LOS OLVIDADOS DEL ATAQUE A PALACIO


Esta foto data del 13 de marzo de 1959. En ella se pueden ver a algunos de una tropa del II Frente del Escambray cuando honraban a los caídos del 13 de marzo del año 1957.

París, 7 de diciembre de 2015.

Querida Ofelia:

Te hago llegar otro de los testimonios que pude recoger el verano último en Miami, de nuestro viejo amigo ex guerrillero del Escambray, Miguelito García. Te ruego que lo hagas circular allá en San Cristóbal de La Habana entre parientes y amigos. Es nuestro granito de arena para contribuir a hacer conocer la Verdad Histórica, tan lajana de la Historia Oficial impuesta por los “historiadores” del régimen.

“Nunca se ha dicho la verdadera historia de cómo se consiguieron el dinero y las armas para aquel valiente acto que fue el ataque al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957. Eso se puede comprobar después que uno busca en periódicos, revistas e incluso en Internet. El Sr. Faure Chomón se adjudicó el poder de monopolizar la verdad sobre aquel hecho. Todo lo que ha relatado es falso, ha servido sólo para distorsionar la historia y ajustarla a sus ambiciones personales.

Podemos empezar aclarando que el dinero y las armas para el ataque a Palacio fueron proporcionados por la O.A. (Organización Auténtica), Aureliano Sánchez Arango y Menelao Mora.

Cuando Fidel Castro estaba en México, también se encontraba allá Carlos Gutiérrez Menoyo en los trajines de transportar las armas junto con otros compañeros para la Sierra de los Órganos en Pinar de Río. De esas armas, Carlos mandó para Santiago de Cuba un lote que fue recibido por el Cojo Paralela y las restantes, Carlos las escondió en La Habana.

Más de la mitad de los hombres que participaron en el heroico ataque eran revolucionarios que no pertenecían al Directorio Revolucionario. El jefe civil de la operación fue Menelao Mora y el jefe militar originalmente era Daniel Martín Lavandeiro (Coronel de la Guerra Civil Española). Al caer Daniel preso y morir al tratar de fugarse de la prisión del Castillo del Príncipe, su segundo al mando Carlos Gutiérrez Menoyo tomó el mando militar.

Es importante destacar que en ese grupo habían numerosos españoles a los que les llamaban: “El grupo de los Gallegos”. Todos eran veteranos de la Guerra Civil Española. Faure demuestra su intención de escamotear la verdad cuando a Ignacio González (su verdadero nombre es Marcelo Manet), no le reconoce su valor en aquellos sucesos. Ignacio era uno de los españoles en los que más confiaban Carlos y Daniel pues los tres eran compañeros de toda la vida.

Es necesario aclarar también que Faure Chomón era el responsable de avisarles a los hombres que estaban acuartelados para la operación de apoyo, entre ellos Ignacio. Pero Faure lo hizo cuando ya era demasiado tarde. Para justificar y ocultar su irresponsabilidad, armó una intriga feroz contra Ignacio González.

Cuando llegamos a La Habana el 2 de Enero de 1959, en la tropa que comandaba Eloy Gutiérrez Menoyo, lo primero que hicimos fue ir a la casa de Ignacio González y en mi presencia Eloy lo abrazó y le dijo : “tú eres un capitán de nuestra tropa”. Allí fue donde conocí a ese gran combatiente español.

El otro olvidado, al que nunca el Sr Chomón le ha dado la importancia que se ganó en combate, es Luis Goicoechea. Fue el único que logró llegar al despacho de Batista y sobrevivió a los otros héroes que murieron en el inmueble de la calle Humboldt número 7. Goicochea sobrevivió y murió años después en La Habana en el más oscuro ostracismo.

El caso de Goicoechea es muy peculiar, ya que su participación en el ataque al Palacio Presidencial fue ocasionada por un trato entre los hermanos Carlos y Eloy Gutiérrez Menoyo. Cuando Eloy se enteró de que su hermano estaba en los trajines de realizar un ataque de gran envergadura al tirano, Eloy le dijo:

– Carlos sé que estás en algo grande y yo quiero ir contigo.

Carlos le contestó:

-Eloy tú sabes que nuestra madre perdió en la Guerra de España a un hermano y a nuestro hermano mayor. Es casi seguro que yo no sobreviré a esto y sería muy doloroso para ella perder a los dos únicos hijos varones que le quedan. Pero yo te voy a incluir en esta operación, en un puesto de enlace con el grupo de apoyo con Ignacio González.

Entonces Eloy le pidió a su hermano que incluyera a su amigo Luis Goicoechea y Carlos accedió y le afirmó:

– Él estará siempre junto a mí- y así fue.

Aquí aparece otra de las grandes mentiras del Sr. Chomón, quien afirma que él era el segundo al mando del ataque al Palacio. El segundo jefe del ataque al Palacio Presidencial fue José Castellano Valdés, el cual murió junto a Carlos Gutiérrez Menoyo. El Sr. Chomón nunca penetró en el Palacio y durante su huida fue herido en la nalga izquierda.

A continuación lo narrado por Luis Goicoechea sobre el ataque al Palacio:

‘Salimos del despacho y nos dirigimos hacia una escalera de caracol para tratar de llegar al tercer piso. Inútil. Desde la azotea y el piso de arriba nos disparaban despiadadamente… Estábamos ya cortos de municiones… La ametralladora de Carlos se había encasquillado, Castellanos tenía los cargadores vacíos. El grupo de apoyo no había aparecido por parte alguna.

Gómez Sartorio, al entrar a Palacio, había cogido para el ala izquierda del edificio. Avancé hasta el fondo, tirando, siempre tirando. El tiroteo es grande. Cambio el peine y sigo tirando. En eso veo que hieren a Mario Casañas. Lo veo desfallecido y lo halo hacia mí. Siento un calor por mi cuerpo pero no me percato de que es la sangre de Mario’.

Carlos Gutiérrez no perdió su optimismo: Muchachos, ya estamos en el tercer piso, vamos, gritaba. Machadito le señaló la necesidad de traer como refuerzo a los compañeros que combaten desde la planta baja.

Carlos estuvo de acuerdo y fue a buscarlos, acompañado de Castellanos. Se dirigieron por el pasillo hacia la escalera, sin advertir que se exponían al fuego del tercer piso. Ambos cayeron fulminados’.

¿Por qué miente Faure Chomón? ¿Qué persigue con esas mentiras? Las nuevas generaciones deben saber la verdad histórica de nuestra Nación. La verdadera historia es un pedestal. La historia falseada es una víbora que envenena a las nuevas generaciones. Falsear la historia es burlarse cínicamente de los mártires y de los héroes.

Epílogo:

Tiempo después cuando se consolidó el II Frente del Escambray Luisito Goicoechea se unió a su amigo Eloy Gutiérrez Menoyo y terminó con los grados de capitán”. Miguel García Delgado.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz,

Félix José Hernández.

Hispanista revivido.