Estamos enfadados. No nos gusta nada la doble vara de medir de los medios y el mal trato de la prensa y las redes sociales que recibe Podemos.

Fuente: LD Las increíbles excusas de Podemos para justificar los escándalos y miserias de su cúpula

Imaginemos por un segundo (o por lo que tarden en leerlo) que los siguientes acontecimientos fueran reales.

En marzo de 2014 a un individuo se le otorgó una beca de investigación para elaborar un estudio sobre la vivienda en Andalucía. Su única experiencia conocida en materia de vivienda es ser capaz de distinguir el salón y el cuarto de baño. El director de ese estudio para la Universidad de Málaga era su amigo, al que luego recompensaría con un asiento en el Congreso. El becado incumple varias normas, como realizar su trabajo desde Madrid, incurrir en incompatibilidad, entregar documentos anteriores a la concesión de la beca como prueba de su trabajo… Digamos que, por ejemplo (e hipotéticamente), ese individuo fue Íñigo Errejón.

Errejón, Monedero, Echenique o Iglesias han estado envueltos en escándalos, pero Podemos siempre tiene una excusa para justificar sus actos.

Sigamos imaginando. El año pasado un periódico pilló a un político intentando viajar en metro de incógnito. Hacienda estaba intentando notificarle un delito fiscal y él se ocultaba. ¿A quién no le ha ocurrido? Había cobrado más de 400.000 euros del gobierno de un país dudosamente democrático y había hecho lo posible por pagar los menos impuestos posibles. Finalmente, este señor fue capaz de hacer una declaración de la renta complementaria a tiempo, evitando así su posible imputación.

Para colmo, este político justificó su cobro contando que había realizado un informe del que nadie ha visto ni el título y enseñando una factura sin ninguna validez. La factura demostraba, para colmo (otra vez), que había incurrido en incompatibilidad con su dedicación a tiempo completo como profesor. El caso es que muchos medios se creyeron su versión porque están llenos de periodistas al servicio de la castuza. Imaginemos lo que habría ocurrido si este señor fuera de Podemos. Juan Carlos Monedero, por ejemplo. Un fundador del partido. Si inventamos, inventamos bien.

Hace poco se descubrió que un dirigente de un partido de la vieja política tenía un trabajador en su casa al que no había dado de alta en la Seguridad Social, al que no había hecho contrato y al que, por lo tanto, pagaba con dinero negro. Después de dar sus correspondientes (y cínicas) explicaciones a la prensa, se descubrió que no había dicho toda la verdad a la prensa: había cometido esta irregularidad más de una vez y durante años (al menos, desde 2012) y con más de un asistente.

Imaginemos lo que habría pasado si hubiera sido, por ejemplo, el podemita Pablo Echenique el que hubiera ocultado este asunto y luego, una vez destapado todo, en sus explicaciones hubiera insistido en olvidar algunos detalles (mentir). Habrían ardido los medios y las redes sociales y se hubiera pedido su dimisión inmediata.

La realidad es que las críticas fueron más bien pocas en las redes. Hubo alguna excepción, como la del propio Echenique, el de la hipótesis aquí planteada, que criticaba las contrataciones ilegales:

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Pero nadie quería hurgar en la herida del rival político en un asunto tan delicado, así que, seguramente por arrepentimiento, Podemos acababa borrando el tuit. Nos sorprende, ya que consideramos que era un ataque justo y merecido sobre una práctica que hay que denunciar.

Un verano lleno de polémicas

Hace mucho calor y Pablo Iglesias está realmente desanimado, cuentan. Errejón protestaba hace unos días asegurando que “se está generando un clima de hastío y hartazgo de la política que sólo beneficia a unos pocos”. Creo que hace bien Podemos en reconocerse como algo que hay que hacer sin pensar, pero no creo que el verano esté siendo aburrido.

Fíjense, aparte del chanchullo con el asistente que cobraba en negro (atribuido a Echenique en la ficción) y la inhabilitación universitaria atribuida a Monedero, hemos tenido más cosas. En la misma semana en la que la alcaldesa de Madrid anunciaba la apertura de una (innecesaria) radio municipal, aseguraba que “desahucios siempre va a haber”.

