Foto tomada en el Regimiento de Remedios, a fines del mes de diciembre 1958. De izquierda a derecha: el Ché, Aurelio Nazario, un miembro del Partido Ortodoxo de esa ciudad y Eloy Gutiérrez Menoyo.

París 10 de diciembre de 2015.

Querida Ofelia:

Acabo de recibir desde Miami las declaraciones del ex guerrillero Miguel García Delgado, sobre una página de la historia de las guerrillas cubanas en el Escambray, a fines de los años cincuenta.

“Con la llegada de la Columna 8 al Escambray y después de que Faure Chomón y el compañero José (Wilfredo Velázquez), le informaran al Ché lo que era o no verdad en el macizo montañoso de la provincia de Las Villas. Y después de los informes calumniosos hechos por los capitanes de Víctor Bordón contra los hombres del Segundo Frente y de la carta de Jesús Carrera, Ernesto Guevara citó al comandante Eloy Gutiérrez Menoyo para que lo fuera a ver al Pedrero.

Al recibir la citación del Ché, Menoyo le contestó: ‘Comandante Ernesto Guevara como usted es la visita, le propongo que caminemos los dos la mitad del camino y como yo estoy en Nuevo Mundo y usted en el Pedrero le propongo vernos en Güinía de Miranda, que viene siendo la mitad del camino’. Y así fue. Los dos comandantes se vieron por primera vez en los alrededores de ese caserío. A propósito de esto, cuentan los que escribieron sobre la llegada del Ché al Escambray:

‘En Las Villas, el Ché Guevara estableció su campamento a pocos kilómetros de Sancti Spiritus, Cabaiguán y Fomento. Aparte de la caballería, ya contaban con un jeep Willys en el que se trasladaron hasta Güinía de Miranda, para la reunión con el comandante Eloy Gutiérrez Menoyo, jefe del Segundo Frente Nacional del Escambray. El traslado hasta el campamento de Menoyo fue difícil debido al mal estado de los caminos. Mientras el jefe del Segundo Frente permane­cía en una de las casas, uno de sus oficiales esperó a la entrada del caserío’.

Según anotó en su diario José Mendoza Argudín, uno de los combatientes de la Columna 8: ‘Menoyo los recibió sonriente. Le dio la mano a cada uno de los visitan­tes y luego estuvieron reunidos sólo unos pocos minutos’. Menoyo le dijo al Ché que ellos se iban para la zona de Trinidad y Cienfuegos.
De acuerdo con Roger Redondo, uno de los oficiales del Segundo Frente Nacional del Escambray, la reunión entre Menoyo y el Ché duró por lo menos dos horas, se trató acerca del Pacto del Pedrero y se acordó que las tropas de Menoyo operarían por el sur, de manera independiente, sin coordinar con el Movimiento o el Directorio. Las aspiraciones unitarias del Ché sólo lograron un acuerdo tácito para que las acciones de la tropa de Menoyo se desarrollaran en un área determinada.

Por lo tanto, estos pactos se limitaron al aspecto militar, en cuanto hubo un acuerdo de avanzar desde el centro de la isla hacía la zona occidental. El Segundo Frente avanzaría por el sur de la isla hacía La Habana. El Directorio Revolucionario avanzaría con las tropas de Guevara por el centro de Cuba también hasta La Habana mientras que las tropas de Camilo Cienfuegos harían el recorrido por la costa norte. Este último acuerdo se postergaría hasta que Guevara llegara a un entendimiento con el Movimiento 26 de Julio provincial.

La discrepancia entre el 26 de Julio de la provincia de Las Villas y el Ché Guevara era que el Ché ordenó al Movimiento 26 de Julio que asaltara los bancos de la provincia y la dirección del 26 en esa provincia estaba en desacuerdo con el Ché. Producto de esa orden, el dirigente Enrique Oltuski se dirigió hacia la Sierra Maestra para hablar con Fidel y tratar de solucionar el conflicto con el Ché. Allí lo sorprendió el derrumbe de la dictadura.

