Una aldea de la provincia de Lugo, Láncara,  de menos de 3.000 habitantes nombra Hijo Adoptivo a los hermanos Castro y espera avalancha de turistas a la casa museo familiar

  • De este pequeño concello rural salió en su día Ángel Castro, el padre de Fidel y Raúl, para, como tantos otros gallegos, buscarse un futuro al otro lado del charco.
  • La moción con el apoyo del Partido Popular salió adelante por unanimidad.
Pese a la insalvable distancia ideológica, las buenas relaciones institucionales que imperaron entre los Gobiernos de Manuel Fraga y Fidel Castro —y que hoy mantienen ambos territorios— propiciaron que el comandante visitase en 1992 el pueblo, para conocer la humilde casa en la que había nacido su progenitor. Para la historia quedaron las imágenes del recibimiento por las calles de Láncara y la partida de dominó con el entonces presidente de la Xunta.
Aquel encuentro también le valió al jefe de estado isleño para recibir la distinción de Hijo Adoptivo de la localidad. Casi un cuarto de siglo después de aquel viaje, el alcalde Darío Piñeiro ha querido repetir la misma distinción con el heredero del cargo de Fidel, su hermano Raúl, que también visitó el pueblo cuando todavía era número dos del Gobierno comunista. Por ello, el socialista llevó la iniciativa al pleno municipal —celebrado este jueves por la noche— con la confianza de sacarla adelante, como así fue, con una mayoría reforzada en una corporación compuesta por sus cinco ediles, cuatro del PP, uno del BNG y uno de Compromiso por Galicia.
Según explicó por la mañana Piñeiro a Ep, entiende que «hay una obligación con Raúl» después del nombramiento de su hermano, y la intención del Consistorio es «hacerle un reconocimiento e intentar conseguir la propiedad de la casa donde nació el padre para hacer un pequeño museo de homenaje a la familia». «El apellido Castro no es un apellido a nivel Láncara, es a nivel mundial y marcó el ritmo de la historia del mundo en el siglo pasado. Hacerle un homenaje a la familia, para nosotros como ayuntamiento, puede tener una repercusión a nivel turístico importante», subrayó.

«Bien visto» por la oposición

La oposición, liderada por el popular Santiago Cubillas veía con buenos ojos la propuesta y se sumaba al argumento turístico y promocional ofrecido por el regidor. Sobre la postura del PP, Piñeiro advirtió que le consultó a Alberto Núñez Feijóo la posibilidad en la entrega de las Medallas de Oro de Galicia, y el presidente autonómico le respondió que aprobaba la idea.
La intención del PP era apoyar la moción y así fue, por lo que salió adelante por unanimidad. «Si la defensa no termina convirtiéndose en una exaltación del régimen, no tenemos nada que decir», había señalado Cubillas a ABC: «No estamos de acuerdo con el sistema político del país, pero las relaciones siempre han sido correctas».

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