Los inversores extranjeros del Mariel (ZEDM) "muy" optimistas

De los ocho proyectos ya aprobados en la ZEDM cinco son de capital 100% extranjero

 

Las primeras compañías aprobadas en la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM) coincidieron hoy en destacar el potencial estratégico de instalarse en ese centro empresarial de Cuba, al oeste de La Habana, ya que su ubicación permite producir con vocación exportadora.

Las autoridades de la ZEDM presentaron hoy a la prensa los ocho proyectos ya aprobados, cinco de capital 100% extranjero; una empresa cubana que prestará servicios logísticos dentro del Mariel; la empresa mixta cubano-brasileña de producción de cigarrillos Brascuba y el contrato de administración de la terminal de contenedores para la compañía de Singapur PSA.

Apuesta de futuro

La Zona Especial de Desarrollo de Mariel (ZEDM), la obra de mayor envergadura en muchas décadas en Cuba, nació gracias al respaldo financiero de Brasil, que aglutinó voluntad política, estrategia de integración y, también, visión de negocio.

“Cuba sola no hubiera podido acometer el proyecto desde el punto de vista técnico o económico”, afirmó a IPS el economista Esteban Morales, para quien el entorno geográfico convierte a la obra en estratégica para la actividad comercial, industrial y de servicios en América Latina y el Caribe.

Brasil financió los bienes y servicios de la construcción de la terminal de contenedores y la remodelación del puerto de Mariel, equipado con tecnología de última generación para recibir y operar carga de naves de gran calado como los llamados “Postpanamax”, que comenzarán a llegar cuando se complete la ampliación del Canal de Panamá, en diciembre de 2015.

La instalación, a 45 kilómetros al oeste de La Habana, se ubica en la ruta de los principales flujos de transporte marítimo del hemisferio, por lo que los expertos coinciden en indicar que la rada tiene características para ser la mayor del Caribe en tamaño y volumen de actividad.

La terminal es el corazón de la zona especial, de 465 kilómetros cuadrados, que ofrecerá una infraestructura de autopistas que conectarán al puerto de Mariel con el resto del país, una red ferroviaria, estructuras de comunicaciones y variados servicios.

En la zona especial, actualmente en construcción, se realizarán actividades productivas, comerciales, agropecuarias, portuarias, logísticas, de formación y capacitación, recreativas, turísticas, inmobiliarias, y de desarrollo e innovación tecnológica, en instalaciones que incluyen centros de distribución de mercancías y parques industriales.

Dividida en ocho sectores, para su desarrollo por etapas, las primeras se destinarán a telecomunicaciones y un parque de tecnología moderna en el cual se ubicarán industrias farmacéuticas y de biotecnología, dos sectores a los que se dará prioridad en Mariel, junto con el de energías renovables y el agroalimentario, entre otros.

El gobierno cubano estudia actualmente la aprobación de 23 proyectos de Europa, Asia y América para establecerse en Mariel, en sectores químicos, de materiales de construcción, logística y de arrendamiento de equipos.

Inaugurada el 27 de enero, durante sus primeros seis meses de operación, la terminal recibió 57 barcos y unos 15.000 contenedores, una cantidad mínima porque la capacidad de almacenaje es de 822.000. Los Postpanamax podrán transportar hasta 12.600 contenedores, tres veces más que los buques que pueden atravesar ahora el canal interoceánico.

Otro economista, Pedro Monreal, calcula que el costo por contenedor caerá entonces a la mitad.

El menor costo, analizó, mejoraría la competitividad de las manufacturas brasileñas, por citar un ejemplo. Mariel, donde operará también una zona franca, podría convertirse en plataforma de producción y exportación para esas empresas, incluso para abastecer su propio mercado.

Hispanista revivido.