La conquista británica de España, XXI

Tras haber vendido y endeudado los territorios “liberados” San Martín, “la mano impura” regresó a Inglaterra donde fue homenajeado

Se dedicó a vivir cómodamente en Europa con el dinero que los ingleses le habían dado

El mismo año de Ayacucho, San Martín regresó a Inglaterra, y allí fue homenajeado y nombrado ciudadano honorario. De allí, y al servicio de Inglaterra, partiría a Bruselas al objeto de caldear el ambiente para la independencia, y no marcharía hasta 1830, después de haber conseguido el objetivo para el que había sido destinado por el Foreig Office.

Un año después, el rey Leopoldo (padre de Leopoldo II, el mismo que ocasionaría uno de los mayores genocidios en el Congo), tras ser proclamado protector de la masonería, acuñó en 1825 una medalla con la imagen de San Martín. Con todos los servicios cumplidos, se instaló en Francia, donde fue el protegido del banquero y masón español Alejandro Aguado, y falleció en Boulogne-sur-Mer, el 17 de agosto de 1850.

Bolívar intentaría emular esta misma solución eligiendo por destino a Inglaterra –al menos esto anunciaba oficialmente-, cuando le llegó la muerte en diciembre de 1830. San Martín pasó veintiséis años en España y veintisiete entre Francia, Inglaterra, Bélgica, etc. El tiempo que pasó en América, según señala Juan Bautista Sejean, “se limitó casi exclusivamente al cumplimiento del plan que le habían encomendado los masones de Inglaterra. Vino, realizó maravillosamente su cometido, y se fue…” Y nunca volvió. Se dedicó a vivir cómodamente con el dinero que los ingleses le habían dado de lo que ellos se llevaron de la nación caída y segmentada.

“Llevaba San Martín en sus arcas seis mil pesos en dinero y quince mil en billetes de empréstito sobre Inglaterra… según liquidación realizada en Lima el 18 de diciembre de 1823.”

Evidentemente, todos somos hijos de nuestros actos. No obstante, San Martín fue hijo biológico de sus padres, de los que también tuvo hermanos. Tuvo cuatro hermanos; uno de ellos, Juan Fermín Rafael, nació en 1774, y al igual que el “prócer” y los otros hermanos, fue militar. Desempeñó su carrera en Filipinas, donde murió el 17 de Julio de 1822, habiendo alcanzado el grado de coronel. Todo lo señalado nos permite afirmar con Norberto Galazo, que

“San Martín es el padre de la patria, pero de esa patria inglesa, por cierto, que sirve para producir carnes y cereales y absorber la superproducción de la industria británica, esa patria que lleva a que Quintana en 1904 llegue a la presidencia de la Nación directamente desde el asesoramiento de las compañías inglesas, o que el Dr. Ortiz también llegue en 1938 a ser presidente siendo directamente asesor de las empresas ferroviarias inglesas.”

Hispanista revivido.