Lula al borde del abismo

Las grabaciones fueron autorizadas por el juez Sergio Moro, que investiga la posible implicación de Lula en el escándalo de corrupción de la petrolera Petrobras

 

Brasilia.  La divulgación de conversaciones telefónicas de Luiz Inácio Lula da Silva, grabadas legalmente y una de las cuales sugiere que la presidenta Dilma Rousseff intentó impedir un posible arresto de su ahora ministro de la Presidencia, agravaron hoy la ya delicada crisis política en Brasil.

La divulgación de los explosivos audios provocó un auténtico terremoto político: el Partido Republicano anunció que abandona la alianza oficialista, la Cámara baja adelantó que mañana retomará el trámite para un eventual juicio político contra Rousseff, la oposición exigió a gritos su renuncia y en las calles cientos de personas se manifestaron reivindicando la detención de Lula.

Las grabaciones fueron autorizadas por el juez Sergio Moro, que investiga la posible implicación de Lula en el escándalo de corrupción de la petrolera Petrobras y quien decidió levantar el secreto de las escuchas luego de que, tras ser nombrado hoy ministro, el ex jefe de Estado obtuviera fuero privilegiado.

En una de las conversaciones, Rousseff le dice a Lula, investigado por sospechas de enriquecimiento ilícito, blanqueo de dinero y falsificación de documentos, que le envió con un mensajero un documento con su nombramiento como ministro de la Presidencia para que lo use “en caso de necesidad”.

El diálogo, según diferentes analistas, dejó traslucir que ambos estaban preocupados con la posibilidad de que algún juez ordenara la detención preventiva de Lula antes de que fuera investido como ministro, aunque el Gobierno informó después de la difusión de las grabaciones que el expresidente asumirá el cargo mañana, lo que le permitirá contar con un fuero privilegiado y solo podrá ser juzgado por la Corte Suprema.

“Nosotros tenemos una suprema corte totalmente acobardada, un Tribunal Superior de Justicia totalmente acobardado, un presidente de la Cámara de Diputados jodido, un presidente del Senado jodido y no sé cuántos parlamentarios amenazados”, asegura Lula en otras conversación en la que comenta con Rousseff el momento en que su domicilio fue allanado por la Policía y él llevado a declarar a la fuerza a una comisaría.

En otro audio ,el expresidente le pide a un ministro que convenza a Rousseff de conversar con una magistrada de la Suprema Corte para que falle a favor de una petición presentada por sus abogados.

Una primera reacción a la divulgación de las grabaciones fue el anuncio del presidente del Partido Republicano Brasileño (PRB), Marcos Pereira, de que esa formación ha decidido abandonar el Gobierno y entregar el cargo que ocupa el diputado George Hilton como ministro de Deportes.

Hispanista revivido.