París, 6 de septiembre de 2015.

Querida Ofelia:

Esta crónica que me acaba de enviar desde los EE.UU., el Comandante Dr. Armando Fleites Díaz, ex combatiente contra la tiranía de Fulgencio Batista en el Escambray en los años cincuenta, se debe leer como la continuación de su interesante testimonio histórico publicado ayer con el título de: “ Estrategia del Segundo Frente (primera parte)”.

“Al día siguiente nos reunimos Aurelio Nazario y yo en el campamento central de la finca de Doña Rosa en Nuevo Mundo con el comandante Eloy Gutiérrrez Menoyo y el Estado Mayor del Segundo Frente Nacional del Escambray y le informamos lo que se había hablado con Enrique Oltuski, coordinador del Movimiento 26 de Julio en la provincia de Las Villas. Así como el análisis militar y político de la situación del Segundo Frente, que habíamos realizado; también las conclusiones y recomendaciones.

Se acordó por unanimidad los siguientes puntos fundamentales:

1-Trasladar al presidente constitucional Dr. Carlos Prío al territorio libre del Escambray.

2- Tratar urgentemente de traer del exterior un cargamento de armas, municiones y equipos semipesados para la ofensiva en el llano.

3-Solicitar una reunión del Frente Cívico de Miami para que nuestra organización fuera reconocida.

4-Incrementar la propaganda, tratar de contratar un espacio en Radio Miami y difundir la proclama del Segundo Frente al pueblo de Cuba.

5-Igualmente se me designó por unanimidad para realizar la misión a Miami. Y cuando todo parecía que terminaba la reunión se irguió en gesto inolvidable Aurelio Nazario Sargens y planteó:

A-Que él era dirigente nacional de la ortodoxia, tenía contactos en Miami y podía ser útil en la gestión de la membresía del Segundo Frente en el Frente Cívico Revolucionario.

B- Que conocía los riesgos y quería acompañar en esa misión a su compañero revolucionario. La proposición también fue aceptada.

Una vez aprobada la misión se inició de inmediato la planificación de los preparativos necesarios para la ejecución de la misma.

Sin declarar los objetivos de la operación se hicieron los contactos en Miami. Tengo entendido a través de Manolo Gutiérrez secretario de Aurelio Nazario se anunció nuestra visita, así como que una embarcación nos recogiera en un cayo de las Bahamas, para trasladarnos a Miami y como es lógico coordinar el itinerario de los encuentros marítimos.

Se convocó al periodista Agustín Alles, que nos había visitado anteriormente en la Sierra del Escambray, la misión de coordinar nuestro traslado al llano y posteriormente al punto de embarque marítimo hacía el exterior.

Como era lógico, se hizo el contacto previo con el pescador Antoñico Pérez, dueño de la Goleta Blanca Estela que nos sacaría de Cuba.

Una vez coordinado el itinerario clandestino y los preparativos, vino Agustín Alles con un práctico al campamento Nuevo Mundo, donde Aurelio Nazario y yo ultimábamos los detalles con el comandante Eloy Gutiérrez Menoyo.

Fundamentalmente, las claves y comunicación radial, que pensábamos hacer a través de la planta 6 BF (Seis Barbudos Feroces). Nos despedimos de Eloy y de los compañeros allí presentes.

Después partimos para mi campamento El Mamey. Y en una mañana de finales de octubre salimos a caballo Agustín Alles, el práctico, Aurelio y yo. Hicimos escala al mediodía en un campamento del capitán Sinesio Wals y después de un día de viaje por caminos vecinales llegamos por la noche a casa de Agustín Alles, en el pueblecito de Báez en la provincia de Las Villas.

Allí estuvimos dos días hasta el domingo, que un automóvil procedente de Santa Clara, en que una señora y un chofer revolucionario nos recogieron y nos trasladaron por carretera a Camajuaní. Donde nos esperaban en su casa a las 3 p.m. el dentista Francisco Sardá, pero cuando llegamos y tocamos en la puerta no había nadie en la casa. Nos parqueamos a esperar y a medida que pasaba el tiempo, la situación de estacionamiento se hacía peligrosa por lo que le pregunté al chofer si conocía a un revolucionario, nos llevara a su casa, me dijo que sí y me llevó a la casa de Pelayo Torres con quien me identifiqué y nos dio una buena acogida y nos invitó a comer.

Por la noche a Aurelio lo llevaron a otro escondite y a mí me trasladaron a casa del Dr. Sardá. Allí me puse muy contento por el pijama que me dieron y la biblioteca. Pero antes de la 7 a.m. me estaba despertando la Sra. de Sardá diciéndome que estábamos rodeados por las fuerzas represivas y me dio un pañuelo para similar que me había sacado una muela. Salí para la calle, pasé por delante de la fuerza pública como un paciente más, pero cuando salí afuera no sabía dónde vivía Pelayo Torres, pero empecé a caminar por el pueblo y una hora después por una baranda identifiqué la casa de Pelayo y me refugié nuevamente en su casa.

Por la tarde mandó a buscar a Maximiliano González quien me trasladó con su señora a su casa. Allí estuve varios días y por la tarde el hijo de Sardá Panchitín que trajo a Aurelio en su automóvil para trasladarnos a Caibarién. Recuerdo que cuando pasábamos por Remedio, el dirigente ortodoxo Otilio Berdú nos dio la contraseña que la carretera estaba despejada de militares y continuamos viaje a casa del pescador isleño Antoñico Pérez”.

El Com. Dr. Armando Fleites Díaz, es el único comandante sobreviviente hoy día de la lucha guerrillera en el Segundo Frente del Escambray, contra la dictadura de Fulgencio Batista. Allí ocupó el cargo de Delegado General Civil y posteriormente el de Secretario General del Segundo Frente Nacional del Escambray. También participó en la expedición de revolucionarios que desembarcó en Nuevitas el 8 de febrero de 1958. Desde el 26 de enero de 1961 vive en el exilio en los EE.UU.

Te haré llegar la tercera parte de este testimonio en cuanto el Dr. Fleites me la envíe.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz, con gran cariño y simpatía,

Félix José Hernández

Foto: Don Carlos Prío Socarrás.

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