Las conspiraciones de Faure Chomón (tercera y última parte)

París, 19 de noviembre de 2015.

Querida Ofelia:

Aquí te envío la tercera y última parte del testimonio de nuestro querido amigo ex guerrillero del Escambray, Miguel García Delgado, sobre las conspiraciones de Faure Chomón.

“Roger Redondo, que era el jefe de Inteligencia del II Frente del Escambray, pudo descubrir con la ayuda de Julio Castillo lo que Faure Chomón estaba fraguando para hacerle daño a Menoyo y apoderarse del II Frente del Escambray. Eloy Gutiérrez Menoyo y Jesús Carrera, lo comisionaron para que únicamente se dedicara a seguir conociendo los planes de Chomón y Tony Santiago, que a espaldas de Cubela y de los otros guerrilleros no conocía los planes macabros de Faure y Tony.

Por lo pronto Roger dejó de pasar por Dos Arroyos desde que se enteró que Armando Acosta había llegado junto al Ché, con el nombre de Erasmo. Roger sabía que Armando sin el permiso de Wilfredo Velázquez, no podía incorporarse a las guerrillas, de manera que no tenía ningún deseo de que Armando Acosta viera a Roger y le comunicara a Wilfredo Velázquez que estaba por allí. Wilfredo era un cuadro del P.S. P., el que siempre quiso enrolar a Roger en el Partido Comunista, buscando cuadros clandestinos, pero éste nunca se dejó captar.

El compañero José – nombre clandestino de Wilfredo -, era muy inteligente, de seguro que invitaría Roger a unirse al Ché, y si él rehusaba su oferta, lo pondría en su lista de enemigos. Para Roger era mejor seguir fuera de su radar. Julio Castillo era un hombre muy valiente pero se sentía muy solo en La Solapa. Le pidió a Roger ayuda de hombres de confianza y pensó que Valdesito y Jesús Caballero, eran los más adecuados para la misión que tenía Julio Castillo. Esos dos eran los más adecuados para seguir las investigaciones para abortar la conspiración de Chomón y Tony Santiago. Así fue como llegó a Dos Arroyos Valdesito y a los pocos días Manolito Solano.

Desde que salieron del Escambray Aurelio Nazario Zargén y el Dr. Armando Fleites Díaz, jefe civil del II Frente del Escambray, a una misión en Miami, con el propósito de invitar al presidente constitucional Carlos Prío a trasladarse al Escambray, se activaron todas las alarmas. Tanto entre los hombres de D.R. como entre los militantes del Partido Comunista y más aún en la Sierra Maestra, los informes que les llegaban desde Miami eran de rotundo éxito, pues con el apoyo de Prío, el Segundo Frente del Escambray, era reconocido por el F.C.R. donde Prío tenía mucha influencia.

Después del ataque del 2 de diciembre a la ciudad de Trinidad, donde el II Frente demostró que podía tomar pueblos y algo más, en Miami, la comitiva de los fundadores de ese frente trabajaba sin descanso. Hasta ese día ese organismo, sólo reconocía al D.R. y a Faure Chomón, como el único representante del frente guerrillero del Escambray, a pesar de ser muy minoritario, en hombres y territorios. El D.R. y Faure sólo tenían el control de una finca remota en el centro del Escambray llamada Dos Arroyos, propiedad de Manuelito Naranjo.

Como una cosa curiosa, Julio Castillo le mandó un recado a Roger Redondo que se encontraba cerca del Algarrobo, esperando noticias de Julio. Valdesito llegó con el recado que decía que había escuchado al Dr. Castelló, comentar que a Ramirito, -refiriéndose a Ramiro Valdés-, “le esconden la bola”. “Que cosa tan rara”, le comentó Roger a Valdesito. Ramiro Valdés es el segundo al mando de las tropas del Ché, a no ser que Ramirito “que es los ojos de Fidel…”

El avión que le tiró las armas al Directorio Revolucionario en el valle de Jibacoa, era propiedad de Rolando Masferrer y ello sonaba extraño. Había que investigar, y fue rápidamente aclarado: Chomón había trabajaba en el periódico El Tiempo en Cuba, años atrás, y Rolando Masferrer había secuestrado a Jesús Caballero, cuando lo estaba enterrando vivo, por suerte un ciudadano lo vio de lejos y avisó a unos guardias rurales, los que le salvaron la vida.

Julio y Roger se encontraron en la finca La Gloria, propiedad de Julito Lara. Este le contó a Roger una serie de los últimos reveses por los que atravesaba Faure. Según Julio, el mayor arsenal producto del esfuerzo del D.R. para comprar armas en Miami, estaba bajo la responsabilidad de Pepín Naranjo. Pepín se las mandó para la provincia de Oriente, porque según él, les fue imposible a los pilotos descender en la pista del Directorio en Jibacoa. Julio estaba allí con luces y no había ningún problema para aterrizar.

