Las conspiraciones de Faure Chomón contra el II Frente del Escambray (segunda parte)

París, 5 de noviembre de 2015.

Querida Ofelia:

Te ruego que hagas circular allá en nuestra querida San Cristóbal de La Habana, este nuevo testimonio que acabo de recibir desde Miami:

“Julio Castillo nació en la ciudad de Sancti Spíritus, en el barrio de Colón, muy cerca de la estación de ferrocarril. Su padre, Julio Pérez hombre blanco de piel y pelo rubio parecía un nórdico. Pérez siempre mantuvo una situación económica holgada o clase media alta, la madre de Castillo de apellido Castillo, negra y educada y muy querida por sus vecinos.
El padre biológico de Julio nunca le dio su apellido pero si corría con los gastos de su segundo hogar y se ocupó de la educación de Julio. En la calle Julio daba el apellido del padre como su segundo apellido y se hacía llamar Julio Castillo Pérez, aunque eso no tenía ningún valor legal. Julio era un buen vendedor, en ello salió a su padre que tenía esa vocación.

Julio a principio de la década de 1940 comenzó trabajar como vendedor en una tienda de efectos eléctricos propiedad de Jorge Nazario Sargén, hermano del conocido político espirituano, Aurelio Nazario Sargén. Julio, estableció una fuerte amistad con Aurelio y cuando se fundó el Partido Ortodoxo, Aurelio Nazario, se unió a Eddy Chivas en ese partido, y Julio Castillo, también se afilió a los Ortodoxos. El no fue relevante en el partido, simplemente fue un militante, pero como tenía una amistad con el líder Sargén que era el más popular de la provincia de Las Villas y que además era líder de los cosecheros del tabaco de toda la isla, se podía decir que era Nazario uno de los políticos más influyentes en esa parte del territorio Cubano. Nazario le consiguió a Julio una plaza en el Central Amazona, para trabajar los meses de la zafra azucarera.

El 10 de Marzo de 1952, el día del Golpe de Estado del general Batista, Nazario se negó a firmar los estatutos en sustitución a la Constitución, de 1940, Y Aurelio Nazario Sargén comenzó a conspirar contra Batista y Julio Castillo junto a él, en todas aquellas actividades conspirativas.

Julio Castillo se fue asociando con los contrarios a los simpatizantes de Batista entre ellos a: Lázaro Artola, Roger Redondo, Jesús Caballero, Enrique Villegas Ernesto Valdez (Valdesito), este último trabajaba junto con Jesús Caballero en la tienda de efectos eléctricos de Jorge Nazario Sargén.

Un buen día Enrique Villegas Martínez, invitó a sus amigos y complotados para entrenarlos con vista a una posible insurrección contra Batista, y fueron al sur de Sancti Spiritus para ellos hacer una práctica de tiro. Ellos eran: Villegas, Jesús Caballero, Ernesto Valdez Muñoz (Valdesito), Hugo Fernández Barroso, Gerardo Ramírez y Jesús Caballero Gómez. Llevaban dos pistola una 45 y una 9 m.m. pero cuando llegaron al lugar escogido, de las malezas se levantaron unas palomas .Valdesito que tenía unas dificultades para poder pronunciar algunas palabras, cuando vio que una manada de tojositas que levantaron el vuelo, empezó a gritar tírenle a las totoitas, y de ese día entre sus amigo más íntimos se le quedó el mote de Totoita.

Ernesto Valdés Muñoz, era hijo de Ernesto Valdés, y por parte de su madre sobrino de Honorio Muñoz, que era periodista y dirigente del Partido Comunista a nivel nacional y además jefe de redacción del diario Hoy, Órgano oficial del P.S.P. Su tío también trabajó en la emisora Radio Reloj, junto con un hermano de Faure Chomón Mediavilla.

Todo los que conocían a Valdesito sabían que él no era comunista al contrario, él pertenecía al Partido Auténtico y odiaba a los comunistas, además él era militante del grupo de la U.I.R.

Valdesito trabajaba junto con Julio Castillo y Jesús Caballero en la tienda de efectos eléctricos de Jorge Nazario Sargén instalando las antenas de T.V. junto con Gabriel Suárez. Después de la huelga de abril yo tuve que salir huyendo de Camajuaní y estando en La Habana en casa de Eliope Paz escondido, éste hizo un contacto en la plaza del mercado del Cerro, y allí le informaron que estaba en La Habana un mensajero del Escambray, lo esperamos y cuando llegó le explicamos que yo tenía que alzarme, me informó que en dos días nos iríamos para allá.

