios del llano se unieron a Fidel para llegar a la Habana, y …un gran número de oportunistas, como suele suceder. Se montaron en el carro de la victoria ya cuando Batista se encontraba en una cómoda habitación, a salvo, en la República Dominicana.” Roger Redondo

Un abrazo con gran cariño y simpatía,

Félix José Hernández.

Nota bene: continuará.

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