Imaginen la que se habría montado si llega a ser una alcaldesa de Podemos la que hubiera despreciado de esta manera al pueblo tirando el dinero. Alguno dirá que aunque la radio nos costará diez millones de euros, su fin es formativo para personas que buscan trabajo, tal como aseguran desde el Ayuntamiento. Muy necesario en el siglo XXI con el poco acceso gratuito a la información del que disponemos. Es probable que a base de escuchar esta emisora uno pueda sacarse el título de Ingeniero Aeronáutico o de Técnico Nuclear.

Mientras llegan nuestros diplomas de la universidad de la radio, hemos descubierto que un partido cargó a los presupuestos electorales cincuenta mil preservativos que hemos pagado usted y yo. Menos mal, no fue Podemos. Casualmente, en las juventudes madrileñas de un partido, unas mujeres denunciaron agresiones sexuales y acoso de miembros de esa formación. Habría sido un escándalo de haber sucedido en Podemos.

También nos amenizaron esta calurosa temporada los comentarios que se filtraron de un candidato a la presidencia sobre Mariló Montero. Este líder político aseguraba que la “azotaría hasta que sangrase”. De haber sido de Pablo Iglesias, habrían provocado un nuevo incendio en medios y redes.

El líder por Jaén de un partido socialdemócrata nórdico acudía al Congreso a ofrecer una rueda de prensa en la que miembros de su propio equipo (esperemos que con contrato) le hicieron preguntas laudatorias, algo inaudito en los campos de la comunicación política y de la vergüenza ajena.

Además, este mismo individuo registró una declaración ante notario renunciando a su aforamiento, declaración que tiene la misma validez jurídica que este texto (e incluso menos). Encima, se ha descubierto este mes que este individuo se habría servido de su cargo de alcalde para beneficiar a sus hermanos. Podría haber sido Cañamero el que lo hubiera hecho y le habríamos llamado cualquier cosa. Bueno, nosotros no, los medios al servicio de la casta.

Las novelas ejemplares

¿Qué acaban de leer? Olvídenlo todo. Poner excusas es una de las actividades a las que más tiempo dedica un político, junto con mentir, engañar, manipular, decepcionar (activamente) o robar (en algunos casos). El arte de escurrir el bulto no debe ser visto como algo malo, sino como un aspecto más de la honorable profesión política. El que no sepa poner excusas es probable que no dure mucho entre la casta, devoradora de gente honrada. Hemos consultado varios diccionarios de sinónimos (vamos justitos de vocabulario) y en varios de ellos hemos encontrado como sinónimo de “política” la palabra “marrullería”. Y estamos de acuerdo.

Siguiendo con ese tema, hablemos de Podemos. Hemos estudiado cómo el partido de Pablo Iglesias ejerce con astucia la práctica de poner excusas en cualquier estación del año y hemos encontrado unpatrón de comportamiento sostenido a lo largo del tiempo.

Cuando pillaron a Errejón con su beca black, el señor Iglesias aseguró que su compañero era “un investigador brillante que lo único que ha hecho es cumplir con su trabajo”. “El trabajo es magnífico”, dijo también Iglesias. Errejón, tiempo después, con todas las sanciones oficializadas y confirmadas, aseguró que el trabajo “había sido entregado satisfactoriamente”.

Cuando explotó el problema fiscal de Monedero, el señor Iglesias no dudó en afrontar el tema con responsabilidad y desde la autocrítica:“No ha utilizado su capacidad para enriquecerse, sino para hacer cosas” (¿?) dijo en Cuatro. Y añadió: “Ojalá hubiera más empresarios como Monedero”. Otro día comentó con responsabilidad en el programa de radio Carne Cruda: “Monedero ha dado un ejemplo de honestidad como ningún político. Estamos orgullosos de tener compañeros con esa generosidad”. Y en La Sexta Noche argumentó que Monedero había cumplido porque “podría haberse llevado su empresa a Luxemburgo o a un paraíso fiscal” (esta última la he puesto por las risas, porque habría sido la leche).

Pocos meses después, llegó la dimisión de Monedero. Iglesias cerró el asunto asegurando que el profesor sería “más útil” para Podemos desde fuera de la dirección. “Ahora que sigue en Podemos, va a poder volar con mucha más libertad”, comentó el líder podemita. “Quiero ver al Juan Carlos de siempre, al Juan Carlos que escribe, al Juan Carlos que da conferencias” y al Juan Carlos que no toca la entrepierna en el partido, debió añadir. Te quiero… ver lejos.

