Las estupideces del escolta-nieto no se les escaparon al Petit journal de Canal+

Barthes y su equipo tomaron nota del desempeño de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias “El Cangrejo”. En el programa crítico y humorístico, Barthes se refirió irónicamente al escolta como “Raulito” y lo calificó de “elemento perturbador”, al tiempo que le aconsejó aprender “los buenos modales y el protocolo”, por separado o ambos a la vez.

 

Por Ivette Leyva Martínez

Las torpezas del nieto y jefe de escolta de Raúl Castro durante su reciente visita oficial a Francia no pasaron inadvertidas para la prensa francesa.

Yann Barthes, presentador desde 2004 del programa Le Petit Journal de Canal +, dedicó un amplio espacio en su emisión de este miércoles a la visita de Castro, de 84 años, a quien calificó de “nuestro dictador favorito”. El gobernante cubano regresó en la tarde de este miércoles a La Habana.

Barthes y su equipo tomaron nota del desempeño de Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias “El Cangrejo”. En el programa crítico y humorístico, Barthes se refirió irónicamente al escolta como “Raulito” y lo calificó de “elemento perturbador”, al tiempo que le aconsejó aprender “los buenos modales y el protocolo”, por separado o ambos a la vez.

El programa ilustró con imágenes las numerosas torpezas del escolta.

Intromisiones de Raulito

TelevisiC3B3n-francesa-burla-del-nieto-RaC3BAl-Castro-y-prensa-ParC3ADs-300x169El lunes 1ro de febrero, horas después de tocar suelo francés, cuando Raúl Castro caminaba acompañado del presidente anfitrión François Hollande y su esposa Segolene Royale, “Raulito” se interpuso entre ella y su abuelo, zigzagueando, durante el pase de revista a las tropas.

En otra ocasión, en el interior del Palacio Elíseo, al terminar la conferencia de prensa con el presidente Hollande, “Raulito” no se despegaba del abuelo, incluso cuando este fue a sentarse con Hollande en la cena de estado que se le ofreció.

Durante la firma bilateral de contratos, el escolta casi tropieza con el presidente francés.

También con Hollande, antes de una foto oficial y el estrechón de manos, ocurrió lo mismo: “Raulito” se pegó tanto al presidente francés y a su abuelo, que los fotógrafos profesionales, apostados para la foto de la ocasión, le llamaron la atención, pidiéndole que se apartara.

En el Palacio de Matignon, durante el recibimiento de Raúl Castro por el primer ministro, Manuel Valls, se repitió la escena en los escalones de la entrada cuando la interferencia del escolta interrumpió por unos segundos la foto oficial.

El parón de Hollande

Además, en la sede de la Asamblea Nacional, cuando Castro fue recibido por Claude Bartolone, presidente del órgano legislativo, el nieto escolta volvió a hacer de las suyas, desobedeciendo la orden del guardia republicano que le pidió que se detuviera. “El Cangrejo” le dio entonces la vuelta al guardia por la espalda, aceleró, casi trotando, y subió los escalones junto a su abuelo.

Y finalmente, en la escena captada por la agencia Reuters, es notable el momento en que el escolta se acerca casi trotando a Hollande y Castro, y el presidente francés se da media vuelta y con una mano le indica que se detenga. Esa escena fue cortada en las imágenes de la entrada de ambos mandatarios al Palacio del Elíseo que transmitió el Noticiero Nacional de Televisión de la isla.

Fue, acaso, la única ocasión en que “El Cangrejo” obedeció, y sin saber muy bien dónde meterse, se colocó a la derecha de la guardia en el Palacio del Elíseo.

Según Barthes, el entrometimiento del escolta obligó a Hollande a actuar como si él mismo fuera miembro de los servicios de seguridad.

La suma de los incidentes hizo al presentador del Canal + llegar a la misma conclusión que a muchos de nosotros: a Raulito “le importa un bledo” el protocolo francés.

Tergiversaciones y trato a la prensa

A los avezados periodistas de Canal + tampoco se les escaparon otros detalles curiosos de la visita de Castro y su comitiva. Por ejemplo, luego que su reportero Hugo Clément le preguntara a Castro, en plena calle y en voz alta, “Señor Castro, ¿cuándo los cubanos podrán votar libremente?”, fue seguido muy de cerca por el aparato de seguridad cubano.

El propio periodista grabó al agente de seguridad que a su vez lo filmaba en el interior de la alcaldía de París, y tomó nota de cómo un presunto fotógrafo oficial de Castro era en realidad miembro de su dispositivo de protección. El mismo hombre le impidió a Clément seguir al resto de la prensa durante parte de la visita.

Canal + también tomó nota de una burda manipulación de la televisión cubana.

En un reportaje del periodista Boris Fuentes desde París, difundido el 29 de enero por la Televisión Cubana, fueron entrevistadas varias personas en la famosa avenida de los Campos Elíseos, y se incluyó a continuación -como si se tratara del mismo lugar- declaraciones de dos a simpatizantes del régimen castrista, identificados por Canal + como miembros de una asociación de amistad con Cuba.

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