Era la segunda vez que después del D.R. lograba conseguir los recursos económicos para armar a los combatientes y se perdía. La primera fue la de las armas que pudieron traer los expedicionarios por Nuevitas. Se perdieron el 95% en la Playa Santa Fe, fueron dos grandes oportunidades.

Roger y Julio Castillos llegaron casi juntos con una diferencia de minutos. Julio llegó acompañado por unos nuevos reclutas muy jóvenes. Quizás vivan algunos de ellos aún. Se pusieron a conversar y Julio comenzó diciéndole a Roger: “Esto está muy alborotado, hay un corre corre, el Ché y Faure están planeando como robar las armas a Nazario. Lo saben todo, tienen muy buena información de todos los planes, de lo de Prío. Saben que va a venir con Fleites en un avión. Ya Tony Santiago salió para Miami por la prisa que hay, pues Tony es americano y no necesita visa para ir a Miami. Juancito Martínez está al frente de un comando para salir a esperar la llegada del barco donde llegarán las armas de Fleites. Yo no he podido saber más detalles, pero a Prío lo va a esperar Faure para tumbar el avión. Yo no sé ni por dónde viene el avión ni por dónde viene el barco”.

Roger rápidamente se dirigió hacia la comandancia del II Frente en Nuevo Mundo y le informó a Menoyo lo que sabía. Eloy Gutiérrez Menoyo, si sabía de la importancia de aquella información y lo que implicaba aquella maniobra.

Cuando Menoyo supo la trama de Chomón, en una forma muy secreta organizó una caravana de jeeps y camiones con la tropa. Iría él a esperar a Nazario, y como primera medida fue al campamento de Camilo Cienfuegos y le informó del motivo de su visita a esa parte norte de la provincia de Las Villas. Eloy y los guerrilleros del II Frente habían atravesado desde el sur de la provincia hasta el norte. Camilo le dijo a Menoyo: “Cuenta con nuestra ayuda”. Eloy y Camilo confraternizaron enseguida y Camilo ayudó a Eloy en todo momento. Cuando Nazario llegó con las armas, le informó a Eloy y a Camilo el problema que tuvieron cuando Juancito Martínez y Wicho Vega trataron de quitárselas y el desenlace final.

Después Eloy y sus acompañante se unieron al Ché en la toma de la ciudad de Remedios y se dirigió hacía el Escambray. Llegó por la parte de Cumanayagua a la Mina Carlota y allí distribuyó las armas. Empezó la ofensiva de los guerrilleros del Escambray por: San Fernando de los Camarones, Cumanayagua, Manicaragua y los pueblos adyacentes. Pero todavía quedaba en la cima del Escambray el cuartel de Topes de Collantes, una fortaleza reforzada militarmente. Hacia allí se dirigió Menoyo. El sabía que tenía que tomar ese cuartel, porque sabía que Armando Fleites vendría por el aeropuerto de Trinidad con el Presidente Prío.

El 28 de diciembre de 1958 tomamos el edificio del hospital de Topes de Collantes y sus cientos de soldados. Allí murió Miguelito Calzada. Empezamos el descenso hacía Trinidad. Cuando bajábamos pudimos ver como una fragata de la Marina se alejaba del puerto de Casilda, donde se llevaban a los soldados de aquella zona. Cuando llegamos a Trinidad con Menoyo y con una gran cantidad de nuestros hombres, éste mandó a William Morgan para que cercara la ciudad de Cienfuegos y a nosotros a esperar a Prío.

Mientras nosotros estábamos peleando en Collantes, Faure y Joaquín Milanés (el magnífico), se encontraban ya en Trinidad donde habían tenido unas escaramuzas con unos soldados. Cuando nosotros entramos a Trinidad ya se habían enterado de los triunfos del II Frente por toda la zona del Sur de Las Villas.

Estando en Trinidad me enteré de que en un enfrentamiento en la planta eléctrica de ese pueblo, habían caído muertos dos rebeldes. Para mi sorpresa, ellos eran Valdesito y Manolito Solana. Sobre esas muertes, siempre hemos tenido dudas, ya que fueron los dos únicos muertos del D.R. allí, y… qué casualidad que fueran hombres nuestros.

Prío nunca llegó, pero sí el Dr. Armando Fleites. Este llegó al aeropuerto de Trinidad el 2 de enero de 1959, a sólo unas horas de la huida de Batista, con el piloto de nombre Paul Hughes. Con ellos llegaron a bordo: Rafael Huguet, Pupi Padrón y el Dr. Diego Cobedo. Cuando el avión trataba de aterrizar, Joaquín Milanés que estaba al mando de las guerrilla del D.R., dio la orden a los soldados rebeldes, diciendo que era un avión de Batista, para que abrieran fuego. 28 disparos hicieron impacto en el B-26, pero el piloto pudo aterrizar.” Miguel García Delgado

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Foto: Faure Chomón Mediavilla, La Habana, 1959.

Hispanista revivido.