Las Leyes de Burgos, el Nacimiento de los Derechos Humanos

  • El 27 de Diciembre de 1512 
  • 503 años de su puesta en funcionamiento.
Las Leyes de Burgos, fueron las primeras leyes que la Monarquía Castellana aplicó en América y se consideran el primer antecedente de legislación en derechos humanos.
Las L11536136_990255551018547_8109474463670441940_neyes de Burgos representan una serie de ordenanzas dictadas en la ciudad de Burgos el 27 de diciembre de 1512, para el gobierno con mayor justicia de los naturales, indios o indígenas. La causa de su promulgación era el problema jurídico que se había planteado por la conquista y colonización de las Indias o Nuevo Mundo, en donde el derecho común castellano no podía aplicarse.

Estas leyes constituyeron dos hechos importantí­simos en sí­ mismos:

1º – Era el primer texto normativo de carácter general sobre el tratamiento de los indios en la América recién descubierta.
2º – Fue el embrión de una nueva teorí­a filosófica, teológica, jurí­dica y social que determinó el nacimiento del Derecho Internacional y el reconocimiento de los Derechos Humanos.
Las Ordenanzas para el tratamiento de los Indios -conocidas como Leyes de Burgos- son el fruto de la primera Junta de teólogos y juristas, reunida en Burgos en 1512. En ella se discutieron los problemas del indio y la justicia de los títulos sobre América. Concluyó que el Rey de España tenía justos títulos de dominio del Nuevo Mundo, pero sin dereimages (3)cho a explotar al indio; que era hombre libre y podía tener propiedades, pero como súbdito debía trabajar a favor de la Corona –a través de los españoles allí asentados-
Las ordenanzas autorizan y legalizan la práctica de los repartimientos en encomienda de indios por parte de los colonizadores a razón de un mínimo de 40 y un máximo de 150 individuos, pero se esforzaron en establecer una minuciosa regulación del régimen de trabajo, jornal, alimentación, vivienda, higiene y cuidado de los indios en un sentido altamente protector y humanitario.

Se prohibió terminantemente a los encomenderos la aplicación de todo castigo a los indios, el cual se reserva a los visitadores establecidos en cada pueblo y encargados del minucioso cumplimiento de las leyes.Las mujeres embarazadas de más de cuatro meses eran eximidas del trabajo…

Resumen de los derechos reconocidos a los indios:

  •  Los indios son libres y deben ser tratados como tales, según ordenan los Reyes.
  • Los indios han de ser instruidos en la fe, como mandan las bulas pontificias.
  • Los indios tienen obligación de trabajar, sin que ello estorbe a su educación en la fe, y de modo que sea de provecho para ellos y para la república.
  • El trabajo que deben realizar los indios debe ser conforme a su constitución, de modo que lo puedan soportar, y ha de ir acompañado de sus horas de distracción y de descanso.
  • Los indios han de tener casas y haciendas propias, y deben tener tiempo para dedicarlas a su cultivo y mantenimiento.
  • Los indios han de tener contacto y comunicación con los cristianos.
  • Los indios han de recibir un salario justo por su trabajo.

Los Reyes católicos, precursores de los derechos humanos.

Los Reyes Católicos fueron precursores en el establecimiento de los Derechos Humanos, a diferencia de otros imperios de la época moderna como el portugués,turco, el inglés, holandés o el francés, donde existío el esclavismo o la aniquilación y exterminio sistemático de indígenas.El sistema de población que Isabel y Fernando proreyes-catolicos-precursores-derechos-humanos-L-yj5uMmyectaron en el Nuevo Mundo estuvo basado en el tradicional sistema de repoblación de la Reconquista, que se materializó en el régimen de encomiendas, con trabajadores nativos libres de servidumbre que percibían un salario justo por el trabajo desempeñado en las mismas.Tanto la Monarquía hispánica como la Iglesia católica hicieron grandes esfuerzos para la protección de indios y erradicar los abusos de los colonizadores que se concretaron en la redacción de las Leyes de Burgos de 1512 un hecho sin precedentes en cualquier Imperio de Occidente hasta aquel momento.
En un fragmento del Testamento y Codicilio de la Reina Isabel I anexo al testamento, otorgado en Medina del Campo a 23 de noviembre de 1504 pocos días antes de morir, la Reina Isabel la Católica pidió un buen trato para los indios, vecinos y habitantes de las Indias:
“Cuando nos fueron concedidas por la Santa Sede Apostólica las Islas y Tierra Firme del mar Océano, descubiertas y por descubrir, como así se lo suplicamos al Papa Alejandro VI, de dichosa memoria, que nos lo concedió, nuestra principal intención fue procurar inducir y traer a los pueblos de allá y convertirlos a nuestra fe católica, y enviar a las dichas Islas y Tierra Firme prelados, y religiosos, y clérigos y otras personas doctas y temerosas de Dios, instruir a los vecinos y moradores de ellas en la fe católica, y enseñarles y adoctrinarles en las buenas costumbres, y poner en ello la diligencia debida, según en las letras de la dicha concesión se contiene, por tanto suplico al rey mi señor, muy afereyes-catolicos-precursores-derechos-humanos-L-a3ZIeIctuosamente, y encargo y mando a la princesa Juana, mi hija, y al príncipe Felipe, su marido, que así lo hagan y cumplan, y que este sea su principal fin, y que en ello pongan mucha diligencia, y que no consientan ni den lugar a que los indios, vecinos y moradores de las dichas Indias y Tierra Firme, ganadas y por ganar, reciban agravio alguno ni en su persona ni en sus bienes, sino que manden que sean bien y justamente tratados, y si algún agravio han recibido, lo remedien y provean por manera que no se exceda en cosa alguna lo que por las letras apostólicas de la dicha concesión nos es mandado”.

