El medallista dorado, Sergio Rabanillo, no denuncia la situación de los españoles de Cuba

Una ocasión en oro, dejó pasar el flamante homenajeado por la Junta de Castillo y León, Sergio Rabanillo, para denunciar los problemas que presenta la comunidad en nombre de la cual ha recibido la medalla.

Cada lugar de residencia tiene sus particularidades, aseguró el #españoldecuba, que junto a su hermana y antes, su fallecido padre controla los destinos de la Colonia Zamorana de Cuba. Su discurso que recoge ensus grandes líneas la Región Internacional, no es más que una lalentable letanía de lugares comunes, donde se encuentran ausentes los acuciantes problemas de la envejecida Colonia Leonesa de Cuba.

Problemas, vinculados directamente a la dictadura cubana y a las nacionalizaciones (sin indemnización) que en 1959 los arruinaron a todos. Asco de persona, asco de familia, asco de los representantes del pueblo español, que con este reconocimiento inmerecido, contribuyen a la pertepetuación de un régimen responsable de la ruina de sus emigrantes y de la muerte de miles de cubanos.

Intervención de Rabanillo Dámera.

Los emigrantes castellano-leoneses han querido agradecer la Medalla de Oro de las Cortes que han recibido con motivo de la celebración del XXXIV Aniversario del Estatuto de Autonomía, porque supone el reconocimiento “al amor correspondido” por Castilla y León.

Así lo ha puesto de manifiesto el representantes de los emigrantes castellano-leoneses en Cuba, Sergio Rabanillo, descendiente de un sanabrés que marchó a la isla cubana hace 102 años y que pudo regresar a Zamora, a su tierra, cuando contaba con 96 años, ocho meses antes de fallecer.

Rabanillo ha aseverado que la Medalla de Oro que se les ha concedido “es el reconocimiento al amor correspondido” que sienten por su tierra quienes tuvieron que emigrar y que siguen manteniendo “sus tradiciones y su cultura” y que son “correspondidos por el amor que Castilla y León demuestra por sus hijos, que se marcharon en busca de un futuro mejor”.

“No os olvidamos”, es el mensaje que esta Medalla de Oro del Parlamento regional quiere lanzar a todos los que tuvieron que emigrar, ha aseverado Sergio Rabanillo, quien ha precisado que es también un reconocimiento a quienes han tenido que buscar un proyecto de vida en España, pero fuera de las fronteras de Castilla y León y que sienten “el mismo amor” por su tierra.

Sergio Rabanillo ha explicado que cada lugar de acogida tiene sus peculiaridades y así, en el caso de Cuba, los castellano-leoneses residentes en la actualidad en la isla son la mayoría hijos y nietos de quienes emigraron pero que “aman” Castilla y León por “el amor y el anhelo” que les han transmitido sus padres y abuelos. De Hecho, estas nuevas generaciones siguen manteniendo las tradiciones, la cultura, la gastronomía y las fiestas y para ellos “el valor de la palabra dada tiene el mismo valor que tiene para los castellano-leoneses”.

Intervención de la presidenta de la Cámara

Cortes de Castilla y León, Silvia Clemente, ha ensalzado “la dedicación y el tesón” de los emigrantes castellano-leoneses que fueron causa del “desarrollo económico” de sus países de destino y que contribuyeron “de manera decisiva” al nacimiento de una nueva sociedad.

Pero además, la presidenta de la Cortes ha querido agradecer y reconocer a todos aquellos países de América “que en diferentes momentos de la historia se han mostrado como tierra de acogida” para los miles de emigrantes castellano-leoneses “y que han dado ejemplo al resto del mundo de un profundo sentido de solidaridad y de respeto a la convivencia entre culturas”.

Porque la emigración, hoy en día, “sigue siendo una realidad” que ha generado “un intenso debate” en la sociedad, además de que a las puertas de Europa se está viviendo “una verdadera tragedia” con los refugiados procedentes de Siria y de otras nacionalidades.

Una situación a la que la sociedad “reclama una solución”, ha subrayado la presidenta de las Cortes, Pero además, Clemente se ha referido al “debate que se vive en Estados Unidos” sobre el veto a los emigrantes “alentado por el miedo y el sentimiento de exclusión hacia culturas diferentes” y que afecta a “países vecinos y tan queridos” como México, como ha asegurado Silvia Clemente.

Al respecto, la presidenta de las Cortes se ha referido a “los numerosos ejemplos de respeto y convivencia” entre culturas diversas que ha dado Castilla y León a lo largo de su historia, además de que la Comunidad “ha sabido forjar un profundo sentido de solidaridad y acogida a quienes han llegado buscando la oportunidad de dar a sus familias una vida mejor”.

“Un sentimiento que reafirmamos en este acto expresando nuestra solidaridad hacia todos los emigrantes y refugiados” ha enfatizado la presidenta de las Cortes, quien ha reiterado la necesidad de que se respeten y garanticen a todos ellos los derechos humanos.

Hispanista revivido.