‘E. Ávila es un mentiroso’

Hago lo que yo creo que es correcto desde que tengo 14 años y no lo que nadie me dice

 

Poco o nada ha aprendido Eliecer Ávila de su mentora, Yoani Sánchez. La reconocida internacionalmente bloguera, ahora directora del diario digital 14ymedio, el segundo diario independiente hecho desde Cuba. El primero es Primavera digital.

Una pregunta que lancé en un post de Facebook hace unos días, ha desatado un ataque de sinceridad por parte de Ávila, quien por cuatro años, se las había agenciado para ocultar lo que realmente pensaba de la oposición cubana, sus líderes y métodos.

En ese ataque, de sinceridad digo porque se quitó la máscara no porque haya dicho verdades, primero fingió no conocerme. Resulta esto bien cómico porque en algunas ocasiones habíamos intercambiado mensajes privados por Facebook. Incluso hace apenas unos meses me había llamado él a mí teléfono diciéndome que le gustaría conocerme personalmente, cuando viniera a Nueva York y New Jersey. Algo a lo cual le dije que no. Porque no estaría por esas fechas en casa. Ni tampoco quería, es la verdad.

En esa convulsión, el líder inamovible (inamovible porque se eligieron hace poco todos los cargos menos el de presidnete) de Somos más, primero movimiento, luego partido político y luego movimiento otra vez, justificó su falta de apoyo a las Damas de Blanco, uno de los grupos más conocidos por los cubanos residentes en la isla; quizás el único que pueda ostentar este mérito, por sus ya doce años de resistencia en las calles, junto a la UNPACU por su activismo en Oriente; y recientemente Estado de Sats por el documental Gusano, llamándoles corruptos en inmorales.

Esta pregunta que le hice y que ha hecho perder los nervios al ex agente de la “operación verdad” de la UCI, también estaba dirigida a Yoani Sánchez y a Oscar Elías Biscet, un hombre que por cierto respeto profundamente, no me canso de decir, por sus 8 años de presidio y las torturas psicológicas que han acabado con aquel hombre enérgico para convertirlo en un hombre más tranquilo que apenas se sabe de él.

No era mi intención cuestionar por qué no estaban ellos tres allí, todos los domingos de 26 que habían transcurrido cuando publiqué ese post. Sino más bien que aparecieran por allí un domingo cualquiera como han hecho Tania Bruguera, Ángel Santiesteban, El Sexto, exiliados cubanos que han viajado y hasta un político chileno.

El impacto mediático y el golpe de efecto político ha sido en todas las ocasiones inmediato y profundo. Ese era mi objetivo.

Si Eliecer Ávila fuera más inteligente y estuviera listo para aspirar a la presidencia de Cuba como pretende, y como lo ven 300 personas que le votaron en las elecciones virtuales, que yo hice en este blog, en las que por cierto pude haber ignorado su nombre, cosa que ciertamente pensé, pero que finalmente no hice porque siempre me guía mi convicción democrática y la necesidad de la verdad y la justicia; y digamos que era necesario un balance entre propuestas de izquierda y de derecha para que fuera una encuesta seria que tomara el pulso a los cubanos en las redes.

Quedó demostrado que el reclutamiento sectario que lleva a cabo el movimiento y la capaña de somos más, como se hacen llamar aunque sean en realidad el grupo más pequeño de oposición dentro de Cuba, al punto de tener que pedir ayuda a Ailer González para una acción caritativa porque “en la Habana no tenemos miembros”, que parece nadie le ha contado esto a Eliecer Ávila, ha dado resultado en 172 personas que le votaron desde fuera de Cuba y unas,cuando menos sospechosas, 200 personas que le votaron desde Cuba.

Este resultado en esta encuesta que yo hice, le ha valido a Eliecer Ávila que lo llamen a varios canales de TV para hablar con él porque 300 cubanos le votarían como presidente en 2018. Los humos sí que son injustificados porque Cuba tiene 11 millones de habitantes y el exilio casi 3 millones ya.

Entonces justo después de decir en ese vídeo desafortunado,  que le ha costado perder la imagen de incoloro para teñirse de verde olivo por recordar no solo ya a Fidel Castro cuando habla sino ahora también a Raúl Capote o cualquier otro animal servil de la Seguridad de la dictadura, que había que presionar más a los opositores, que la prensa independiente parecía gemela de la prensa castrista, otra ofensa que ha pasado inadvertida, tal vez porque toca de cerca a quien lo lanzara a él al “estrellato”: Yoani Sánchez. Eliecer Ávila se siente ofendido y despotrica contra quienes se han ganado el respeto del mundo entero a base de consistencia y resistencia sin paralelos en la oposición cubana.

