El Mercado Agropecuario Estatal (MAE) de Guanajay sin nada que vender

Miércoles 9 de marzo, 10:20 a.m.: el Mercado Agropecuario Estatal (MAE) de Guanajay estaba desabastecido por completo

Las dos tarimas exhibían solo su estructura. Según los dependientes José Heriberto Pérez y Adrián Febles, reciben pocos suministros y no siempre de primera

Cerca de este sitio funciona un mercado agropecuario atendido por cuentapropistas. Por supuesto, está mucho mejor aprovisionado, pero carísimo. Ismael Pérez, uno de los tarimeros, socio de la CCS Alfredo Corcho, ofertaba boniato y calabaza de su propia cosecha, piña, tomate, ajo y cebolla adquiridos en el mercado El Trigal, donde también compran los demás concurrentes al lugar.
Diferente, aunque igual de preocupante, resultó la situación hallada en el MAE Vicente Pérez Noa, conocido como el mercado de Paso 10, en Caimito. A las 11:00 de la mañana del martes solo ofertaban algunas calabazas, unos plátanos esmirriados y tomates tan verdes como tan “feos”.
Al día siguiente, pasada la 1:00 de la tarde, observamos  los mismos tomates verdes y algunos embutidos con precios no generosos. El hecho de que ninguno de los días encontráramos compradores no era sorpresa. La dirección del mercado esperaba un camión con frutambombas, pero un error en la factura de este impidió la entrada del vehículo.
Un panorama distinto apreciamos en el MAE de Bauta y en La Plaza, en la cabecera provincial. El surtido era mayor y más variado que en Caimito, aunque por debajo de la demanda, sobre todo por la carencia de malanga, granos y hortalizas. En el mercado bautense resalta el alistamiento de locales para una carnicería y una minindustria.
Los MAE reabrieron sus puertas el 12 de enero. El de San Cristóbal añadió un elemento competitivo en la Expoferia, plaza comercial por excelencia en la cabecera, donde confluyen puntos de venta de los distintos tipos de cooperativas y el Ejército Juvenil del Trabajo (EJT).
El martes anterior la tablilla mostraba un surtido de boniato (un peso la libra), tomate (4), piña (1.50), calabaza (2); chícharos, a 3.50 y arroz a 5.00, mientras el kiosco más cercano de la CCS Combate de Río Hondo exhibía, además de esos productos, una variada gama, incluida la malanga, a 6.00 pesos la libra, así como cebolla a 10.00 el mazo, y frijoles.
Yoan Domínguez, dependiente del MAE, cataloga de estables las ventas, pero a ojos vista destaca que el suministro de diez sacos de frijoles mensualmente por parte de Acopio… es insuficiente, aun cuando el Mincin les aporte en ocasiones.
Los clientes Ayda Monroy y Daniel LLabona reconocen la calidad de la oferta y el impacto de los precios, inferiores sobre todo a los de las carretillas; no obstante, coinciden en señalar como punto débil la poca duración de los surtidos, dada su escasa cantidad y variedad.
Dos meses han transcurrido desde aquel 12 de enero, y los ejemplos expuestos demuestran que los MAE aún no satisfacen las expectativas. Las razones son varias; lo cierto es que muchos pobladores continúan recurriendo a los precios nada atractivos de los cuentapropistas.
Olga Lidia Águila, especialista principal de la UEB de Comercio en Caimito, aludió a que la gestión para el aumento de la cifra de productos en la tarima del MAE debe realizarla la Comercializadora (Acopio), pues la UEB  solamente se dedica a las ventas. “Aunque la falta de productos agrícolas para lograr un adecuado abastecimiento es un hecho real”.
De acuerdo con Valentín Urra, designado en fecha reciente administrador del MAE caimitense, los contratos están lejos de ejecutarse al máximo, y esto incide sobremanera en la carencia de productos a vender.
La falta de productos agrícolas e incumplimientos de los contratos son, al parecer, factores claves que inciden en la poca variedad y cantidad de ofertas. Sin embargo, cooperativas y cuentapropistas proponen de todo, caro y con calidad, alegando que adquieren el grueso de los productos en El Trigal.
Quizá dos meses no bastan para evaluar un programa tan complejo como la producción y comercialización de productos agropecuarios. Pero a estas alturas no se concibe un mercado abierto a las 10:00 de la mañana sin ofertar nada. Aún con sus altas y bajas, la población confía en los MAE, y ese aliciente ha de servir para trabajar por mantenerlos.

Hispanista revivido.