Como parte del desarrollo del turismo santiaguero, la ciudad impulsa sus actividades en las marinas y promueve los deportes náuticos.

El crucero Reina Mercedes y los torpedos del destructor Plutón, durante la guerra Hispano-Cubano-Norteamericana son los platos fuertes de la aventura.

 

El Grupo Empresarial de Náutica y Marinas, Marlin S.A., está presente en el área suroriental de la isla de Cuba. La bahía de bolsa santiaguera y sus costas al Caribe, son magníficas para el buceo. Situada sobre una de las orillas de la bahía, en el barrio de Punta Gorda, la marina de Santiago de Cuba cuenta con un centro de buceo, cuyos pecios más cercanos están ahí mismo.

Hundidos en sus tranquilas aguas, hay una parte de la historia de la ciudad. El pecio más antiguo ya tiene 120 años, se trata del buque carbonero norteamericano Merrimac. Fue echado a pique a cañonazos en la noche del 2 al 3 de junio de 1895, por la batería costera de Punta Gorda, el crucero Reina Mercedes y los torpedos del destructor Plutón, durante la guerra Hispano-Norteamericana, cuando el almirante  W. T. Sampson, jefe de la armada norteamericana, ordenó al teniente Hobson (con 6 marinos) toponear el canal de entrada de la bahía, con el fin de encerrar la flota española del almirante Pascual Cervera.

Con la flota de Cervera inmovilizada en la bahía, Sampson esperaría la ya inminente rendición de la guarnición hispana de Santiago de Cuba y tomaría los buques de guerra españoles intactos, como “botín de guerra”. Pero los españoles, al ver la maniobra de Hopson en el Merrimac, la emprendieron a cañonazos contra el barco carbonero y lo hundieron antes de llegar al canal. Así fracasó el intento de capturar completa la flota española. Y ahí está hoy el Merrimac, 120 años después, convertido en un magnífico pecio histórico para deleite del buceo turístico.

También se puede encontrar un velero francés de tres palos, sumergido a inicios de la década del 50 del siglo pasado (XX), que constituye otro buen pecio, menos antiguo, pero es muy probable que su historia sea de igual interesante. La marina de Santiago de Cuba está cerca del canal de entrada a la bahía y en la otra orilla, enfrente de la marina, se erige como centinela el Castillo del Morro, nombrado San Pedro de la Roca en honor al gobernador hispano Pedro de la Roca y Borja, quien ordenó construirlo, en 1638, al ingeniero italiano Juan Bautista Antonelli.

El Morro santiaguero fue declarado por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad. La marina santiaguera tiene otras dos áreas en zonas geográficas diferentes: una en el parque Baconao, que cuenta con punto náutico, centro de buceo y club de playas, todo en los hoteles Carisol-Los Corales; y otra en el municipio Guamá, donde hay servicios de buceo, club de playa y paseos en lancha a Cayo Damas, donde hay dos habitaciones y un restaurante.

En el litoral sur de las provincias orientales, existen excelentes zonas de buceo, muchas de las cuales tienen los pecios de la Batalla Naval de Santiago de Cuba, ocurrida el 3 de julio de 1895 (buques de guerra hundidos a pocos metros de la costa). Allí están el crucero Vizcaya (cerca de Aserradero), el crucero Almirante Oquendo (en la playa Juan González), el destructor Plutón (en Bahía Cabañas) y el crucero Cristóbal Colón (en la desembocadura del río Turquino), entre otros. El buceo en las marinas santiagueras, puede ser una aventura histórica.

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