La inicial aportación de la Reina Isabel I no fue suficiente, la Iglesia católica y las siguientes ordenanzas durante el reinado de Fernando el Católico continuaron la defensa de la dignidad de los hombres y mujeres de aquellas tierras. Entonces, un dominico llamado fray Antonio Montesinos sentó en la conquista de América las bases del respeto y la dignidad del hombre, germinando una corriente de grandes defensores que desembocaría en los actuales Derechos Humanos.

¿Qué son los derechos humanos?

Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sireyes-catolicos-precursores-derechos-humanos-L-FL22Xun discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.

Los derechos humanos universales están a menudo contemplados en la ley y garantizados por ella, a través de los tratados, el derecho internacional consuetudinario, los principios generales y otras fuentes del derecho internacional. El derecho internacional de los derechos humanos establece las obligaciones que tienen los gobiernos de tomar medidas en determinadas situaciones, o de abstenerse de actuar de determinada forma en otras, a fin de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de los individuos o grupos.

Universales e inalienables

El principio de la universalidad de los derechos humanos es la piedra angular del derecho internacional de los derechos humanos. Este principio, tal como se destacara inicialmente en la DeclaraUNICEF/ HQ04-0734/Jim Holmesción Universal de Derechos Humanos, se ha reiterado en numerosos convenios, declaraciones y resoluciones internacionales de derechos humanos. En la Conferencia Mundial de Derechos Humanos celebrada en Viena en 1993, por ejemplo, se dispuso que todos los Estados tenían el deber, independientemente de sus sistemas políticos, económicos y culturales, de promover y proteger todos los derechos humanos y las libertades fundamentales.

Todos los Estados han ratificado al menos uno, y el 80 por ciento de ellos cuatro o más, de los principales tratados de derechos humanos, reflejando así el consentimiento de los Estados para establecer obligaciones jurídicas que se comprometen a cumplir, y confiriéndole al concepto de la universalidad una expresión concreta. Algunas normas fundamentales de derechos humanos gozan de protección universal en virtud del derecho internacional consuetudinario a través de todas las fronteras y civilizaciones.

Los derechos humanos son inalienables. No deben suprimirse, salvo en determinadas situaciones y según las debidas garantías procesales. Por ejemplo, se puede restringir el derecho a la libertad si un tribunal de justicia dictamina que una persona es culpable de haber cometido un delito.

Interdependientes e indivisibles

Todos los derechos humanos, sean éstos los derechos civiles y políticos, como el derecho a la vida, la igualdad ante la ley y la libertad de expresión; los derechos económicos, sociales y culturales, como el derecho al trabajo, la seguridad social y la educación; o los derechos colectivos, como los derechos al desarrollo y la libre determinación, todos son derechos indivisibles, interrelacionados e interdependientes. El avance de uno facilita el avance de los demás. De la misma manera, la privación de un derecho afecta negativamente a los demás.

Iguales y no discriminatorios

UNICEF photo

La no discriminación es un principio transversal en el derecho internacional de derechos humanos. Está presente en todos los principales tratados de derechos humanos y constituye el tema central de algunas convenciones internacionales como la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer.

El principio se aplica a toda persona en relación con todos los derechos humanos y las libertades, y prohíbe la discriminación sobre la base de una lista no exhaustiva de categorías tales como sexo, raza, color, y así sucesivamente. El principio de la no discriminación se complementa con el principio de igualdad, como lo estipula el artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”.

Derechos y obligaciones

Los derechos humanos incluyen tanto derechos como obligaciones. Los Estados asumen las obligaciones y los deberes, en virtud del derecho internacional, de respetar, proimages (1)teger y realizar los derechos humanos . La obligación de respetarlos significa que los Estados deben abstenerse de interferir en el disfrute de los derechos humanos, o de limitarlos. La obligación de protegerlos exige que los Estados impidan los abusos de los derechos humanos contra individuos y grupos. La obligación de realizarlos significa que los Estados deben adoptar medidas positivas para facilitar el disfrute de los derechos humanos básicos. En el plano individual, así como debemos hacer respetar nuestros derechos humanos, también debemos respetar los derechos humanos de los demás.

 

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Hispanista revivido.