Después de que el que fuera cabeza de lista podemita por Jaén, el pensador Andrés Bódalo, fuera condenado a tres años y medio de prisión por agresión, Iglesias aseguró que estaba “orgulloso” de ély que era “un ejemplo de la defensa de los derechos de los de abajo. A mí me hace sentir solidaridad”.

El caso Echenique y sus empleados sin contrato ni Seguridad Social fue recientemente resuelto por Iglesias asegurando que “no ha cometido ninguna irregularidad”, y añadiendo que “la actuación de Echenique ha sido un ejemplo moral”. Después señaló que su compañero “siempre ha actuado de manera ejemplar y ha dado más explicaciones que nadie”.

Por cierto, ¿se han fijado en que en el partido de la gente es la propia gente la que resuelve estos conflictos e irregularidades? En un caso inédito en el mundo, el investigado dirigirá la investigación: Echenique ha iniciado una serie de pesquisas para saber si hizo mal y para comprobar si hay otros sospechosos y culpables que pudieran estar implicados en el tema. Si es Echenique el que resulta autoinculpado, huirá de la justicia y vivirá en la clandestinidad para intentar demostrar su inocencia, viviendo por el camino emocionantes aventuras.

El patrón podemita para tapar sus miserias

Bueno. Se habrán dado cuenta de lo que ocurre aquí. Cada vez que un miembro de Podemos la arma parda, el señor Iglesias acude a los medios a asegurar que lo que ha ocurrido es un ejemplo para todos, para anunciar que se ha abierto un nuevo debate y para convencernos de que estaríamos mejor si existiera más gente como Monedero, Errejón, Bódalo o Echenique.

Esto no es casualidad, es todo un patrón de actuación que apenas se ha alterado en dos años. Cuando llega una crisis podemita, la adicción por la alabanza hueca a veces llega a la locura. Esto no fue un chanchullo, pero el pasado mes de marzo Sergio Pascual fue despedido como Secretario de Organización del partido. Podemos publicaba un comunicado en el que podía leerse:

“Agradecemos el buen trabajo realizado, pero los últimos acontecimientos dan muestra de una gestión deficiente cuyas consecuencias han dañado gravemente a Podemos en un momento tan delicado”. Así que Pascual había realizado “un buen trabajo” y al mismo tiempo “una gestión deficiente” y por ello se le despedía. Pero se le despedía con orgullo, porque lo había hecho bien, pero también lo había hecho mal y se le agradecía haber dañado gravemente a Podemos en un momento tan agradable, pero complicado. O yo qué sé.

Iglesias añadía en el programa Al Rojo Vivo que “las discrepancias son positivas, pero hay algo que está por encima de nosotros, que es la belleza del proyecto colectivo que estamos construyendo” (no he sido capaz de escribir esto sin reírme). ¿Se han fijado? “Las discrepancias son positivas”, qué frase. La guerra es la paz, la libertad es la esclavitud, las discrepancias son positivas…

En la Unión Soviética (ya estamos otra vez con el asuntillo del comunismo), cuando te mandaban al gulag era por tu bien. Allí te reeducaban. A veces morías, pero aprendías de la experiencia.Cuando los podemitas se saltan las leyes, es para ejemplificar y para educarnos. Querido lector, esté prevenido para el próximo chanchullo o ilegalidad podemita: volveremos a tener delante un ejemplo de conducta y nos contarán que es lo mejor que nos podía haber ocurrido.

Podemos no rompe un plato

Debemos terminar, antes de que llegue el otoño. Estamos muy enfadados con el trato que recibe Podemos, que no ha roto un plato. Queremos dejar aquí constancia de que los medios de comunicación en España están al servicio de la casta.

Una casta que controla también las redes sociales, lo que provoca un total apagón informativo sobre los chanchullos que cometen los líderes de la vieja política. Sirva esta humilde aportación para abrir los ojos sobre lo que está ocurriendo y sobre el peligro que corre la democracia española, antes de que sea demasiado tarde. Reflexionen y comenten lo aprendido con la persona que tengan más cerca.

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