Retrato de un linchamiento en cámara-lenta, Tarzán Haddok (de su cuenta de Facebook)

Recluido en la cárcel de La Princesa a finales de 1950, el líder nacionalista Pedro Albizu Campos fue víctima de un prolongado linchamiento radiactivo con el propósito de torturarlo lenta y deliberadamente, hasta ocasionarle la muerte; un hecho que fue más tarde confirmado por la Secretaria del Departamento de Energía de Estados Unidos, Hazel O’Leary, quien admitió que su gobierno, a través de la ‘Comisión de Energía Atómica’, había hecho experimentos con radiación atómica con reos, mayormente de la raza negra, muchos de los cuales no sabían que estaban siendo utilizados como conejillos de indias.

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El fotógrafo del periódico ‘El Mundo’, Teodoro Torres, estuvo en la conferencia de prensa a finales de 1953, donde Albizu Campos muestra a los periodistas sus piernas hinchadas y quemadas por lo que él describiera como ataques con rayos electrónicos. El fotógrafo nos describió aquella escena: “Albizu tenía los pies, el pecho y el estómago bien inflamados, tenía los tobillos y las muñecas en carne viva, y los músculos del cuello estaban infectados. Dijo que lo estaban asesinando por medio de rayos electrónicos, con el propósito de inducir una hemorragia cerebral, un colapso cardíaco o ambos… y que estos ataques le producían quemaduras visibles en sus extremidades, hinchazón de la cara y asfixia severa alrededor del cuello.”

El mismo fotógrafo fue también el autor de una segunda foto que muestra el arresto del dirigente nacionalista en 1954 en su residencia del viejo San Juan, luego de que un comando de nacionalistas puertorriqueños atacara la Cámara de Representantes, hiriendo a 5 congresistas estadounidenses. “Albizu había resistido por casi dos horas a los agentes de Seguridad Interna que fueron a arrestarlo esa madrugada a punta de pistola y gases lacrimógenos; el caso es que esta misma foto fue luego publicada en las revistas estadounidenses Life y Time Magazine, sin yo recibir crédito por las mismas” —comentó Teodoro Torres.

La tortura por radiación continuó hasta el 1956, cuando Albizu finalmente sufrió una trombosis cerebral. Después de eso, durante los próximos nueve años de vida, Albizu no pudo caminar, no pudo hablar y el lado derecho de su cuerpo quedó paralizado. El día en que muere Albizu, Teodoro Torres acude a la funeraria Jensen para tomar su última foto de Albizu, mientras el escultor Francisco Vázquez Díaz (Compostela) prepara la mascarilla mortuoria al cadáver del líder independentista. “Pude tomar esta foto, gracias a la intervención de Juan Antonio Corretjer, quien había sido mi compañero de trabajo en el periódico El Mundo, y quien autorizó mi presencia en aquella habitación” —subrayó Teodoro Torres, en una entrevista que le hiciéramos en 2004.

El fotógrafo también nos dijo que él era natural de Villalba [c. 1919], pero criado en la ciudad de Ponce y en la parada 19, en Santurce. Fue corresponsal del periódico El Mundo de 1948 al 1952, mientras estudiaba para el bachillerato en educación en la Universidad Católica de Ponce, y a partir de 1952 pasó a trabajar en San Juan, como fotógrafo permanente del periódico, posición que ocupó por más de 35 años; murió en diciembre de 2007.

2 COMENTARIOS

  1. Una prueba más de como respetan los EE.UU. los derechos humanos en el mundo y como tienen el cinismo luego de hablar en nombre de ellos en cualquier tribuna….hipócritas.

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