Es mentira que los médicos que vuelven a Cuba pueden a trabajar

 

Cubanet- MIAMI, Estados Unidos.- El estomatólogo Luis Ramón Martínez Pereda, residente en Manatí, provincia Las Tunas, confiesa estar “arrepentido” de haber regresado de EE.UU. a Cuba debido a que no ha podido retomar su carrera profesional.

Martínez Pereda regresó a Cuba el 21 de septiembre de 2015, luego de que el gobierno de la Isla anunciara que los médicos “desertores” de misiones en el extranjero podían volver y desempeñar un trabajo similar al que poseían antes de marcharse. Sin embargo, el galeno lamenta su decisión.

“Estoy arrepentido de haber vuelto y quisiera que esto le sirva de experiencia a los que quieran regresar”, dijo Luis Ramón en una entrevista realizada y publicada en YouTube por la opositora Unión Patriótica de Cuba (UNPACU).

Semanas después de haberse incorporado a trabajar en un policlínico, Martínez comenzó a tener dificultades para regularizar su situación en el país, luego de haber vivido durante once meses en EE.UU. y regresar a Cuba. Inicialmente había abandonado su misión médica en Venezuela a poco más de un año de haberla empezado. Cruzó a Colombia, desde donde viajó a Miami gracias a una visa facilitada por el programa estadounidense de parole para médicos cubanos.

Este doctor cuenta que vivió con unos familiares en Orlando y también viajó a Nueva Jersey. Entonces supo que los médicos que habían abandonado sus misiones podían regresar y retomar su trabajo, según el gobierno cubano. En septiembre de 2015, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP) emitió un comunicado donde informaba que los médicos que habían abandonado el país tendrían la garantía de “ubicación laboral en similares condiciones a las que tenían” si decidían repatriarse.

En total, Martínez Pereda estuvo poco más de 22 meses fuera de Cuba. Decidió retornar para ejercer su profesión y estar cerca de su familia. Cambió su pasaporte oficial por uno corriente, y finalmente regresó. Luego de varias preguntas en el aeropuerto de Camagüey, por donde entró a Cuba, le comunicaron que podía quedarse y e incluso “reincorporarse sin ningún tipo de problema” a su trabajo como estomatólogo.

Luis Ramón cuenta que se presentó en el Departamento de Estomatología provincial de Las Tunas. Allí le informaron que, efectivamente, podría reincorporarse y que su caso no era el primero. Comenzó a trabajar nuevamente en octubre de 2015 en una clínica del municipio Manatí, hasta que a fines de enero lo fueron a visitar a su casa para citarlo a una entrevista con el Departamento de Inmigración.

“Yo me asombré un poco”, dice el doctor, ante la pregunta de un funcionario del Ministerio del Interior de por qué no había regresado a los EE.UU. Le comunicaron que era “un cubanoamericano fuera de término” que se hallaba “ilegal” en Cuba.

Luego de la entrevista, a Martínez lo expulsaron inmediatamente del trabajo. La directora de su centro laboral le dijo que no podía entrar a la clínica ni siquiera como paciente. Inclusive, si necesitaba algún servicio médico tendría que pagarlo.

Martínez fue a La Habana y allí intentó ver a algún alto funcionario del MINSAP, pero fue en vano.

Luego pidió ayuda en el Departamento de Inmigración. Allí se entrevistó con una especialista del tema quien le recomendó averiguar por su caso en la sección de “Colaboración” del MINSAP. “Su caso es atípico, ningún médico regresa”, le dijeron.

Finalmente, a Luis Ramón le informaron que tendría que hacer un proceso de repatriación y pagar los 100 dólares que cuesta el trámite, en un país donde el salario promedio supera escasamente los 20 dólares mensuales.

El doctor Martínez Pereda estuvo fuera de Cuba menos tiempo que el establecido para perder la residencia en el país –24 meses–, y no posee residencia estadounidense debido a que no permaneció en ese país durante un año, período establecido por la ley para solicitar la residencia norteamericana o Green Card.

Martínez no quiere hacer la repatriación porque no tiene garantías de que pueda ejercer su profesión otra vez, siendo esa la razón fundamental por la que regresó. En cambio, su intención es volverse a ir a los Estados Unidos. “Estoy molesto”, concluye, porque “es mentira que te reincorporan”.

“Amo mi profesión, lo que hago, lo que estudié”, pero “las mismas autoridades cubanas te llevan a la deserción”, valora el médico. Inclusive su madre, quien trabaja en la clínica donde él ejerció, está “siendo molestada” y Martínez Pereda que están tomando represalias con ella.

Ahora Martínez está intentando regresar a EE.UU., y en la Embajada de ese país en La Habana le comunicaron que se presentara al Departamento de Refugiados. El estomatólogo piensa que se va “a pasar toda su vida con un pie arriba” y no va a “ser un médico libre”.

Hispanista revivido.