Hoy, la noticia es que Melania Trump plagió en su discurso durante la Convención Republicana partes de un discurso de Michelle Obama en 2008

Bien, me dije que seguramente ese discurso de Michelle Obama sería verdaderamente algo fuera de lo común para que alguien lo deseara plagiar y me dediqué a buscarlo. Eso sin contar que aquí plagios ha habido muchos y a nadie le ha importado. Y ni hablar de los errores del mismísimo presidente Barack Obama en sus discursos sobre los que han echado tierra y le han dado pisón. Habría que ver, en su momento, a quién plagió Michelle Obama en 2008, o en su defecto quién le escribió el discurso, pero claro, eso a nadie se le ocurrió indagarlo.

plagios michelle-nancy-melania

El caso es que he visto en video ambos discursos y los dos me han parecido bastante banales, llenos de lugares comunes, y excesivamente lacrimógenos y melodramáticos. Como si a una primera dama sólo le estuviera permitido o autorizado echar mano del sentimentalismo y de sus orígenes humildes para ser efectiva. En cuanto a orígenes humildes, si vamos a ser consecuentes con ambas biografías, más humilde que Michelle lo fue Melania, porque si bien es verdad que Michelle ha tenido un esclavo en su familia (así lo destaca Wikipedia con toda intención), toda la familia de Melania fue esclavizada por el comunismo, hasta ella misma (lo que obvia Wikipedia), cuando pudo escapar a los 16 años para hacerse modelo.

Pero no vamos a poner en concurrencia de dónde sale cada cual, lo que sí es evidente que la persona que le preparó el discurso a Melania copió con toda intención de Michelle o de dónde Michelle copiara a su vez en el 2008. Me imagino que a esa persona, pagada por Trump, ya debieron de haberla despedido.

El asunto es que no me vengan ahora a querer venderme el discurso de Michelle Obama como un ejemplo de oratoria porque no lo fue, no lo es ni lo será. Melania, por otra parte, tiene que educarse la voz, esa voz de niñita boba que tiene no la ayuda en nada, aunque la voz hombruna o machorra de Michelle tampoco la ayudaba y ahí se la zumbaron los americanos durante ocho años. Y que los vestidos le queden perfectos (a Melania, espero quede claro) y posea una cara más o menos bonita no arreglará nada en Estados Unidos. Digan lo que digan, no ha habido otra como Laura Bush, pese al marido.

Ahora, si han terminado de leer este post, váyanse rapidito, sé que lo están deseando, a buscar pokemones, a ver si se estrellan, cosa cada vez más normal en los tiempos que corren, contra el camión de un terrorista. Lo que trajo el barco.

Zoé Valdés.

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