No existen acuerdos entre Madrid y La Habana para reconocer las jubilaciones

Fuente: 14yMedio

Corría el mes de noviembre del año 2007. Un grupo de siete países latinoamericanos encabezados por España decidió firmar un acuerdo histórico que nunca pasó de ser, hasta hoy, una mera anécdota burocrática. Efectivamente, el Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social ofrecía una solución legal a los trabajadores hispanoamericanos que se desplazaban a una España entonces en pleno boom inmobiliario. Del mismo modo, se trataba de amparar a los antiguos refugiados de Chile, Uruguay y otros Estados, que tras toda una vida de trabajo en Europa, una vez restablecida la democracia, deseaban regresar a sus países de origen con los derechos a la jubilación adquiridos.

Naturalmente, este movimiento de trabajadores se inserta en el marco más amplio de la globalización, que como sabemos, acelera el desplazamiento de trabajadores de las regiones más pobres hacia las más ricas, creando así una interdependencia cada vez mayor entre países. En concreto, entre naciones hispanas donde existe “un acervo común de carácter cultural, económico social”, este convenio pretende convertirse en un instrumento que coordine las disímiles leyes nacionales, para que los trabajadores migrantes y sus familias, en el caso siempre posible de un regreso, “puedan disfrutar de los beneficios generados con su trabajo en los países receptores”. De este modo, el acuerdo ha podido facilitar el retorno a sus países de origen de muchos trabajadores golpeados por la actual crisis económica.

El caso cubano

La ley de Memoria histórica, permitió a los hijos y nietos de españoles recuperar la nacionalidad de sus ascendientes. La actual crisis global que vive la isla ha provocado que numerosos descendientes de aquellos españoles; entre los cuales se encuentran los hijos del propio Fidel Castro, se acojan a los beneficios de esta ley para poder emigrar. Según los últimos datos oficiales del consulado se presentaron medio millón de solicitudes, de las cuales alrededor de 300 mil cumplían con los requisitos legales para el trámite, de ellas 190 mil han sido aceptadas y todavía hoy quedan unos 100 mil expedientes sin tratar. A término Cuba contará con la mayor colonia de españoles de toda América.

De este modo, numerosos compatriotas, buscando un futuro mejor, han conseguido instalarse en la península y en otros países. España, a través de sus diecisiete administraciones comunitarias, está destinando cuantiosos fondos para organizar elretorno de estas familias. Sin embargo, la llegada de los nuevos españoles al territorio peninsular puede ser traumática ya que no existen acuerdos entre Madrid y La Habana para reconocer las jubilaciones, entre otras carencias de bulto, como lo señala el licenciado Pedro Luis Sañudo desde su blog DobleR, cuando aconseja esperar por “tiempos mejores” para intentar la aventura del retorno.

Partiendo de estas realidades, un grupo de afectados de más de cincuenta años, residentes en España, encabezado por el cubano-español retornado Alvaro Miralles, ha lanzado una recogida de firmas (diez mil) desde la plataforma Change.org. El objeto de su demanda es simple: que se incluya a Cuba en el Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social. Pretende hacer llegar esta petición al Rey y a los Ministros de Relaciones Exteriores de España y Cuba durante la próxima Cumbre Iberoamericana, que se desarrollará en diciembre en el estado mexicano de Veracruz.

Para Miralles no solo se trata de un problema básico de justicia y de equidad entre todos los países hispanoamericanos. La protección de los cubanos en el exterior debería ser una prioridad y concluye su reclamo afirmando: “Cuba acaba de obtener un gran apoyo en el seno de las Naciones Unidas sobre el levantamiento del bloqueo económico a Cuba, creemos que esta es una buena oportunidad para levantar también otro bloqueo que existe entre España y Cuba en lo relacionado con la seguridad social. La próxima visita del Canciller español García Margallo a La Habana, anunciada para el próximo día 24 de noviembre, podría ser la mejor ocasión para rubricar dicho acuerdo.

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