LIBERTAD SIN VENGANZA

París, 29 de noviembre de 2015.

Querida Ofelia:

Te envío hoy este interesante escrito a propósito de la Libertad que nuestro amigo poeta Yndamiro me ha hecho llegar desde la capital cubana del exilio. Creo que aporta elementos a partir de los cuales se puede reflexionar sobre el futuro próximo de nuestra Patria.

“El conflicto central de la historia es la lucha perenne entre los que amamos la libertad y los que la aborrecen y la temen. Una ojeada a la historia lo demuestra. El poder siempre ha tratado de legitimarse de alguna manera mientras que el individuo y la sociedad han constantemente intentado encontrar la falsedad en las diferentes legitimaciones argüidas por el poder. Antes de los griegos, el poder era de origen divino. Los faraones y los emperadores chinos que eran hijos del cielo, no debían su poder al consentimiento de los gobernados sino que éstos debían acatar incondicionalmente las órdenes del poder porque los gobernantes y sus aparatos de dominación respondían al orden universal instaurado por los dioses. En Grecia, por primera vez en la historia, el poder se convierte en algo legítimo porque parte del consenso de los ciudadanos griegos. Obviamente, aquella democracia era para los griegos y la gente libre, no para los esclavos, además que tenía otras limitaciones. Pero lo importante era que el poder estaba en manos de seres humanos imperfectos, que erraban y por lo tanto había que criticarlos o ponerlos en ridículo, Me refiero específicamente al teatro griego. Por otro lado, la fuente del poder no eran entidades metafísicas sino que los gobernantes ostentaban esos cargos de autoridad porque contaban con el consentimiento de los ciudadanos griegos, para decirlo de la alguna manera.

Es lógico inferir que los griegos no llegaron a ese estadio de civilización por un camino de miel sino a través de una larga historia de hacer y buscar formas más amplias de libertad. La humanidad lucha por su libertad, es un instinto de nuestra especie, Por eso, los seres humanos se angustian y desesperan cuando hay un poder autoritario o totalitario que los oprime. La libertad es un hombre con una antorcha que va creando caminos nuevos. Donde no hay libertad hay obscuridad. La libertad, la luz y el desarrollo material y espiritual de las naciones van de la mano. Incluso, los grandes demagogos y agitadores del mundo político, engañan a los pueblos y se disfrazan de libertadores. Finalmente, como la de ellos es una finalidad sin fin como diría Menéndez y Pelayo; alegan que por la libertad del país hay que suprimir las libertades individuales como si alguien que entregue su libertad personal pudiera ser capaz de luchar por la libertad de su país. Ahora mismo, lo comprobamos en nuestro caso cuando Raúl Castro dice que ellos no tienen relevos. Pero como van a tener relevos si desde que se declaró comunista y totalitario el proceso cubano, la libertad es un delito. Cómo se va a buscar gente superior desde la sumisión y la hipocresía. Desde el 10 de marzo de 1952 hasta hoy en Cuba se acabó la libertad. De dónde nació la generación del centenario si no del vientre luminoso de la libertad. Y qué necesita nuestra patria hoy para salir del marasmo moral y económico en que ha caído, pues necesita Libertad sin Venganza. No hay que levantar más muros entre cubanos sino repartir muchas rosas blancas. Tanto el odio como la lisonja son igualmente despreciables. El conflicto de Cuba no es un problema de clases ni se puede explicar con filosofías ajenas y fracasadas, el conflicto, que agobia a nuestra amada Cuba es el conflicto entre los que amamos la libertad y los que la aborrecen y la temen. Siempre fue así porque somos humanidad y ese es el conflicto básico de nuestra especie. ¿O ya se nos olvidó la colonia y el verbo liberador de nuestro Apóstol? ¿Qué ocurría en Cuba bajo la centralización y la intransigencia de España? ¿Podía prosperar Cuba con el monopolio comercial a que era sometida y el estanco del tabaco? ¿Puede haber economía próspera sin libertad? ¿Puede haber moral en personas sin libertad que no sean responsables de sus decisiones? No quiero decir con esto, que a pesar de todo, Cuba no tenga reservas morales suficientes para realizar un cambio profundo de toda esa estructura burocrática que hoy angustia a nuestros compatriotas. Pero repito, Libertad sin Venganza eso es lo que necesita Cuba. Y aprender sobre todo aprender de nuestra historia y crear por decisión propia una mentalidad más abierta al otro. Donde hay intolerancia no hay desarrollo.

Tanto ha recorrido el ser humano en su larga lucha por la libertad y hemos avanzado desde los griegos. Los resultados están a la vista en nuestra civilización occidental, que no es perfecta, pero va a la cabeza del mundo. Incluso cuando gigantes como China deslumbran por su milagro económico es porque de alguna manera han imitado a nuestra civilización, que es la civilización de la libertad. Obviamente, otras civilizaciones tienen formas de organización socioeconómicas y políticas interesantes. Todos somos seres humanos y todos somos humanidad. Hay una sola humanidad. Además, el desarrollo debe ser integral, es decir, tanto espiritual como material, y en eso, todos debemos aprender de todos. Pero en Grecia se creó la democracia y nació la filosofía y se colocaron las bases de la ciencia moderna. Cuba debe reintegrarse a su civilización natural con los ingredientes particulares de nuestra nacionalidad. Venimos de Horacio y de Virgilio decía Martí. Quizás, podríamos sentir florecer en nuestra memoria nuestros orígenes más antiguos y decir: Venimos de Homero, de Horacio y de Virgilio. La poesía nos ha venido haciendo cuando el poeta transmuta el habla del Ser en lenguaje. Escuchemos a la poesía. Desde Los Soles y Rayos de Bolívar, aquella primera conspiración contra la corona española, la poesía ha venido construyendo a Cuba: No olvidemos que allí entre las palmas y el perfume romántico de las violetas estaba Heredia. Más tarde caerían Plácido y Zenea y todas las campanas tocaron silencio por aquellos mártires del corazón. Después, Martí le diría al General Máximo Gómez: “Una República general no se funda como se manda un campamento.” Llegó, por fin la República y el buen pueblo cubano, clamaba por una voz que faltaba. Hoy seguimos reclamando aquella voz sabia. El odio está moribundo; ahora le toca al amor. No olvidemos esta síntesis: Libertad sin venganza. Escuchemos a la poesía. Libertad sin Venganza y ya veremos como del dolor y de los prejuicios y de la terquedad autoritaria, que con soberbia todo lo paraliza: va naciendo la vida.

El conflicto cubano no es entre revolucionarios y contrarrevolucionarios sino entre los que amamos la Libertad y los que la aborrecen y le temen.” Yndamiro Restano

Te ruego que como de costumbre, lo hagas circular entre amigos y familiares.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Hispanista revivido.