Lo afirma Carlos Valdés, un santero cubano cubano que participó en “el Santo” de Chávez

  • No tenían que haberlo desenterrado, ese fue el peor error de Hugo Chávez, asegura.

 

Cuando una bruja le dijo que se iba a enfermar gravemente y se iba a morir antes de los 60, Hugo Chávez quedó enredado en los misterios de la santería y la brujería y los laberintos oscuros del espiritismo. Aquella vidente, hermana de su amante, sería su asesora espiritual hasta el final, a lo largo de una vida relacionada con los rituales, la ouija y los santeros. Así lo revela el periodista venezolano David Placer, en su libro “Los brujos de Chávez”, que ya se encuentra a la venta en Amazon.

“Los brujos de Chávez” revela, a través de un trabajo de investigación, la relación directa que tenía Chávez con la santería. El texto está basado en más de 60 entrevistas que incluyó a brujos y santeros de todo el país y a personajes del círculo íntimo del fallecido presidente.

Todo arrancó con la profecía de Cristina, la bruja que también le predijo en 1987: “Tú vas a ser presidente de Venezuela pero vas a estar preso primero. La señal la cargas encima”.

“El gobierno permitió que la santería, la brujería y el espiritismo llegaran a todas las estructuras del Estado (…) y lo que más me sorprendió es que sus propios encargados lo reconocen, sin ningún tipo de tapujos”, comentó el periodista, citado por el diario El Nacional.

El autor reveló la dependencia que tenía el gobierno de Hugo Chávez con la santería y cómo era utilizada para ganar adeptos y convertir al militante en devoto.

“Fue un descubrimiento para mí comprobar el verdadero alcance que había logrado la santería en la sociedad venezolana. Es un mundo que ha tocado todas las capas del poder en Venezuela, desde las bases hasta la cúpula”, dijo Placer.

El libro abre las puertas por primera vez al carácter supersticioso de Chávez, un presidente que se rodeó de santeros y brujos y que acudió desesperadamente a los rituales como fórmula del poder.

Según una crónica del diario El Mundo de España sobre el libro de Placer, la lectura de cartas marcaron el inexorable destino de Chávez y con ellas llegó una obsesión que lo arrastraría a realizar todo tipo de prácticas relacionadas con el ocultismo. Un largo currículo de contactos con el más allá que abarca los amuletos, la ‘ouija’, las apariciones de su bisabuelo ‘Maisanta’,  las charlas con el espíritu del libertador Simón Bolívar, la masonería, las visiones de las álmas de la sábana y la santería cubana.

Todo arrancó con la profecía de Cristina, la bruja que también le predijo en 1987: “Tú vas a ser presidente de Venezuela pero vas a estar preso primero. La señal la cargas encima”.

“Chávez utilizó la brujería para controlar Venezuela y manipular al pueblo. Hasta tal punto que la santería importada desde Cuba transformó la manera de hacer política”, afirma Placer tras recabar decenas de testimonios del entorno del líder bolivariano.

“Las prácticas santeras surgen con el chavismo gracias a la influencia de Fidel Castro, que aprovecha la superstición de Chávez para introducir a los santeros (como espías) en todas las instituciones del Estado”, explica Placer.

La relación con los muertos fue una constante a lo largo de la vida de Chávez. Varios testigos aseguran que dejaba una silla vacía en las reuniones con sus asesores para Simón Bolívar, con quien incluso mantenía charlas a altas horas de la madrugada. Cuando almorzaba a solas pedía otra ración para el libertador.

¿Verdad o teatro? “Ambas cosas”, dice Placer. Chavez “creía en los espíritus pero también los utilizaba para manipular”.

Verdad es que al final, cuando el cáncer lo consumía, el presidente volvió a sus raíces católicas. Por TV pidió a Cristo que le prolongara la vida y le prometió templos en su honor a cambio. Pero Chávez murió. Y parte del pueblo comenzó a venerarlo. Algunos afirman incluso que lo han visto.

 

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