La conquista británica de España VI

La conquista británica de España (Sexta parte)

Las acciones separatistas ya menudeaban en estos momentos; algo tuvieron que ver los intentos británicos de invadir el Río de la Plata.

El 14 de Octubre de 1804 se reunía Miranda con Melville y Popham en Londres para tratar de la invasión que debía acometerse contra Hispanoamérica, quedando Miranda señalado como jefe de las fuerzas que debían invadir Venezuela, y con grado de general británico, siendo Popham el encargado de acometer Buenos Aires.

Rodolfo Terragno, historiador

Dice Rodolfo Terragno que en 1806 “el propio Miranda intentó la invasión de Venezuela con una fuerza que zarpó de Estados Unidos, recibió en Granada el apoyo del gobernador de la isla: Frederick Maitland, primo de Sir Thomas. En las Indias Occidentales, Miranda consiguió también el apoyo del Almirante Thomas A. Cochrane: el que sería segundo de San Martín en la expedición a Perú.

Daniel Florencio O’Leary, natural de Cork, Irlanda

Cochrane era entonces el comandante en jefe de las fuerzas estacionadas en las Islas de Sotavento. “Y confirma Daniel O’Leary, el asesor personal británico de Bolívar que “El 24 de Julio de 1806 se dio a la vela la expedición compuesta de 15 buques con 500 voluntarios, y en la mañana del 2 de Agosto desembarcaron en la Vela de Coro.

Al día siguiente se emprendió la marcha sobre Coro, capital de la provincia del mismo nombre, que fue ocupada sin oposición por haberla evacuado, retirándose al interior, las autoridades españolas con cerca de 250 milicianos que formaban la guarnición, al saberse la aproximación de los patriotas.

Los habitantes principales de ambos sexos desampararon también la ciudad y siguieron el movimiento de las tropas…/… El fracaso de esta expedición es otra prueba de que la América del Sur no estaba preparada para la independencia y de que la gran masa del pueblo era afecta al Gobierno real …/… debe también tenerse en cuenta que la franca protección del Gobierno británico daba a la expedición influjo y peso moral.”

Ante semejante resultado, Miranda salió huyendo junto a su protector Cochrane, para pasar seguidamente a residir en Inglaterra. El miércoles 25 de junio de 1806, Beresford y Popham desembarcaron en las costas de Quilmes. Tomaron Buenos Aires sin apenas lucha. El “Times” de 15 de Septiembre de 1806 proclamaba:

“Mediante nuestro éxito en La Plata, donde un pequeño destacamento británico ha tomado una de las mayores y más ricas colonias de España, Bonaparte debe estar convencido de que nada sino una rápida paz puede impedir que toda Hispanoamérica le sea arrebatada a su influencia, y puesta bajo la protección del Imperio Británico. ¿Hacia qué región del mundo habitable podría él mirar entonces en busca de ‘barcos, colonias y comercio’?”

Thomas A. Cochrane

La verdad es que la generosidad británica no podía sufrir menoscabo, por lo que en breves fechas se transportaba a Gran Bretaña los productos de su comedimiento: “1.086.000 dólares, equivalentes a 30 toneladas de plata. El total de la captura hace unos 3.500.000 dólares.” Un francés al servicio de España, Santiago de Liniers, el vasco Martín de Álzaga y el criollo Juan Martín de Pueyrredón comenzaron pronto la reconquista, que duró cuarenta y ocho días.

Saturnino Rodríguez Peña

El 12 de Agosto eran expulsados los ingleses, pero Beresford y los oficiales fueron enviados a Luján, Córdoba, San Luis y Santiago de Estero; tuvieron libertad de movimientos, lo que les permitió seguir conspirando con los representantes de Francisco de Miranda, en concreto con Saturnino Rodríguez Peña y Manuel Aniceto Padilla; éste último, agente británico, quienes le propusieron liberar a los británicos y que Inglaterra se convirtiese en garante de la independencia, lo cual, detectado por Liniers, significó que Beresford y Pack fuesen desterrados a Catamarca, de donde fueron liberados gracias a la traición de Rodríguez Peña y de Padilla.

A lo que parece, y según señala Rodolfo Terragno,”Rodríguez Peña recibía ‘una asignación del General Whitelocke y una pensión del gobierno británico’

Hispanista revivido.