Un homenaje a una persona que no debemos olvidar jamás.

▪️La huella del emigrante en el centro de atención en Carreño, su tierra española, a un siglo de su gran invención en la isla.
▪️Manuel Álvarez Álvarez (Manolín) es ejemplo del amor por las raíces y el apego a la tierra que no volvió a ver nunca.

EL periódico asturiano “La Nueva España“, publicó el pasado marzo una nota que introduce el tema de homenajear a la figura del emigrante de América y no dejarles en el olvido.

La vida y obra de Manolín Álvarez, es uno de esos ejemplos. Emigró con 13 años y cuando tuvo 25 se convirtió en introductor de la radio en Cuba.

La idea llegó justo en el año en que se cumplen un siglo de la gran invención del asturiano en la isla en 1917, cuando emitió las primeras señales de radio desde la ciudad portuaria de Caibarién.

El Ayuntamiento de Carreño, tierra de tantos asturianos ilustres, continúa con la idea de cumplir la propuesta de conceder a la obra de Manolín Alvarez, un mérito post mortem que le haga perdurar en el recuerdo de todos los carreñenses. Se trata de buscar una solución en la esencia de homenajear a la figura del emigrante en general y concebir un sitial de honor en algún punto del puerto de Candás, la cabecera municipal, de cara al mar, coprotagonista de la aventura de América. Será una idea de justo aprecio a todos los que cruzaron el océano y lejos dejaron su huella y pusieron en alto la voluntad española por llegar con sus brazos a cualquier parte.

Manuel Álvarez, Manolín, llevaba la paternidad de la radio a Cuba desde el día de 1905 en que desembarcó en La Habana, pero sobre todas las cosas, tuvo el mérito esencial de llevar también en su sangre y en el alma, el amor por Asturias y por España. Honrar pues, honra.

Deja un comentario