Mapuche chileno.
Mapuche chileno.

Madrid, 27 de mayo de 2015.

Querida Ofelia:

Sólo hoy he encontrado el tiempo necesario para organizar mis apuntes sobre el recorrido que realicé durante mi visita al célebre Museo de América en mi penúltima visita a Madrid.

Los mapuche son un pueblo originario del centro-sur de Chile, hoy  representado por unos 600.000 individuos que se encuentran en el  campo y ciudades de este país. Fueron conocidos por la fuerte   resistencia que opusieron a la conquista hispana y a los  intentos de dominación de la República. Su sometimiento  definitivo  sólo se llevó a efecto a fines del siglo XIX. A pesar de  la resistencia,  los mapuche adaptaron a su cultura elementos europeos tan  importantes como el caballo, que les permitió aumentar su  movilidad y extender su influencia, proclamando su prestigio hasta  las pampas argentinas. A fines del siglo XIX se hablaba  mapudungun o lengua mapuche desde el Pacífico hasta el Atlántico.

El poderío y la riqueza de los jefes mapuche, especialmente durante los siglos XVIII y XIX, les permitía tener a su servicio a orfebres que les fabricaban objetos de plata, con los que adornaban a sus mujeres y se ornamentaban las cabalgaduras. Otro tanto ocurrió con los tejidos, elaborados en ocasiones por las mujeres de los personajes más importantes. La exposición está concebida con presencia del “discurso” mapuche sobre su propia historia y cultura, dando relevancia a hermosas expresiones de oratoria, poesía, cantos y oraciones, que revisten sofisticados estilos y variedades tales como el ül, destinado al canto; el weupin, a los relatos históricos y épicos; el nutram, a los cuentos; el tayül, a los cantos; etc. Los cantos chamánicos y la oratoria de los hombres importantes son especialmente llamativos por su potencia y sin duda tienen valor universal. Por otra parte, también se quiere rescatar la actual poesía mapuche, de honda raigambre étnica, cuyos cultores son jóvenes que proclaman la belleza y libertad que da la oralidad por sobre la escritura. Esta exhibición incluye más de 300 objetos patrimoniales, fotografías y material audiovisual de las colecciones del Museo Chileno de Arte Precolombino.

La exhibición se enmarca en el concepto Mapu: Hombres de la Tierra, que quiere reflejar el mundo mapuche mostrando su paisaje natural, que transcurre entre lagos y volcanes, en medio de la naturaleza exuberante de los bosques templados de Sudamérica. Grandes fotografías tratarán de evocar este paisaje, mientras textos en español y en mapudungun ilustrarán la cosmología mapuche de su propio territorio: la forma como ellos conciben los espacios del mundo que habitan, estrechamente relacionada a sus relaciones con lo sagrado. Se presentarán textos traducidos al español de la poética mapuche, que abunda sobre el paisaje, plantas y animales que habitan su mundo.

La exhibición abarca los siguientes temas:

Antiku pu che: Los antecesores. Breve descripción de los antecedentes prehistóricos de este pueblo, que se remontan al siglo V d.C. Se exhiben objetos de cerámica, finos símbolos líticos de mando, pipas y otros elementos que ilustran el desarrollo prehispánico de este pueblo.

Weichafe: Los guerreros. Muestra el largo período de la resistencia mapuche, que abarca desde la llegada de los adelantados españoles a mediados del siglo XVI hasta el sometimiento final en 1890. En esta sección se muestra el desarrollo de la cultura ecuestre con sus elementos y adornos; la evolución de la sorprendente platería, especialmente los adornos femeninos (pectorales, adornos cefálicos, tocados, colgantes, collares, etc.); y los tejidos y atuendos de hombres y mujeres, cuyo especial simbolismo alude a su cosmología, a las representaciones del poder y a los roles femeninos y masculinos.

