Lo hemos hecho oficial: iré a Cuba

Un nuevo capítulo con Cuba, La Casa Blanca, 20 de febrero de 2016

Hola a todos. Esta semana, lo hemos hecho oficial: iré a Cuba.

Cuando Michelle y yo visitemos La Habana el próximo mes, será la primera visita que un presidente de Estados Unidos a Cuba en casi 90 años. Y se basa en la decisión que tomé hace más de un año de comenzar un nuevo capítulo en nuestra relación con el pueblo cubano.

Creo que la mejor manera de promover los intereses y valores estadounidenses, y la mejor manera de ayudar al pueblo cubano a mejorar sus vidas, es a través del compromiso: mediante la normalización de las relaciones entre nuestros gobiernos y el aumento de los contactos entre nuestros pueblos. Siempre he dicho que el cambio no vendrá a Cuba de la noche a la mañana. Pero a medida que Cuba se abra, significará más oportunidades y recursos para los cubanos de a pie. Y estamos viendo progreso.

Hoy día, la bandera de Estados Unidos se despliega por encima de nuestra embajada en La Habana, y nuestros diplomáticos están interactuando de manera más amplia con el pueblo cubano. Más estadounidenses están visitando Cuba que en cualquier momento en los últimos 50 años (familias cubanoamericanas; estudiantes, maestros, voluntarios humanitarios y comunidades de fe estadounidenses), forjando nuevos lazos y amistades que están acercando a nuestros países. Y cuando se reanuden los vuelos directos y los transbordadores, aún más de nuestros ciudadanos tendrán la oportunidad de viajar y trabajar juntos y conocerse.

Las compañías estadounidenses están empezando a hacer negocios en Cuba, lo que ayuda a crecer la empresa privada y ofrece nuevas oportunidades a los empresarios cubanos. Con los nuevos puntos de acceso Wi-Fi, más cubanos están empezando a entrar en línea y obtener información del mundo exterior. En ambos países, existe un apoyo inmenso a esta nueva relación. Y en la Cuba de hoy, por primera vez en medio siglo, hay esperanza para un futuro diferente, especialmente entre los jóvenes cubanos que tienen un talento y potencial extraordinario a la espera de ser impulsados.

Mi visita será una oportunidad para seguir adelante. Me reuniré con el Presidente Castro para hablar sobre cómo podemos continuar normalizando las relaciones, sobre cómo podemos facilitar el comercio y cómo podemos facilitar a los cubanos el acceso a Internet y la creación de sus propios negocios. Al igual que cuando me reuní con el Presidente Castro el año pasado, hablaré con franqueza acerca de nuestras diferencias importantes con el gobierno cubano, como en la democracia y los derechos humanos. Reafirmaré que Estados Unidos continuará defendiendo los valores universales como la libertad de expresión, de reunión y de religión.

Me reuniré con miembros de la sociedad civil de Cuba: hombres y mujeres valientes que dan una voz a las aspiraciones del pueblo cubano. Me reuniré con emprendedores cubanos para aprender cómo podemos ayudarles a iniciar nuevas empresas. Y le hablaré directamente al pueblo cubano sobre los valores que compartimos y cómo creo que podemos colaborar a medida que trabajen por el futuro que desean.

Todavía estamos en el comienzo de nuestra nueva relación con el pueblo cubano. Esta transformación tomará tiempo. Pero estoy centrado en el futuro, y estoy seguro de que mi visita hará avanzar los objetivos que nos guían de promover los intereses y valores estadounidenses, y un futuro mejor para el pueblo cubano, un futuro de mayor libertad y mayores oportunidades.

Gracias a todos. Y al pueblo de Cuba: nos vemos en La Habana.

Hispanista revivido.