El día dos de diciembre de 1958, el Segundo Frente inició la ofensiva atacando el cuartel de Trinidad. Esa misma noche había llegado una tropa enemiga para dormir allí y la jefatura del Segundo Frente no lo sabía. Tampoco el ejército gubernamental sabía, por supuesto, del ataque preparado por las tropas rebeldes. Definitivamente, la operación fue un fracaso. El combate comenzó a las 6 y 30 de la tarde y los guerrilleros se retiraron a las 4 y 20 de la madrugada del 3 de diciembre. El combate fue dirigido por el Comandante Gutiérrez Menoyo. Cinco muertos, ocho heridos y la pérdida de gran cantidad de municiones fue el saldo del ataque para las tropas rebeldes. Además, cayó el comandante Anastasio Cárdenas Ávila.

Finalmente el 12 de diciembre se reunieron Guevara y Menoyo para firmar el pacto entre el Movimiento 26 de Julio y el Segundo Frente, pero no se ponían de acuerdo los dos comandantes por la razón que he explicado al inicio de este trabajo. Es decir, la discrepancia por el tema de la Reforma Agraria. El P.S.P. (Partido Comunista), que se mantenía por detrás del escenario, obviamente apoyaba la Reforma Agraria estalinista que defendía Guevara. Los comunistas como hemos explicado en otros trabajos habían infiltrado todo el movimiento guerrillero cubano tanto en Oriente como en el centro de la isla.

Hay un dato interesante en la firma de este Pacto del Pedrero entre Menoyo y Guevara. Después de mucho discutir y no ponerse de acuerdo totalmente, pasaron a firmar ambos comandantes el Pacto ya depurado de los desacuerdos. Gutiérrez Menoyo firmó con su nombre y Guevara signó el documento como Ché. Este hecho indignó a Menoyo, el cual le dijo a Guevara: ‘Hay que hacer otro documento para yo firmar como ‘gallego’, ¡coño! ¡Usted me está tomando el pelo!’ Guevara muy tranquilo le dijo que esa era su firma, pero no logró convencer al Jefe del Segundo Frente. Esta es la razón, por la que en el Pacto aparece solamente Eloy Gutiérrez y falta el segundo apellido del comandante Menoyo.

De allí Menoyo se dirigió a Yaguajay para recoger las armas que Antoñico Pérez (El Isleño) y Aurelio Nazario le habían traído desde Miami.

Menoyo y el Ché Guevara se vieron de nuevo durante la ofensiva rebelde, cuando Menoyo visitó el Campamento de Camilo Cienfuegos en los alrededores del pueblo de Yaguajay. Menoyo había ido a recoger las armas que Aurelio Nazario Sargen había traído desde Miami y que fueron desembarcadas por esa zona. Desde que se conocieron, Camilo y Menoyo trabaron una amistad a primera vista y fue así como Menoyo le obsequió a Camilo Cienfuegos unas armas para que atacara el cuartel de Yaguajay.

Después de recoger las armas, Menoyo y Aurelio Nazario Sargen se dirigieron a la ciudad de Remedios donde tenían conocimiento que el Ché se prestaba a tomar el Regimiento de esa localidad. Al llegar a Remedios las tropas de la tiranía se rindieron sin tirar un tiro y fue allí donde Menoyo y el Ché se reunieron por tercera vez. De Remedios Menoyo y Sargen partieron para el Escambray y por la zona de Cumanayagua subieron a la mina Carlota donde llamó a los guerrilleros camajuanenses para que fueran los primeros armados adecuadamente y con bastante parque. A partir de aquel momento sería la guerrilla que no se separaría del lado del jefe de la ofensiva del sur de Cuba hacia La Habana. De esa forma se cumplió al pie de la letra el Pacto del Pedrero”.

Estas declaraciones son una página más de las que tengo el privilegio de hacer conocer. Son testimonios de personas que participaron en la lucha revolucionaria, que lógicamente no coinciden con la “Historia Oficial”, con la que los “historiadores” del régimen tratan de borrar o difamar a los que contribuyeron a derrocar la dictadura de Fulgencio Batista.

Un gran abrazo desde La Ciudad Luz con gran simpatía,

Félix José Hernández.

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