Mariel, la gran apuesta de Castro para fortalecer la economía de Cuba

El Gobierno cubano necesita inversiones con urgencia y ofrece al mundo 500 kilómetros de zona franca

Hace 30 años el puerto de Mariel fue la puerta de salida de los cubanos hacia Estados Unidos, hoy se ha transformado en la principal baza del Gobierno de Raúl Castro para construir uno de los principales motores de la economía nacional: una zona franca de importación, exportación y fabricación, capaz de recibir buques pos-panamax: los de mayor calado, que pueden cargar hasta 9.000 contenedores, pero no pueden pasar por el actual Canal de Panamá. La ampliación del histórico puerto cubano, en la entrada del golfo de México y frente a las costas norteamericanas, es uno de los proyectos de desarrollo económico más ambicioso de Iberoamérica.

La oferta es suculenta: 465,4 kilómetros cuadrados al oeste de La Habana, a menos de 50 kilómetros. Castro necesita inversiones con urgencia y sabe que el ambiente en el que se mueve el mundo de los negocios es diferente desde el anuncio de la distensión con Washington, el pasado 17 de diciembre. Empresarios de medio mundo ya desfilan por esta zona de desarrollo. Norteamericanos, chinos, japoneses, brasileños, británicos y también españoles, los últimos. La «crème de la crème» del tejido empresarial hace números para desembarcar en la isla caribeña donde ya operan más de 200 firmas españolas y donde nuestro país lleva terreno ganado; ha mantenido las inversiones pese a los vaivenes políticos. A mediados de abril, 45 empresas acompañadas por el secretario de Estado de Comercio, Jaimé García-Legaz, una delegación de CEOE y la Cámara de España aterrizó en La Habana para conocer de primera mano la oferta de Castro.

Medidas de apoyo

Sacyr, Técnicas Reunidas, Gestamp, Elecnor o Gamesa ya han pisado el terreno para sondear oportunidades de negocio, que irán precedidas de medidas de apoyo por parte del Gobierno español. El Banco de España flexibilizará las provisiones exigidas a las entidades financieras que concedan créditos para proyectos empresariales en la isla, lo que se traducirá en menos riesgo para los bancos a la hora de financiar actividades en Cuba.

También habrá mayor respaldo para las pymes. La Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce) modificará su política de cobertura de riesgos respecto a Cuba, lo que supone reanudar la cobertura que quedó interrumpida en 2000. El seguro de crédito a corto plazo se retomará con avales para proyectos de pymes españolas comprendidos entre 250.000 y un millón de euros. Aunque las nuevas oportunidades de financiación facilitarán el salto de las empresas españolas a Cuba, las compañías nacionales ya están interesadas en invertir en la isla. Nuestras empresas quieren participar en los proyectos cubanos de energía, telecomunicaciones, transportes o infraestructuras alentados por los 246 planes prioritarios para el país para buscar inversiones extranjeras que ya ha publicado el Ejecutivo. A cambio, promete cambios fiscales y medidas liberalizadoras en el puerto de Mariel.

En próximos meses se podrían materializar nuevas inversiones de cadenas hoteleras españolas -copan ya el 90% del negocio- con el apoyo financiero de entidades también españolas, para los planes de desarrollo de la capacidad hotelera en la isla, sobre todo en el segmento de los 4 y 5 estrellas. Algunas con proyectos nuevos y otras para modernizar lo que ya tienen, porque la llegada de turistas, sobre todo norteamericanos tras el levantamiento del bloqueo, se espera masiva. Y la isla no dispone desuficientes camas hoteleras para atender la previsible demanda de clientes vecinos.

Energía y hoteles

Hoteles y también energía. Existe interés entre las empresas españolas por invertir en energías renovables, área en la que España es líder; el filón se abre en los casos de eólica y fotovoltaica. Oportunidades que también se extienden a la construcción, sector copado por empresas francesas, que se abre para las firmas españolas y no sólo para construir hoteles, también para rehabilitar edificios.

El sector de la alimentación espera inversiones en la isla, teniendo en cuenta la creciente demanda de frutas, verduras, cárnicos y embutidos por el boom turístico. En un país de agricultura rural, la transformación industrial de alimentos está pendiente para un consumo que va en aumento.

Hispanista revivido.