Mark Anthony Bimbela: Puerto Rico es una isla esclava

Así lo ha expresado el presidente del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, Mark Anthony Bimbela

Las leyes de cabotaje son un conjunto de legislaciones del Congreso de EE. UU. que se iniciaron en Puerto Rico en el 1900

 

 

En el día de hoy, en una actividad organizada por la Facultad de Administración de Empresas de la Universidad de Puerto Rico, recinto de Río Piedras, el presidente del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, Mark Anthony Bimbela, llamó “esclavistas” a las leyes de cabotaje que aplican a Puerto Rico en la actualidad. Dicho pronunciamiento tiene mucho peso, socialmente hablando, viniendo del presidente de la organización más antigua de la sociedad civil de Puerto Rico y, sobre todo, como coordinador del Junte de Voluntades, organización que se opone a las leyes de cabotaje.

La actividad realizada dentro del marco del evento de la verbena de actividades académicas, culturales y de entretenimiento que llevaban a cabo la Facultades de Administración de Empresas y su vecina próxima, la Facultad de Ciencias Sociales, fue importante para los sobre 30 estudiantes que participaron en la misma. Sobre todo para los estudiantes de los cursos de comercio exterior de dicha facultad que entraron en conciencia, desde una mirada práctica, sobre las reflexiones que expresó el licenciado Bimbela en cuanto a las limitaciones que nos imponen las leyes de cabotaje para el desarrollo de todos y todas en Puerto Rico.

Historia

Las leyes de cabotaje son un conjunto de legislaciones del Congreso de EE. UU. que se iniciaron en Puerto Rico en el 1900, bajo la Ley Foraker, que imponían limitaciones al tráfico marítimo entre Puerto Rico y EE. UU. Bajo las leyes iniciales de 1900, y las disposiciones de la Ley Jones de 1917 y en particular de las enmiendas de 1920, se impuso de forma estricta que todo comercio entre la isla de Puerto Rico y EE. UU. debe hacerse bajo navíos que tengan la bandera norteamericana. Si no son navíos con bandera de EE. UU., no se puede promover o autorizar el comercio entre la Isla y los puertos de dicho país.

El efecto práctico de la imposición y la limitación que las leyes de cabotaje han impuesto al comercio y el desarrollo de la Isla son múltiples. Según el licenciado Bimbela, “Puerto Rico importa el 90 por ciento de lo que consume de EE. UU. Dichas importaciones se realizan por barcos donde se imponen las disposiciones de las leyes de cabotaje”. Como resultado de las limitaciones en el transporte marítimo de productos de consumo, en Puerto Rico, según Bimbela, “todos los productos tienen un aumento automático de entre un 40 por ciento a un 60 por ciento”. Esto convierte a Puerto Rico en una jurisdicción muy cara en relación a los productos de consumo, y donde la fragilidad del modelo económico nos impone limitaciones en cuanto a nuestra capacidad de supervivencia y sustentabilidad.

De acuerdo al licenciado Bimbela, de Puerto Rico tener una crisis de abastecimientos, solo existen recursos para sobrevivir una semana. En otras palabras, las limitaciones que nos imponen las leyes de cabotaje, más la dependencia que tiene la isla de EE. UU., nos imponen un peso muy oneroso a nuestro futuro como nación.

Lo que quedó muy claro de la presentación que hizo el licenciado Bimbela es la necesidad de que Puerto Rico supere la relación de esclavitud que mantiene la isla hoy con EE. UU. La misma se cristaliza a través de las leyes de cabotaje, y cómo las mismas limitan la capacidad de desarrollo de la Isla.

Hispanista revivido.