A los dos días pasó Valdesito y me recogió. Nos fuimos hasta Sancti Spiritus y allí me hospedó en casa de la familia Suárez, en Dolores 60 . Por la mañana me presentó a Manolito Solano, otro al que tengo que agradecerle mucho. Manolito y Valdesito murieron juntos peleando en Trinidad en la misma misión.

Julio Castillo, Jesús Caballero y Valdesito también militaban en el grupo que dirigía el auténtico y Representante Manuel Guillo Benítez. Ese era un comité pro justicia para Sandalio Junco, el que fue asesinado por los comunistas dentro del ayuntamiento de Sancti Spiritus.

En el mes de agosto yo fui a Dos Arroyos porque el campamento de Camacho era muy escondido, solitario y sólo Adán y yo estábamos allí. Regino Camacho solamente se pasaba un rato allí, y como a las tres de la tarde se marchaba a una casa que estaba cerca donde comía y dormía. Adán y yo teníamos que estar en la armería siempre, cosa que a mí no me gustaba, por lo cual yo siempre buscaba una excusa para ir a Dos Arroyos a refrescar.
Un día vi que todos los rebeldes tenían botas, uniformes nuevos y cuál no sería mi asombro… casi todos portaban ametralladoras calibre 45. Empecé a preguntar y me dijeron que la semana anterior en el valle de Jibacoa un avión les había lanzado esos pertrecho que mandaron de Miami. Yo dije para mi adentro: ahora sí estas gentes pueden pelear. ¡Tienen armas buenas y municiones! Y hablé con Julio.
Un día, de 1958, volví a pasar por Dos Arroyos y como siempre pasé por La Solapa donde estaban Julio Castillo y los rebelde que allí residían, saludé a Julio y él me preguntó por Roger, le conteste él estaba en Polo Viejo. Polo Viejo, no quedaba muy lejos de Dos Arroyos, en casa de la familia Pérez. Al otro día Julio se apareció por allí y diciendo que estaba ejercitando a tres nuevos reclutas muy jóvenes y a recoger pertrecho con dos mulos. Julio se sentó en una mesa grande que estaba en el patio de la familia Pérez, y hacia allí se dirigió Roger para desayunar y también a hablar con Julio. Los reclutas se quedaron cuidando a los mulos. Roger y Julio pudieron hablar sin que los oyeran y con tranquilidad.

Julio empezó diciéndole a Roger: “Esto está un poco alborotado, hay un corre corre, el Ché y Faure, están planeando algo” . Le pidió que le mandara a Ernesto Valdés y a Jesús Caballero para que lo ayudaran en aquella misión, puesto que él no confiaba en nadie de los que estaban en Dos Arroyos.

Julio siguió diciéndole a Roger: “Esto está un poco alborotado y a Faure las cosas no le han salido bien, a pesar que de Miami le mandaron una avioneta y le lanzaron armas y pertrechos. La gente dice que esa avioneta era de Rolando Masferrer amigo de Faure, porque Faure sabía dónde estaba y la usaron para esa misión y la regresaron al mismo sitio”.

Ya desde que Julio Castillo se entrevistó con Roger en Polo Viejo, le había pedido a Roger que le mandara a Valdesito y a Jesús Caballero, para que lo ayudaran en aquella misión. Cosa que Roger trató de hacer. Valdesito aceptó, pero no así Jesús Caballero.

Jesús Caballero vino solo desde la Habana, y allí en la casa de Doña Rosa en el Escambray, Roger le explicó la misión que tenia para él y fue allí donde Jesús Caballero se negó y no solo se negó sino que le dijo a Roger, que si “Totoita” (Valdesito) iba, no saldría vivo de allí.

Al no encontrar otro de la confianza de Julio Castillo, Roger mandó a buscar con Valdesito a Manolito Solano, que también era de la confianza de los fundadores del II Frente del Escambray”. Miguel García Delgado

Querida Ofelia:

Te enviaré pronto la tercera y última parte de este testimonio de nuestro querido y viejo amigo de infancia camajuanense Miguelito. Como bien sabes, él vive hoy día en el exilio en los EE.UU. Desde allí, junto con otros compañeros de lucha, como el Dr. Armando Fleites y Don Roger Redondo, ex guerrilleros del II Frente del Escambray de los años cincuenta, contra el régimen de Fulgencio Batista, sigue testimoniando sobre lo que ocurrió en aquellos años y que la Historia Oficial del régimen de los Castro ha tratado de borrar o falsear.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Foto: El Escambray, Cuba.

Hispanista revivido.