Los marinos españoles preparados para un mundo post nuclear

El Juan Sebastián Elcano atracó en el puerto de Baltimore (Maryland, EE.UU.), la última parada de su expedición número 87, para seguir reivindicando la tradición militar del Buque Escuela en la era de las ciberguerras y la contrainteligencia digital.

Posiblemente ninguno de estos futuros oficiales de la Armada española tendrán que dar la orden de izar un foque cuando llegue la hora de ponerse el uniforme, pero hoy se encaraman a obenques y cargan sacos de cebollas porque de eso también depende su carrera militar.

“Los guardiamarinas que estudian aquí saben de la importancia de las nuevas tecnologías y no en vano estudian ingeniería. Pero es esencial también aprender la navegación astronómica o a vela. Es importante para completar la formación de oficiales de marina más completos”, explica a Efe el comandante del buque, Victoriano Gilabert.

Elcano es un buque de cuatro mástiles y 370 pies de eslora botado en 1927 y capaz de dejar pequeños los muelles de Fells Point de Baltimore, una zona que mantiene la esencia colonial del que fuera uno de los puertos más importantes de Estados Unidos desde la Guerra de Independencia.

Pese a sus casi 90 años, Elcano sigue levantando pasiones y despertando el interés de los curiosos, como Mary Robinson, que venía de visitar al doctor, pero se tomó un momento para admirar el aparejo monumental del buque de instrucción naval español, que permitirá visitas hasta su partida el 5 de junio.

“Es impresionante ver en movimiento un navío con tantos años”, señala Robinson mientras recibe un banderita de España y escucha la banda que desde cubierta toca un pasodoble.

Los que sí esperaban ver a Elcano acercarse de entre los cargueros y fábricas del puerto son familiares como Isabel Maestre y su marido, que han venido desde Tenerife para pasar el día con su hijo guardiamarina, al que no ven desde hace tres meses.

El guardiamarina José Parral, un ecuatoriano nacionalizado español, ha sido uno de los primeros en tocar tierra, ya que no veía desde enero a su esposa, quien ha venido con toda su familia.

También hay admiradoras como la joven mexicana Liliana, que ha visitado Elcano en sus paradas en Puerto Rico, Miami y ahora en Baltimore, y que cuando se le habla de amores sonríe y baja la mirada.

Este nuevo crucero de instrucción del Juan Sebastián Elcano comenzó en Cádiz el 5 de marzo, desde donde se dirigieron a Fortaleza (Brasil), San Juan (Puerto Rico), La Habana (Cuba) y Miami (EE.UU.).

Este viaje es parte de la recta final para los alumnos de la Escuela Naval Militar de Marín (Galicia), que se levantan cada día al toque de diana a las siete de la mañana y dedican la jornada en el buque a ir a clase, calcular la posición en relación con el sol y practicar la marinería más tradicional en el impresionante aparejo y velamen de Elcano.

“Es una experiencia única que convierte a los que pasan por ella en mejores marinos y compañeros”, explica Pablo Méndez, alférez de navío y portavoz del buque, que pasó por un crucero de instrucción como por el que han pasado muchos oficiales e incluso el propio rey de España Felipe VI, quien también recaló en Baltimore.

Méndez explica cómo el buque, que lleva el nombre del primer explorador que completó una circunnavegación, utiliza instrumentos tradicionales y ha realizado el 80 % de este viaje a vela e incluso se ha cruzado con otros dos buques escuela: el argentino Libertad (que llegará en unos días a Baltimore) y el venezolano Simón Bolívar, que se dirige a Canadá.

“Los buques escuela siguen siendo de gran importancia en la tradición naval de muchos países, sobre todo latinoamericanos y europeos”, explica Méndez.

El comandante Gilabert detalla que la estancia en Baltimore la aprovecharán para visitar la Academia Naval de Annapolis (Maryland), así como instalaciones de Lockheed Martin, el mayor contratista militar estadounidense y uno de los socios responsables de las fragatas de última generación de la Armada española.

En esas reuniones los guardiamarinas podrán oír hablar de las nuevas tecnologías para los radares Aegis (el sistema antimisiles más avanzado) que la española Indra y Lockheed Martin han desarrollado recientemente para una fragata española.

También, posiblemente escucharán sobre el futuro de navíos manejados de manera semiautomática, invisibles a radares o con tecnologías de contrainteligencia. Después de ello tendrán que volver a los trinquetes, las escotas y las cebollas.

Hispanista revivido.