Los errores de España: Castilla

“Tú, tierra de Castilla, muy desgraciada y maldita eres, al sufrir que un tan noble reino como eres sea gobernado por quienes no te tienen amor”

Con esta frase se iniciaba una revuelta que acabaría en sangrienta guerra contra la Monarquía Católica. Comenzaba así la historia de la decadencia del reino y que un siglo más tarde arrastraría a toda la monarquía. 

La pérdida de autonomía que sufrió el reino de Castilla para ser el centro de toda la monarquía hizo que el oro que debió haber sido redirigido a las necesidades de España terminara disuelto entre las guerras y los intereses geopolíticos de los monarcas. 

 

Eso conllevo que el interior de España se empobreciera, Castilla y Aragón se vieron empobrecidas, mientras Extremadura quedaba arrasada por décadas de guerra.

 

Posteriormente con la monarquía borbónica se centrarían los esfuerzos de construir un nuevo centro de España en Madrid, una ciudad que deslumbrara al mundo, como al final se logró, pero al preció de que Toledo y las ciudades de la meseta central sufrieran una dejación que las arrastro a la dependencia de la capital. 

Cosa que hoy día sigue ocurriendo, y que es la tumba económica de España, al eliminar cualquier mercado o desarrollo económico alejado de la frontera con Francia o en su día del monopolio americano de Sevilla y Cádiz. 

Con la restauración de la democracia en el 78 se trajo la nueva división territorial, la cual se realizó en un principio de una forma lógica con Cataluña, Galicia y el País Vasco. Centrándose muchas cuestiones legislativas en este último como la Disposición Transitoria Cuarta y la cuestión de las autonomías uniprovinciales. 

Lo cual obliga a hablar de las chapuzas políticas que continuarían dicha cuestión.

El PNV y el PSOE tenían puesta la vista en que si se llevaba a cabo la DTC debía de unirse La Rioja al futuro País Vasco-Navarro, debido a la reclamación que por aquel entonces hacían los historiadores de la separación y conquista de Castilla sobre las provincias originales de Navarra. 

Esto llevo a la oposición de varios sectores entre los que se encontraba Alianza Popular y los diversos grupos culturales y partidos de índole regionalista castellana.

Se rompía así el planteamiento original del conflicto entre el gobierno de Suarez y su “región central” frente a la oposición interna de la UCD debido a la fuerza que tenía la Izquierda en ciertas provincias.

Volviendo al planteamiento de la Región Central, esta estaba diseñada como un prototipo de reestructuración de Castilla la nueva, uniéndoseles las provincias de Ávila y Segovia. Debido a los planes de desarrollo que se tenían previstos para la extensión y descentralización de los servicios y la industrialización de la zona central. 

Sin embargo los líderes provinciales y pre-autonómicos de la UCD en Castilla-La Mancha se opusieron a esto, y expulsaron a Madrid del ente regional. A su vez en el norte se habían roto los acuerdos para la conformación de una comunidad autónoma que aglutinara a Castilla la vieja y León. 

Esto se vio primero con la salida de Asturias de la mancomunidad Castellano-Leonesa, y posteriormente con la creación de La Rioja y Cantabria, que rompían cualquier posibilidad de la organización y coordinación de las dos comunidades castellanas para el desarrollo urbano y económico. 

Esto provoco los intentos de separación de Segovia y Guadalajara, cuyos líderes veían la ruina en separar las provincias del motor económico que era Madrid. Llegando a ocurrir de forma más leve el mismo caso en Albacete, todas las provincias leonesas y Burgos. Debido al descontento por las cacicadas que estaban dándose por intereses de partido más que por un ritmo histórico.

El resultado de todo esto ya lo hemos visto, al final, lo que fueron los reinos más poblados y ricos al unirse las Españas, hoy día son las regiones más despobladas, envejecidas y deprimidas.

ras expoliadas, separadas y gobernadas por el interes partidista.

Hispanista revivido.