La nueva Ley ‘integral’ de Nacionalidad ya tiene fecha

Será el 7 de marzo próximo en que el gobierno deberá pronunciarse al respecto, o sea, si el trámite sigue adelante o no.

  • La última otorgaba, 6 siglos años después, a los descendientes de los sefardíes expulsados por los Reyes Católicos el derecho a ser españoles.

Almudena Iglesias

La pelota de una nueva ley de nacionalidad por la que miles de descendientes de españoles claman, está en el tejado del Partido Popular. El próximo 7 de marzo el gobierno que preside Mariano Rajoy deberá tomar la decisión de seguir o no seguir adelante con la Proposición de Ley que Unidos Podemos presentaba en el Congreso el pasado mes de diciembre. Iniciativa que ha sido recibida de buen grado por los colectivos que luchan por la nacionalidad de los casos excluidos en la Ley de Memoria Histórica, y que consideran esta proposición como la más atrevida de las esbozadas hasta la fecha, ya que debates ha habido muchos en el Congreso, pero iniciativas en forma de Proposición de Ley sólo esta. La última otorgaba, 6 siglos años después, a los descendientes de los sefardíes expulsados por los Reyes Católicos el derecho a ser españoles.

Es potestad del gobierno español, dar luz verde al inicio del trámite parlamentario y al posterior debate de la Ley.

Es potestad del gobierno español, dar luz verde al inicio del trámite parlamentario y al posterior debate de la Ley. Si no lo hiciera el Parlamento podría instar al ejecutivo a hacerlo. Los números dan en el actual arco parlamentario y las voluntades según ha podido saber La Región Internacional parece ser que también.

A la mesa del Congreso se sientan miembros de todos los partidos, de forma proporcional a como está integrado el Parlamento. Es decir; el PP está la  minoría, por tanto el resto de partidos políticos que durante la campaña electoral proclamaron a los cuatro vientos en sus viajes por el exterior o en sus programas electorales, que promoverían una nueva Ley de Nacionalidad, tienen la oportunidad ahora de demostrar si decían la verdad, o simplemente vendían humo. Un humo al que ya están acostumbrados los emigrantes españoles, olvidados y marginados por los sucesivos gobiernos.

El paraguas bajo el que se protegerían algunos para mirar para no “mojarse” es que la nueva Ley de Nacionalidad generaría al Estado más gastos sociales, argumento que hace aguas según los colectivos que la defienden, ya que la normativa dicen,  ya contempla que …”los españoles por opción nacidos en el exterior no tienen derecho a pensiones no contributivas , salvo que residan por 10 años en territorio español de forma continua …” y en ese caso la expedición de la Nacionalidad ya se habría producido. A lo único que tendrían derecho, afirman, “sería a ayudas extraordinarias, muy restringidas y en caso de extrema necesidad”. Una labor y compromiso que llevan a cabo las C.C.A.A a través de sus departamentos de Emigración.

Dicho de otro modo. Como excusa no sirve. Hay que tener en cuenta que la gran  mayoría de los que accederían a la Nacionalidad Española, en el caso de que salga adelante la Proposición de Ley de Unidos Podemos,  son los nietos de españoles y sus hijos mayores , que lo harían por la vía de nacionalidad por opción, y es que la opción de origen es una forma de nacionalidad por opción en términos legales. Por otro lado los hijos de españoles nacidos en España , pueden acceder actualmente a la nacionalidad ,  sólo se ampliaría el acceso a los nietos mayores de edad, dándoles una segunda oportunidad a aquellos que no se ampararon a la Ley de Memoria Histórica,  y a los hijos mayores de aquellos nietos que ya accedieron a la nacionalidad por anteriores normativas como la impulsada por Zapatero.

Ni siquiera para los consulados supondría tener que emplear más recursos, ya que disponen de una infraestructura , y  personal que les permitiría asumir esta situación, y ya hay precedentes como la Ley que otorgó la nacionalidad a los descendientes de judíos.

De lo que no hay duda es que la iniciativa de Unidos Podemos ha devuelto la ilusión a un colectivo para que el que este país es la madre España, mucho más que para los españoles residentes, acostumbrados a unos derechos que a los emigrantes se les hurtaron. Ahora los políticos, que en periodos electorales y sin rubor cruzan el charco o recorren Europa cargados de promesas y  en busca del voto, el vergonzoso voto rogado,  tienen la oportunidad de hacer bueno el refrán de “hechos son amores y no buenas razones” y de devolverles a los españoles, una parte de la dignidad que entre todos les arrebataron.

Fuente: La Región Internacional

Hispanista revivido.