Razones de independencia: los agravios criollos.

Las razones esgrimidas por los españoles de Cuba para reclamar la independencia de España fueron múltiples.

Una de las más repetidas por la propaganda independentista era la de la discriminación de las autoridades peninsulares hacia los criollos o naturales de la isla. Aunque muchos autores de la época demostraron en su momento que tales afirmaciones no eran ciertas, otros más recientes, confirman lo que ya se sabía: los naturales de Cuba, no sólo sí tenían acceso a puestos estratégicos dentro de las administración de la Provincia, sino que gracias a los mismos, ayudaron a consolidar el discurso independentista y todo ello pagado por Madrid. ¿Les suena, verdad?

Por ejemplo, el Real Decreto, con fuerza de ley, de 13 de octubre de 1890 regulaba la carrera de la Administración general del Estado de Ultramar; y el mismo evidenciaba los esfuerzos legales del Estado para “borrar de una vez y por todas las diferencias de origen entre los naturales de las provincias de Ultramar y los españoles europeos”.[i] En este sentido, la audiencia de Pinar del Río, abierta en 1888 prueba sin lugar a dudas que en la realidad, la abertura hacia el personal insular sobrepasaba con creces la evolución de la normativa, pues entre los jueces, uno de cada seis habían nacido en la isla o en Puerto Rico, mientras que el resto de personal lo integraban en su totalidad naturales de la isla.

Otro autor que se interesa en el tema es el el francés Jean Philippe Luis, el mismo publicó en 2015 una obra colectiva titulada, El estado en sus colonias: Los administradores del imperio español en el siglo XIX, y su conclusiones con datos estadísticos son inapelables “El conjunto de los datos analizados muestra que si bien la dominación peninsular en los puestos administrativos de dirección en el Ejército es aplastante no se puede hablar de la exclusión de los naturales en la función pública de Estado y mucho menos de relegación a empleo subalternos.[ii]

A pesar de todos estos datos, todavía se sigue repitiendo hasta el cansancio, que la mala administración española en Cuba fue la causa del disgusto de los cubanos hacia la Madre Patria; injustamente acusada de enviar durante cuatrocientos años a la provincia a sanguijuelas sin escrúpulos. Este error impide a los cubanos comprender lo esencial: Romper a España con la ayuda de los Estados Unidos para proteger los negocios e intereses de unos pocos nos ha debilitado a todos como pueblo.

Los hechos deformados por las élites nacionalistas de la isla, diseñados para crear una nación, allí donde no había más que españoles (de Cuba, pero españoles al fin) no ocurrieron en la noche de los tiempos sino ayer. Quiere esto decir que las fuentes primarias y secundarias para interpretar de una manera más equilibrada aquellos sucesos están disponibles para cualquiera que tenga acceso a una conexión a internet, y deseos de ofrecer una alternativa creíble para el bien de todos.

Urge ese trabajo.

[i] El marco normativo de la carrera civil de Ultramar (1852-1899), Pedro ORTEGO GIL Catedrático de Historia del Derecho Área de Historia del Derecho. Facultad de Derecho Universidad de Santiago de Compostela.

[ii] El estado en sus colonias: Los administradores del imperio español en el siglo XIX, Casa Velázquez, 2015.  “L’ensemble de ces données montre que s’il y a domination écrasante des péninsulaires dans les postes administratifs de direction et dans l’armée, on ne peut pourtant pas parler d’exclusion des natifs des colonies de la fonction publique, ni même de leur relégation aux emplois subalternes”.

 

Hispanista revivido.