LOS INTENTOS GUERRILLEROS CUBANOS CONTRA TRUJILLO Y DUVALIER

París, 25 de noviembre de 2015.

Querida Ofelia:

Te envío una nueva parte de los testimonios del ex guerrillero del Escambray Roger Redondo. Estoy seguro de que servirá a los historiadores que se interesen a la historia de Cuba en el período que va desde la segunda mitad del siglo XX a nuestros días.

“A cinco kilómetros de la ciudad de Trinidad con rumbo a la ciudad de Cienfuegos, a sólo varios cientos de metros de la carretera, se encontraba la finca de Tomás Serquera. Un día llegué por la tarde en compañía de Héctor Rodríguez. Tomás nos presentó a dos hombres que ese mismo día habían llegado para incorporarse a nuestra tropa de rebeldes. Ambos eran extranjeros, el más joven era venezolano, no recuerdo su nombre.

El otro era Henry Fuerte de Antón, ciudadano argelino. Comencé a preguntarles por qué querían participar en nuestra lucha y por medio de quién habían conseguido llegar hasta allí.

Me contaron que habían llegado a Cuba en un barco desde Venezuela, que siempre llegaba al puerto de Casilda para cargar tejas trinitarias, pero que ellos no conocían a nadie en aquella ciudad.

Tomás Serquera me contó que unos amigos de Piro Guinart los había llevado hasta su casa. Pero nadie que encontrara a unos extranjeros en la calle sin conocerlos, los hubiera llevado hasta allí, por lo tanto tendrían que quedarse con nosotros hasta que lográramos investigar más sobre ellos.

Poco después supimos que el venezolano era hijo único de una mujer política de izquierda de su país, la cual movilizó mar y tierra para sacarlo del peligro. Esas gestiones se realizaron a través de gente nuestra de la ciudad de Santa Clara. El joven regresó a Venezuela por los ruegos de su madre.

El Argelino tenía entrenamiento militar, pero nadie lo conocía, sólo se sabía de él lo que contaba de sí mismo, pero yo no tenía forma de verificar si era cierto. Hablaba el español como si fuera su lengua materna, el francés y el árabe. Según él, había sido soldado del ejército francés, guerrillero en Argelia, marino mercante y posteriormente había vivido en Haití.

Aspiraba a que cuando terminara la lucha en Cuba, organizar una expedición para derrotar a la dictadura haitiana de Duvalier.

Se le dio al argelino la responsabilidad de entrenar en el manejo de las armas y en la disciplina militar a varios cientos de soldados rebeldes desarmados, en un lugar llamado Los Hornos. Realmente tenía grandes conocimientos en el manejo de las armas.

Aquella tropa instalaba teléfonos rústicos de maniguetas, a través de varios kilómetros, reparaba caminos y construía trincheras.

El primero de enero de 1959, El Argelino, se alejó de la vista de los hombres del Segundo Frente del Escambray, ya que mantenía una discreta relación con el Ché Guevara. El 14 de agosto de 1959 desembarcó escoltado por la fragata Máximo Gómez en la costa de Haití, por un lugar de nombre Les Irois, al frente de una expedición compuesta por 33 hombres: cubanos haitianos y venezolanos. El 20 de agosto cayeron en una emboscada donde murieron la mayor parte de ellos. Unos pocos fueron tomados prisioneros y varios fueron fusilados. Ese fue el final de El Argelino.

Hasta donde yo tengo entendido, este grupo fue el último después de las tres expediciones a la República Dominicana.

Si se hubiera tenido éxito en crear en Haití una resistencia guerrillera, Trujillo se hubiera visto obligado a desplegar efectivos militares en la frontera haitiana. Por lo cual El Chivo no hubiera podido utilizarlas en la represión en el resto el país.

La expedición a Haití formó parte de la misma operación militar contra el régimen de la República Dominicana.

Exactamente dos meses antes, el 14 de junio, el dominicano Jiménez Moya y Delio Gómez Ochoa, comandante del Ejército Rebelde llegaron a la Española en un avión de transporte. Aterrizaron por sorpresa en la pista aérea de Constanza que contaba con muy poca defensa, al frente de 54 hombres. Hubo un desembarco con cien hombres a mediados de julio en Maimón, mientras que en Estero Hondo desembarcaron otros 50 hombres.

Fuerzas combinadas de la aviación, la marina y el ejército dominicano, más varios cientos de mercenarios y militares europeos, que formaban una fuerza destinada para un inmediato ataque contra la revolución cubana, tomaron parte en las operaciones de persecución y destrucción de las guerrillas revolucionarias contra Leonidas Trujillo.

El presidente de Venezuela Rómulo Betancourt financió gran parte de los costos de todas esas expediciones. Mientras que el ex presidente Carlos Andrés Pérez, se encontraba en Cuba supervisando esas actividades bajo el pseudónimo de Santiago.

Como represalia, los hombres de Trujillo lograron poner una carga explosiva en una calle de Caracas, que estalló por control remoto, lo que provocó heridas en ambas manos al presidente Betancourt.

Del primero de enero de 1959 hasta julio del 1961, sucedieron varios cambios políticos en el Caribe. Trujillo de forma surrealista giró hacia la izquierda al legalizar el Partido Socialista Popular (P.S.P.), el cual llevaba el mismo nombre que el Partido Comunista Cubano. También permitió el regreso de los exiliados dominicanos del Partido Comunista que se encontraban en Cuba. En aquellos días el gobierno de los Estados Unidos presionaba a Trujillo para que facilitara la democratización de la República Dominicana. El Chivo, de hombre de confianza de los U.S.A. pasó a ser su enemigo. Al mismo tiempo Juan Domingo Perón estableció relaciones con su paisano Ernesto (Ché) Guevara de la Serna.

En La Habana el 14 de marzo de 1961 fueron fusilados en La Cabaña, los comandantes del Segundo Frente del Escambray William Morgan y Jesús Carrera. El 30 de mayo de 1961 murió Trujillo debido a un atentado. El día 9 de junio de 1961 Delio Gómez Ochoa fue liberado, dejando en la historia del Caribe un agujero negro, difícil de comprender”. Roger Redondo.

Te envío un gran abrazo, deseándote una muy Feliz Navidad en unión de tus seres queridos.

Félix José Hernández

Foto: De izquierda a derecha: Mario Marín, Eloy Gutiérrez Menoyo, Henry Fuerte (el Argelino) y William Morgan, de rodillas José Arcadio García.

Hispanista revivido.