LA OPERACIÓN MESÍAS

París, 18 de septiembre de 2015.

Querida Ofelia:

Te envío este interesante artículo de nuestro amigo Yndamiro Restano, poeta disidente resiente en los EE.UU. Te pido que como sueles hacer siempre, lo hagas circular entre nuestros amigos allá en nuestra entrañable San Cristóbal de La Habana.

“Fidel Castro dijo en una ocasión, años después del triunfo de la Revolución, que él siempre había sido marxista-leninista. Recientemente afirmó en una de sus Reflexiones que él había fundado la primera célula comunista clandestina del 26 de Julio junto con Abel Santa María y Jesús Montané, antes del ataque al cuartel Moncada en 1953. Es decir Fidel siempre fue un comunista clandestino. Esta información de Fidel Castro le pone el cuño a la investigación histórica realizada por Roger Redondo, Armando Fleites y yo.

Esto, además, es muy interesante porque nos demuestra que la Teoría del Doble de la Física Cuántica, la pusieron en práctica los comunistas mucho antes de que fuera descubierta por la ciencia. Siempre hubo dos 26 de Julio, dos Fideles, dos Reformas Agrarias, dos gobiernos, el de Urrutia y el que se reunía en casa del Che Guevara en Tarará, este último, por supuesto, era el verdadero poder. También existieron dos servicios de inteligencia, la Dirección de Inteligencia del Ejército Rebelde, DIER por sus siglas; y el G2 que controlaban los estalinistas. El DIER estaba dirigido por oficiales rebeldes, que creían en la democracia mientras que el G2 estaba comandado por Osvaldo Sánchez y otros estalinistas de probada fidelidad a Moscú.

Un comunista que vive en New York y no quiere que se revele su identidad, dice que él se separó del proceso histórico cubano porque había un plan para convertir a Fidel Castro en un Mesías. Recordemos las palomas en el acto de Columbia; la Virgen de la Caridad en el pecho de Fidel; los collares que colgaban del cuello de los soldados y oficiales del Ejército Rebelde; (quienes en su inmensa mayoría sentían una verdadera devoción) los doce que quedaron después del desembarco del Granma; doce igual que los Apóstoles; etc. Todos estos hechos hacen probable la afirmación de esta fuente, porque como todas las cosas eran dobles, es posible que el Gobierno de la Sombra, que era el de los comunistas, quienes pretendían construir el Paraiso en la Tierra, necesitaran de un Mesías. Sin Mesías no hay Paraiso.

De cualquier manera, esta información que ofrece ahora Fidel Castro en su reflexión, hace más intensamente trágico el proceso revolucionario cubano. Sobre todo porque la vida es más poderosa que los planes de los hombres y sucedió algo inesperado. En plena Operación Mesías al lado de Fidel Castro estaba un Cristo Cubano, quizás el verdadero Mesías. Un joven sonriente y de sombrero alón, del cual emanaba una aureola, en la que se mezclaban lo apolíneo con lo dionisíaco, la poesía de Bonifacio Byrne y el guerrero valiente del sincretismo cubano. Entonces, Fidel Castro se fue pareciendo cada día más a Zeus, a un Júpiter tronante, mientras que el Mesías cubano desapareció. Unos dicen que se perdió. Otros que fue crucificado”. Yndamiro Restano

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz con cariño y simpatía,

Félix José Hernández.

Foto: Un guerrillero y Fidel Castro con la imagen de la Virgen de la Caridad, en La Sierra Maestra, Cuba, 1958.

Hispanista revivido.