El cartel de la nueva obra de Alexis Valdés, Cambie de canal, lo dice todo. Vestido con jeans, chaqueta y tenis Keds, el actor y humorista cubano pisa un viejo televisor. ¿Y quién está en pantalla? Pues Cristinito, su alter ego más conocido, que lo ha acompañado en sus éxitos televisivos en varias estaciones locales. El artista, que siempre sabe reinventarse, pronto regresará a la TV. Este fin de semana, su público puede verlo en el Teatro Trail en dos funciones únicas.

¿Eso de ‘Cambie de canal’ es un consejo? ¿Sugieres que la televisión local requiere una renovación?

Todo necesita renovación, evolución o innovación… Como se dice por ahí: innovar o morir. El movimiento es vida. El cambio es salud.

En la obra de teatro que presentas en el Trail te pones todos los sombreros. ¿Prefieres actuar que escribir?

Para mí, en los últimos 15 años actuar y escribir han ido de la mano. Escribo pensando cómo lo haría después. También es cierto que empecé a escribir porque no tenía a nadie que me escribiera lo que quería hacer en escena o incluso en cine o TV. Esto empezó en España y ya es parte de mi vida. Ya casi no puedo actuar sin de alguna manera retocar y reescribir cosas del texto. A partir del éxito de Oficialmente Gay, cada día me interesa más escribir.

En días recientes estuviste en el concierto de Carlos Varela en el Flamingo Theater. ¿Se ha beneficiado Miami de estas presentanciones de artistas de la isla? ¿Te gustaría presentarte en Cuba? ¿Serías bienvenido?

Miami se beneficia con que venga gente de todas partes. Esa es la riqueza cultural de esta ciudad. Y una ciudad con tantos cubanos, se enriquece con toda la cultura que pueden traer los cubanos que no viven aquí. Creo que Miami en algunos años será un gran centro de creación y confluencias. Presentarme en Cuba no solo me gustaría, es una consecuencia y una necesidad. Soy cubano. Allí me crié. Allí hice mis primeras cosas. Y allí tengo un gran público que me sigue y que quisiera verme en escena. Es algo que ni ellos ni yo nos vamos a perder en nombre de la política o los juicios o los prejuicios. ¿Sería bienvenido? No puedo hablar por los políticos o las instituciones, puedo hablar por lo que me dice la gente que viene y va a la isla, y lo que me dicen es: “Si vas a Cuba, aquello será la locura”. No sabes cómo te quiere la gente… “Creo que no van a caber ni en la Plaza” ja ja… ¿Piensas que me voy a perder eso? Claro hay que hacerlo bien. Y sin política.

Hay rumores de que vuelves a Mega TV…

No sé dónde apareceré en TV. Tengo varia propuestas. Todas son buenas y las agradezco. Solo quiero pensar bien qué quiero hacer en TV. Definitivamente, algo que me dé placer, me divierta y me haga transitar algún camino nuevo. No puedo hacer lo mismo. Me aburro. Y aburrirse en el mundo del arte y del espectáculo es un pecado. Creo que lo mejor que tengo es mi hambre creativa.

Si te dejaran soñar, ¿cuál sería el programa ideal?

Uno que pueda llegar a mucha gente y a muchos países. Que haga reír y pensar. Que se haga con ilusión, con ganas. Uno de los grandes problemas de la TV es que a veces llegas a un estudio y hay un grupo de personas que están aburridas o decepcionadas. Llevan tanto tiempo haciendo cosas en las que no creen que han perdido la ilusión. Quiero trabajar con gente que se quiera comer el mundo. Los funcionarios del arte me deprimen. Por otro lado, entiendo que si cada día te cortan las alas, te olvidas de cómo era aquello de volar

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