Toki: Insignias de mando. El lonko era un jefe que basaba su prestigio sobre la base de su riqueza, buen criterio y elocuencia, más que en factores genealógicos. Para momentos de conflicto, existía la institución del toki, que consistía en un jefe guerrero que, con este mismo nombre, emergía de un acuerdo entre los lonkoy se mantenía solamente mientras durara el disturbio que lo originaba. Estos toki usaban una insignia lítica como representación de su poder, la que seidentificaba con el mismo título de su portador. En esta sección se exhiben los signos de mando asociados a estos jefes.

Aukan: Riqueza y guerra. El siglo XIX se caracterizó por numerosos conflictos bélicos que enfrentaban a la sociedad chilena con los mapuche, quienes lograron obtener cuantiosos botines de guerra y dominar el contrabando de vacunos y caballares desde las pampas argentinas a Chile. En esta época hay jefes con gran poder político y económico. Se muestran valiosos elementos textiles y platería asociados a este período.

Kawellu: Cultura ecuestre. Al introducir el caballo, el español no imagina que este animal será una de las mejores armas del mapuche, su medio de subsistencia y la base de su prestigio. Los caballos se reproducen con facilidad en los bosques del sur de Chile y las amplias pampas trasandinas. El mapuche aprovecha sus alianzas con los indígenas serranos y pampinos para introducir este animal, domesticarlo y venderlo en los mercados. Asimismo, se elabora toda una cultura ecuestre que se ve reflejada en coloridos textiles y finos elementos de plata.

Palin: Juego de guerreros. El origen de este juego de destreza física, similar al hockey, fue la preparación de los hombres para actividades tales como la guerra y la caza. Su desarrollo está dotado de una fuerte carga ritual y en el pasado se jugaba para zanjar disputas entre comunidades y facciones rivales. En esta sección se exhiben los elementos asociados al juego: el palin, la pelota y máscaras o kollon.

Ruka lofche: Vivienda y familia. La estructura de la vivienda mapuche tradicional está hecha con troncos de madera y cubierta de gruesas capas de paja para soportar la abundante lluvia de la zona. En su interior y en su entorno cuando el clima lo permite, se desarrolla la vida familiar mapuche, elaborando delicados textiles, llamativos elementos de plata, finos cestos, tallados de madera y cerámica para su uso doméstico.

Machi: chamanismo mapuche. En este espacio se mostrará el papel de los chamanes (machi, kalku), cuya labor es servir de intermediarios entre las fuerzas sobrenaturales y la sociedad. Los elementos de esta exhibición serán grandes tallas de madera como los rewe o escalas chamánicas y los chememüll, estatuas de madera que representan a grandes personajes fallecidos.

Duwen: Arte textil. La calidad de los tejidos elaborados por los mapuche transformó a estos productos en uno de los principales medios de intercambio y contacto con españoles e indígenas de la vertiente oriental de los Andes. A través de estos elementos, adquirieron prestigio y dinero.

Lien: Platería. Durante el siglo XIX, los mapuche acumularon  gran cantidad de monedas de plata, producto del comercio de ganado vacuno y caballar traído desde las vecinas pampas argentinas que ellos controlaban. Estas monedas eran fundidas y rápidamente transformadas en bienes para aumentar la posición social de los grandes jefes, hombres poderosos y sus familias. Las piezas de plata formaban parte de los bienes aportados por la mujer al matrimonio y constituyeron también un medio de ahorro para momentos de escasez.

L’an: La Muerte. Se mostrarán estatuas funerarias que representan la concepción mapuche de la muerte. Al morir, los mapuche viajan hacia el mar, donde se esconde el sol o Nag Mapu, y reposan en la Isla Mocha, comiendo papas amargas. Los espíritus de los antepasados, los grandes jefes, guerreros y chamanes moran en el Puel Mapu, o Tierra del Este.

Con gran cariño desde nuestra querida y culta Madrid,

Félix José Hernández.

 

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