Miente deliberadamente el líder de somos más, “donde los números no cuentan” como le han puesto en Cuba los opositores, cuando dice que yo me he dedicado a atacarlo todos los días durante dos meses.

Su cercana Yoani Sánchez debería asesorarlo. Debería aclararle qué cosa son ataques diarios de una bloguera desconocida: “Liu creo que se llama” porque ella lo sabe muy bien. Durante más de un año reconozco que tuve una lucha sin tregua contra Yoani Sánchez. No por envidia como decían algunos sino porque me parecía un desperdicio tener a la prensa de medio mundo pendiente de sus palabras y que perdiéramos la oportunidad de salvar un preso, de denunciar una paliza. Y por el temor de adoración a otro Fidel Castro, debo confesar.

Yoani Sánchez fue mucho más inteligente que Eliecer Ávila. Yoani Sánchez  jamás perdió la tabla conmigo. De hecho algunas personas me dijeron que habían oído hablar bien de mí en su casa, cosa que me pareció un imposible en aquel entonces. Pero habiendo pasado el tiempo pienso que  puede que en su basta inteligencia Yoani hubiera hecho tal cosa.

La guerra acabo el día en que me escribió por privado respondiendo una de mis acusaciones. Y yo que no estaba buscando pelea sino acción, inmediatamente le pedí que se uniera a la campaña que en aquel momento comenzaba por la libertad de Sonia Garro en twitter. Y Yoani me dijo que sí y por unas horas aparcamos diferencias abismales en pos de una causa justa.

Desde ese día puede que en algún momento la haya cuestionado pero nunca más le ataqué. Incluso le agradecí su ayuda públicamente, algo que me hizo perder algunos amigos y seguidores pero era lo que me parecía correcto, después de tanto pedirle apoyo a gritos, cuando finalmente lo dio, reconocérselo a la luz de día.

La gente habla mucho de tolerancia pero la verdad es que a la primera de cambio te quitan de su lista de amigos en Facebook, luego te vuelven a poner. Pierden los modales, desprecian a quienes toman como patrón a emblemas de la lucha cívica como Rosa Parks, Ghandi o Martin Luther King. Todo para justificarse.

Incluso la Celaya, que tantas veces admiré por su claridad, ha caído en una suerte de perretas indignas y ridiculeces tales como decir que yo tengo aspiraciones políticas en el futuro de Cuba. Me da mucha risa que yo sólo haya pensado eso cuando otros lo han mencionado y se han visto conmigo en el balcón del palacio presidencial, y me hayan tentado a “venderme como líder” para luego llamarme “diva” porque hago lo que yo creo que es correcto desde que tengo 14 años y no lo que nadie me dice. Porque la gente a veces confunde bondad con debilidad y amable con manipulable. Quienes de verdad me conocen saben que eso no es posible conmigo. He dejado ídolos en el camino por pensar por mí misma. Por defender mi identidad. Aún en el dolor de seguir amándoles.

Y les puedo decir que si hoy no estoy en política es porque no he querido, puedo decir que el único grupo que no me ha propuesto ser portavoz o algo son las Damas de Blanco, porque hasta Somos Más ha intentado reclutarme en más de una ocasión.

Así que permanezcan tranquilos que el día que yo quiera ser un líder político o lanzar un partido o unirme a alguno existente, se van a enterar bien rápido porque yo voy de frente siempre, cuésteme lo que me cueste. Y la única vez que he mentido ha sido para apoyar a mis amigos en medio de algún vendaval. Algo que por cierto me está costando lo mío.

Así que Eliecer te aconsejo que si vas a acusar en falso, si vas a mentir a mil por hora sobre mi persona en cuanta entrevista des, (esa de diario de Cuba se lleva el Record Guinnes) lo hagas con cosas que no puedan comprobarse porque quedas en evidencia como un grandísimo mentiroso. Y que sepas que me han llamado de la televisión para despotricar de ti y contra ti;  y he tenido la decencia de no hacer lo primero y la piedad de no hacer lo segundo.

Liu Santiesteban. Social Media Manager & Activista de Derechos Humanos

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