Music Summit Un DJ por un Van Gogh

  • Calvin Harris facturó en 2014 el coste del ‘LAllée des Alyscamps’: 66 millones de dólares
  • TAG Heuer, Volvo, Armani, Mumm, Renault: las grandes marcas salen a la caza de Djs
  • Los 6.900 millones que generó la música electrónica el pasado año rescatarían a Grecia
  • 1.200 profesionales deciden este fin de semana en Ibiza el futuro mundial del sector

RICARDO F. COLMENERO, El Mundo

Hace quince días el DJ escocés Adam Richard Wiles, conocido artísticamente como Calvin Harris, podía haber plantado sus casi dos metros de altura en Sotheby’s Nueva York, y llevarse bajo el brazo LAllée des Alyscamps, el tercer cuadro más caro de Van Gogh, solo con sus ingresos del último año: 66 millones de dólares (59 millones de euros).

La revista Forbes dice que ni Tiger Woods, ni Kobe Bryant, ni Messi alcanzan una cifra que, por segundo año consecutivo, convierten a la nueva pareja de Taylor Swift en el DJ más rico del mundo.

El olimpo de las divinidades del siglo XXI ha abierto las puertas de par en par a diez tipos que en 2014 se embolsaron 226 millones de euros, cuya procedencia se multiplica mucho después de darle al play tras la mesa de mezclas.

Harris, nacido hace 31 años en el lado escocés del Fiordo de Solway, es el nuevo hombre en calzoncillos de la temporada primavera verano de Armani. Igual que el sueco Tim Bergling, más conocido como Avicii, es ahora el que se sienta en el capó del nuevo Volvo XC90; o DJ Nervo las dos gemelas australianas que le faltaban a Tag Heuer para vender relojes en un trío de rubias junto a Sharapova.

Abrió la veda David Guetta, asediado por hordas de marcas dispuestas a alimentarse de su tarta de incondicionales, cuya representatividad se hace tangible en las redes sociales. El DJ francés cuenta con 17,3 millones seguidores en Twitter, más que por ejemplo el Real Madrid o el New York Times, y se embolsó en el último año 27 millones de euros con actividades como poner cara y melodía a los nuevos Renault, o descorchando botellas gigantes de Mumm, el champagne de la Formula 1.

El sueco Avicii en su campaña para una marca de coches.

Todas ellas cifras que sumadas son apenas una pincelada de los 6.900 millones de dólares que movió la música electrónica en el último año, una cifra que serviría, por ejemplo, para cubrir gran parte de los 7.200 millones de euros del segundo rescate del que pende la supervivencia de Grecia.

Convirtiendo en iconos a los DJs, el planeta parece estar cambiando por momentos su orografía artística, hasta el punto de que el heredero del MOMA de Nueva York será el MOMEN (Museum of Modern Electronic Music) proyectado en Frankfurt; o que el periodista de investigación Douglas Wight haya pasado de escribir sobre el 11-S a convertirse en el biógrafo de Calvin Harris en ‘El DJ de los 100 millones’; o que Hollywood haya puesto a Zac Efron a interpretar a un DJ en su nueva superproducción ‘We are your friends’ (Nosotros somos tus amigos); o que los realitys del Reino Unido sean ahora de música electrónica; o que el vigilante de la playa David Hasselhoff se convierta en propietario de una discoteca de Ibiza en el musical Last Night a DJ Saved My Life (La pasada noche un DJ salvó mi vida), que se estrenará el 14 de enero de 2016 en la ciudad inglesa de Plymouth.

Ibiza, con siete de las 100 discotecas más importantes del mundo sobre sus 571 kilómetros cuadrados, le permiten identificarse, de momento, como el epicentro mundial de la música electrónica, seguida de cerca por Las Vegas, Londres, Miami y Nueva York. Ninguno de los grandes disc jockeys puede permitirse el lujo de no pinchar en la isla, lo que hace que en su mayoría bajen su caché a cambio de tener su fiesta en el largo verano ibicenco.

Es por ello que la isla celebra esta semana el International Music Summit (IMS), la mayor cumbre mundial sobre música electrónica, en la que 1.200 profesionales del sector, tras analizar el último informe económico, acaban de concluir que la burbuja DJ está cerca de tocar techo después de aumentar sus ingresos otros 700 millones de dólares, un 12%, en el último año, muy lejos del 37% en el año anterior.

El cambio de tendencia se hace más evidente en el caso del Top 10 de DJs, que vieron aumentar sus ingresos también un 12% el último año, frente al 97% que lo hicieron de 2012 a 2013.

Unas cifras y una representatividad que, sin embargo, solo están empezando a lograr ahora “que la música electrónica sea respetada por el resto de la música”, reconoce Mark Netto, fundador del IMS.

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Hispanista revivido.